Carlos L. Clavijo*
El Chasque 154
6/09/2024
Recordemos que en el año 95 se redactó y se llevó a cabo por parte del gobierno de turno una reforma de la seguridad social la que comenzó el 1º de abril de 1996 (Ley 16.713) que creó un sistema mixto, donde por un lado el Sistema Público (BPS) iba a dar una jubilación y por el otro lado el Sistema de Ahorro Individual Privado (AFAP) iba a dar otra jubilación (llamada Renta Vitalicia) y nos prometieron que iban a ser mejores que las del sistema público y solidario.
Recordemos también, que en aquel momento nos decían que con aquella gran reforma íbamos a ganar todos, el Estado, las y los trabajadores y estas empresas privadas que se creaban a partir de la misma, que no había más remedio porque el BPS se iba a fundir y además teníamos que cumplir las recetas que nos exigía el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El principal redactor, impulsor y ejecutor de aquella Reforma en aquel momento fue Rodolfo Saldain quién se desempeñaba como presidente del BPS.
Dejemos en claro que desde que se introduce en el Uruguay el ahorro individual privado con la ley 16.713 la cual fue aprobada en septiembre del año 95 y se implementó a partir del primero de abril de 1996, el movimiento sindical y varias organizaciones sociales se declararon en contra del lucro, del ahorro individual y de las AFAP´s.
En aquel momento también salimos a juntar firmas para lograr plebiscitar esa ley, pero lamentablemente, si bien llegamos a la cantidad de firmas necesarias, superando por muy pocas las mismas, se nos descartaron varias de ellas y no logramos llegar a la consulta popular.
Como fue, es y será costumbre del movimiento sindical la defensa de los Derechos Humanos Fundamentales, es así que desde el 8° CONGRESO del PIT-CNT en 2003 venimos impulsando una seguridad social Solidaria, Universal y sin LUCRO y en el 14° CONGRESO en 2021 se resolvió por UNANIMIDAD la eliminación del LUCRO y de las AFAP´s, además, “Reafirmamos nuestro inclaudicable compromiso en la defensa irrestricta e integral de la seguridad social solidaria” y planteamos que “Otra Reforma es Posible”, mediante un DIÁLOGO SOCIAL como herramienta democrática construiremos amplios consensos, impulsando una Reforma Integral de Seguridad Social, que surja del debate de todos los actores, con base en la equidad contributiva, universal, humana, igualitaria y solidaridad, para construir la seguridad social que los uruguayos y uruguayas merecemos.
Hoy la historia vuelve a repetirse, los mismos actores políticos y técnicos de aquel momento, son quienes redactaron e impusieron una reforma jubilatoria o reforma fiscal en cubierto (ley 20.130), con los mismos argumentos, afirmando que nuevamente el BPS estaba en quiebra y prometiendo mejores jubilaciones para las futuras generaciones, cómo lo hicieron en el 95, además, diciendo que esta reforma es justa, solidaria y redistributiva.
Generando en la opinión pública relatos que son verdades a medias o en definitiva son mentiras, cuándo se dice esta reforma es justa y solidaria por parte del presidente de la República, deberíamos de preguntarnos lo siguiente;
¿Para quién es justa?, ¿Solidaria entre quienes?
ya que los que más tienen no aportaron ni un peso al sistema, no habiendo redistribución de la riqueza dado que seguridad social es la herramienta para ello y solo hay redistribución del ingreso, es decir, repartamos la miseria, repartamos la pobreza.
La solidaridad es un principio de la seguridad social, la misma no descarta a los que más tienen como el gobierno hace con “LOS MALLA ORO”, aplicando claramente un sentido ideológico neoliberal donde se ensancha la brecha de desigualdad y los pobres serán cada vez más pobres y los ricos serán cada vez más ricos, como está pasando. ¿de qué solidaridad nos hablan?
Nos quieren castigar por vivir más años
El aumento la edad de retiro jubilatorio, nos bajaron las jubilaciones futuras y NO incorporar nuevas fuentes de financiamiento para redistribuir mejor la riqueza, será que es la manera que el gobierno de turno buscó implementar para equilibrar el sistema o ¿nos quieren castigar por vivir más años?
Los que redactaron esta ley y aumentaron la edad mínima de retiro y llevándola a los 65 años, además de otros retrocesos en protección y derechos ¿tomaron en cuenta la realidad del mercado de trabajo uruguayo?
Habrán Analizado qué casi uno de cada tres menores de 25 años no accede al mercado laboral y por ende si se aumenta la edad de retiro le va a ser más dificultoso acceder al mismo.
Tomaron en cuenta qué lamentablemente para el mercado laboral uruguayo tener más de 55 años, hoy en día, ya estás viejo y por ende la mayoría de los empresarios no te toma para un empleo, no me quiero imaginar a una persona de 61 o 62 años que se quede sin empleo lo dificultoso que se le va a hacer entrar al mercado laboral formal, en definitiva, esa persona va a pasar a la economía informal o directamente lo van a tener que mantener sus hijos y nietos. Esto sin duda va a precarizar más el empleo generando más informalidad y más pobreza, ¿será quizás lo que se pretende de fondo en este anteproyecto de ley?
Y tampoco observamos que cuando se habla de la demografía y el aumento de la expectativa de vida como argumento para aumentar la edad mínima de retiro jubilatorio para generar el causal, no se tomaron en cuenta varios informes que hay a nivel Internacional en los cuales se marca claramente en uno de ellos, por ejemplo, que en Chile más precisamente en Santiago donde se realizó un estudio de expectativa de vida en dos barrios diferentes de la capital, un barrio VIP y un barrio pobre demostrando que la diferencia de expectativa de vida entre uno y otro es de 18 años. Por lo tanto, no va a ser la misma expectativa de vida para un trabajador o una trabajadora que se encuentre en el primer quintil de ingresos con otro trabajador o trabajadora que se encuentre en el último quintil. Es ahí que nos pareció muy payasesca la salida a la prensa del expresidente de la República Julio María Sanguinetti donde quiere hacerse como ejemplo de la demografía en el Uruguay del aumento y de la expectativa de vida, ojalá la mayoría de los y las uruguayas tenga la misma suerte que él, de tener condiciones económicas muy favorables en toda su vida y no sufrir las condiciones socioeconómicas que vive la mayoría del pueblo uruguayo.
¿Qué extraño?, que el contador Rodolfo Saldain impulsor de esta ley 20.130 reforma jubilatoria, una y otra vez insista y afirme que la tasa de reemplazo es la misma que teníamos, antes con 60 años de edad y 30 años de servicio registrados en el BPS (causal jubilatoria) te retirabas con una tasa de reemplazo del 45%, mientras tanto, ahora te vas a retirar a los 65 años de edad y 30 años de servicio con una tasa de reemplazo del 45%, lo que al parecer no se dio cuenta que además de confiscarnos 5 años de nuestras vidas, sino que nos quitó un 10% de taza de reemplazo, ya que antes si tenías 65 años de edad y 30 años de servicio tú tasa de reemplazo era de 55%.
Cómo decíamos nos resulta extraño que un contador no se dé cuenta de que un 10% menos de tasa de reemplazo signifique una rebaja jubilatoria.
En el año 2008 como resultado de un diálogo social donde se consensuaron las leyes 18.395 flexibilización de las jubilaciones y 18.399 flexibilización del subsidio por desempleo, ya sé reconocía que a partir de los 50 años de edad se nos dificultaba para conseguir empleo formal en el Uruguay.
La 18.395 crea el subsidio especial por inactividad compensada (además de otros derechos y reconocimientos) para aquellas personas de 58 años de edad y 28 años de servicios registrados y que haya estado más de un año desocupado en contra de su voluntad, tiene derecho a dicho subsidio por 2 años hasta generar el causal jubilatorio.
Y con la ley 18.399 flexibiliza los derechos al subsidio por desempleo e incorpora que los mayores de 50 años que hayan sido despedidos tengan un año en vez de 6 meses (como tienen los menores de 50 años) de subsidio por desempleo.
Según un estudio que está colgado en la página de la comisión de expertos (CESS) de la Profesora Titular Graciela Sanroman Grado 5 de Econometría en el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Udelar, dice que en los países del mundo dónde se aumentó la edad de retiro el resultado fue que creció el desempleo, creció la informalidad y crecieron las jubilaciones por incapacidad física.
Se generan grandes contradicciones cuando vemos que el mismo estado por parte de los entes públicos y servicios descentralizados (incluido el BPS) en los llamados para empleos laborales ponen límites en el mismo de 18 a 40 años o en el mejor de los casos hasta los 50 años, no dándole la oportunidad a muchos trabajadores y trabajadoras desempleados con edades superiores.
Y me pregunto si fuese tan buena, justa, solidaria y redistributiva está reforma jubilatoria, porque no nos dicen toda la verdad y dejan intentar engañarnos con relatos que confunden a toda la población, quiénes en definitiva somos las y los afectados por dicha reforma.
Dos propuestas Ideológicas distintas: por un lado, la preservación de un sistema que posterga a los más débiles y protege privilegios con la promesa de un derrame, que nunca llega y por el otro, la convicción de que es posible, arribar a una sociedad un poco más justa, sin tener que elegir quien pasa hambre.
La vida debe estar al servicio de la vida, ese es el principio ético y el compromiso político sobre los que se afirman las acciones, ideas y valores que atraviesan esta reforma constitucional y al conjunto de las luchas por los cambios sociales a favor del bienestar y la libertad de las grandes mayorías de nuestro pueblo.
En suma, la reforma constitucional propuesta es justa, necesaria y posible y será el pueblo, en base al ejercicio de la democracia, quien defina su aprobación.
Uruguay puede hacer estos cambios y puede también mirar al futuro con tranquilidad de conciencia.
Es hora de la gente.
Es hora de que los derechos se antepongan a los privilegios.
Carlos L. Clavijo
* Dirigente Nacional Metalúrgico UNTMRA
Integrante del Equipo de Representación de los Trabajadores.
