La batalla ideológica, política y económica es un imperativo del momento. Invitamos a participar y aportar al debate que se debe la Izquierda en Uruguay. La Estrategia y un Programa que tenga como eje al 90%: limitar la acumulación de capital, al tiempo que promueve la propiedad y la gestión social. A través de El Chasque queremos aportar a esta batalla, con las herramientas de la crítica y la autocrítica, la idea que los cambios sólo son posibles con la participación protagónica de trabajadores y pueblo. Ponerlo todo en duda, si, también. Pero con la certeza que el capitalismo no es una salida para la humanidad.
Por Arnaldo Musa /Cuba Sí / Resumen Latinoamericano, 25 de julio de 2026. Lula autorizó la nueva fase del plan ‘Brasil Soberano’, que contempla una nueva línea de crédito de 18 mil 500 millones de reales (tres mil 650 millones de dólares) para las empresas afectadas por el nuevo arancel estadounidense. El presidente de Brasil, Luiz […]
Si saliéramos a la calle a preguntarle a la gente si cree que el futuro será mejor que el presente, lo más probable es que la mayoría responda que no o simplemente no la sabe porque no lo tiene imaginado. Hoy se vive el día a día; al igual que el viento empuja las hojas de los árboles en otoño, así vamos rodando por la vida.
Una agresión contra Cuba consolidaría la impunidad total de los sectores fascistas de Estados Unidos.
En este año 2026, se acusó a Cuba de ser una amenaza “extraordinaria e inusual” para la seguridad nacional de Estados Unidos, de albergar organizaciones terroristas y de adquirir armas ofensivas, sin presentar ninguna prueba. Incluso se revivió y manipuló un hecho de hace 30 años para fabricar una imputación penal contra el general Raúl Castro Ruz.
Al permanente sabotaje económico que Estados Unidos practica desde hace 67 años, se sumó el bloqueo total de las importaciones de cualquier combustible y la presión para que empresas de terceros países abandonen sus negocios en la isla, de modo que han salido de Cuba aerolíneas, navieras y empresas de gestión hotelera, entre otras. También se ha redoblado la fabricación de mentiras y amenazas mediáticas contra el pueblo y el gobierno cubano. Cuba sólo ha recibido un buque de petróleo en seis meses y no puede hacer transacciones financieras.
Por el costo humanitario que representa para la población usar el cerco económico y energético como arma de guerra, las medidas del gobierno de Estados Unidos contra Cuba tienen las características de un genocidio. Aun así, los promotores del odio anticubano, encabezados por Marco Rubio, presionan para que Trump apruebe una agresión militar que traería la muerte indiscriminada de cubanos y cubanas de todas las edades, y la pérdida de vidas estadunidenses. No hemos podido detener el genocidio en Gaza, no queremos otra Gaza en América Latina.
Una agresión contra Cuba consolidaría la impunidad total de los sectores fascistas de Estados Unidos, haría del uso de la fuerza militar un método recurrente en su trato con las demás naciones. Abriría un futuro de constante amenaza para los pueblos. Cuba es la prueba de que la tenacidad puede hacer valer la independencia y la soberanía frente al imperialismo, el ejemplo de que un camino de autodeterminación es capaz de garantizar a nuestros pueblos educación, salud, cultura y deporte como derechos.
Muchas generaciones de cubanos y cubanas han luchado de mil formas por mantener en pie su proyecto, con resultados positivos reconocidos internacionalmente. La amenaza que vive hoy el pueblo cubano quiere destruir ese legado y reducir su futuro a la sumisión y el vasallaje. Aunque el proceso cubano es perfectible en varios aspectos, sólo le corresponde a sus habitantes determinar el camino que habrá de seguir en adelante.
Levantamos la voz y hacemos el llamado a los gobiernos del mundo para que se hagan valer las leyes internacionales, que Cuba recupere su derecho de adquirir combustible, y todos los productos que requiere para satisfacer las necesidades de su población, mediante el comercio y la cooperación mundial.
No seremos la generación que permita que el fascismo se imponga sobre el pueblo cubano. Estamos a tiempo de volcar todas nuestras iniciativas en defensa de Cuba, es hora de arropar a ese pueblo hermano, que tanta solidaridad ha dado al mundo, y poner un límite al poder de, como dijo José Martí, “ese norte revuelto y brutal que nos desprecia”.
FIRMANTES
Abraham Nuncio. Comité de Solidaridad con Cuba. México
Alejandro Encinas. Político México.
Alicia Castellanos Guerrero. UAM-I. México
Aliet Quiala Coello. Centro Martin Luther King. Cuba
Alma E. Muñoz. Articulista del periódico La Jornada. México
Ana Buquet. UNAM. México
Ana De Ita. Articulista del periódico La Jornada. México
Ana Karina Rojo. Diputada federal. México
Andrés Barreda Marín. Facultad de Economía, UNAM. México
Andrés Ruggeri. Programa Facultad Abierta, UBA. Argentina
Angel Tamariz Sánchez. Diputado CDMX. México
Antigona Segura Peralta. UNAM. México
Anxo Piñeiro Murillo. Galiza
Arlin Medrano. Latinoamericanista. México
Armando G. Tejeda. Periodista. México
Arnaud Duvelleroy. France
Arturo Taracena. UNAM. México
Asa Cristina Laurell. Ex subsecretaria de salud federal. México
Atilio Boron. Partido Comunista de la Argentina. Argentina
Aurelio Fernandes. Centro Ruy Mauro Marini. Brasil
Axel Didriksson. UNAM. Mexico
Balnca Estela Zardel Jacobo. UNAM. México
Beatriz Ferreiro Villanueva. España
Bernabé López. Federación mexicana de ciclismo. México
Bertha Lujan. Morena.Mexico
Camille Chalmers. PAPDA. Haïti
Camilo Augusto Ramalho Santana. MST. Brasil
Carlos Fernández Vega. Columnista La Jornada. México
Carlos Ortiz Tejeda. Diputado. México
Carlos Sánchez Sosa. Cineasta. México
Carmen Lira Saade. Directora La Jornada. México
Christy Petropoulou. Dr. Prof. de Geografía Urbana, Universidad de Egeo. Grecia
Clara Meyra. México
Clara Scheffer. Estados Unidos
Claudio Katz. UBA, CONICET. Argentina
Creusa Maria De lima. Brasil
Cynthia Crespo. SINPAE. Costa Rica
Danny Bilbao (Danny el comunista). Ecuador
Darío Salinas. Profesor emérito, Universidad Iberoamerica. México
Diana Fuentes. Filósofa. México
Dora Arias. Colombia
Edna Ovalle Rodriguez. Docente jubilada. México
Eduardo Flores. Documentalista. México
Elba Capuchino. Gobierno del estado de Q. ROO. México
Elena Gutiérrez. Global Exchange. México-Estados Unidos
Emir Olivares. Periodista. México
Enrique Galván Ochoa. Columnista La Jornada. México
Enrique Semo. Historiador. México
Eric Nepomuceno. Periodista. Brasil
Erwin Quintupill. Chile
Esperanza Olavarria. Movimiento de mujeres. Perú
Estefanía Veloz. Canal Red. México
Fabrizio Mejía. Articulista del periódico La Jornada. México
Fidel Enríquez. Comunicador y documentalista. México
Gabo Sequeira. Canto de Todos. Argentina
Gabriel Andrés Baquero. República Dominicana
Gabriel García. Congresista Mexicano. México
Gabriela Martinez Dougnac. CIEA-UBA. Argentina
Gabriela Valdepeñas. Diputada Federal. México
Georgette Ramírez Kuri. FFyL, FCPyS, UNAM. México
Gerardo De la Fuente Lora. Universidad Nacional Autónoma de México. México
Gibran Bautista y Lugo. UNAM. México
Giovanna Neville. Socióloga. E.U.
Gloria Careaga. UNAM. México
Gloria La Riva. Directora de Proyecto Hatuey. Estados Unidos
Gloria Muñoz. Columnista La Jornada. México
Gloria Sanchez. Instituto “Flores Magon-Mella”. México
Gonzalo Rocha “Rocha”. Monero y periodista. México
Grasa Guevara. Bloque Latinoamericano Berlin. Alemania
Guadalupe Carrasco. Profesora UNAM. México
Guadalupe Valencia. UNAM. México
Guillermo Briseño. Músico. México
Gustavo Leal Fernández. Articulista del periódico La Jornada. México
Gustavo Ogarrio. La jornada Semanal. México
Héctor Hugo Peña. Global Sumud Flotilla. México
Hermann Bellinghausen. Articulista del periódico La Jornada. México
Hishey Lachungpa Lachung Dzomsa. India
Hugo Aboites. Profesor investigador UAM. México
Hugo Casanova Cardiel. Articulista del periódico La Jornada. México
Imanol Ordorika. UNAM. México
Jagd Raw. UNAM – INBAL. México
Jaime Ortega. Articulista del periódico La Jornada. México
José Blanco. Articulista del periódico La Jornada. México
José Steinsleger. Articulista del periódico La Jornada. México
Pensamos que este llamado a la unidad de los pueblos latinoamericanos es un paso esencial ante la creciente agresión de Trump, como de la crisis ideológica de la izquierda mundial. Así que si es necesario: «Tomar lo que haya quedado, e inventar cosas nuevas»
El Chasque 9/04/2026
La guerra está acá. A principios de este año Estados Unidos atacó Venezuela, mató a más de cien personas y secuestró a su presidente. Unos días después, en el salón oval de la casa blanca, Donald Trump se fotografió junto a un mapa en el que Venezuela estaba pintada con una banderita de Estados Unidos. Al momento de explicar cuál era el plan, el gobierno estadounidense fue explícito al decir que se trataba de quedarse con el petróleo.
Brasilia. Miles de activistas y líderes políticos inauguraron la primera Conferencia Internacional Antifascista en la ciudad de Porto Alegre, Brasil, con una masiva marcha con la que se denunció el avance de la extrema derecha en la región, y se llamó a defender las conquistas sociales de los pueblos del Sur Global.
Uno de los principales valores del neoliberalismo es el individualismo, que ha moldeado a las generaciones que han surgido desde su implementación en el mundo. La frase de Margareth Thatcher es la síntesis ideológica de este proyecto que buscaba minar toda la vida colectiva: «La sociedad no existe, lo que existe son los individuos».
Desde América Latina podemos decir: bienvenido a la realidad Primer Ministro Carney, desde todo el Sur Global recibimos con entusiasmo sus palabras que llaman a la unidad para defenderse de la bestia herida. De sus palabras se desprende que vivió décadas de comodidad, aliado a todo occidente, gracias a la explotación de las riquezas naturales y el trabajo semiesclavo de los países del tercer mundo.
Ahora recibe su propia medicina y reacciona, por suerte con más fuerza que la vieja Europa, pero llama a «las potencias medias… a actuar juntas” para defenderse.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez denunció que la operación militar de Washington busca un cambio de régimen y el control de los recursos naturales, exigiendo la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, denunció este sábado 3 de enero la agresión militar «sin precedentes» de Estados Unidos contra el territorio nacional, perpetrada a la 1:58 de la madrugada, que culminó con el ilegal secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores. Rodríguez afirmó que en «hay un solo presidente en este país y se llama Nicolás Maduro Moros
Hoy como ayer, por la Paz y la autodeterminación de los Pueblos
Sesenta años después de la Conferencia Tricontinental, su espíritu sigue invitándonos a radicalizar y democratizar nuestras luchas por la dignidad humana y la emancipación colectiva.
Fuente: Tricontinental (9/12/2025)
El Chasque 218 2/01/2026
En 1966, tuvo lugar en La Habana, Cuba, la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina, conocida popularmente como la Conferencia Tricontinental. El encuentro, celebrado hace 60 años, da nombre a nuestro instituto. Para conmemorar la conferencia y su legado, hemos dedicado el dossier nº 95 a una evaluación del espíritu tricontinental. Este espíritu no se manifiesta de la misma manera que en 1966, porque la cuestión de la liberación nacional a través de la lucha armada no es el centro de atención de nuestro tiempo (aunque a ciertas luchas de liberación nacional en nuestra época se les impone la represión armada). Sin embargo, no nos preocupa la forma sino el fondo del espíritu tricontinental. Mientras la sustancia del espíritu de Bandung, era una insistencia en los ideales de soberanía y multilateralismo, en este dossier sostenemos que la sustancia se construye en torno a los ideales de la dignidad humana y la lucha de clases (Instituto Tricontinental de Investigación Social, 2025). El espíritu de Bandung y el espíritu tricontinental no eran contradictorios en 1966, ya que Cuba, que acogió la Conferencia Tricontinental, también fue miembro fundador del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) en 1961. El MNOAL, que Cuba albergó en 1979 y nuevamente en 2006, fue la encarnación institucional del espíritu de Bandung. Hoy, la soberanía, el multilateralismo, la dignidad y la lucha de clases configuran la política de gran parte del Sur Global, uniendo estos dos espíritus en un nuevo estado de ánimo.