Gonzalo Alsina
El Chasque 213
21/11/2025
La semana pasada terminábamos el artículo con:
“Y si compraste lo de las actas. Te cuento, fueron presentadas ante la Suprema Corte de Justicia de Venezuela. Se presentaron 13 partidos con las mismas y todas coincidían. ¿Sabes quién no las presentó? Porque sabían que habían mentido. Adivinaste. No se presentó ni Machado ni González.
En el próximo artículo, te voy a explicar mejor, qué fue lo que pasó.”
Te pido paciencia.
Lo del título. En Venezuela es imposible hacer fraude. Tienen un sistema de voto electrónico mixto; donde votas en la computadora debidamente auditada –esto es reconocido mundialmente-con presencia de especialistas de todos los partidos, en varias etapas antes de hacerse cualquier elección, que en el país bolivariano hacen promedio casi una por año. Ahora mismo el 23 de noviembre hay elecciones.
Dije mixto porque tu votas y la maquina te da el papelito de lo que votaste. Ese papelito lo pones en una urna.
Se hace por circuito el escrutinio como acá y los delegados de todos los partidos firman digitalmente en la computadora.
Tienen que coincidir los papelitos con los que figura en la computadora.
El mismo día de la elección sobre las 24 horas aprox. se suelen dar los resultados computarizados y luego en un segundo escrutinio se compara cada computadora con los comprobantes en papel de cada urna.
El sistema es tan seguro que hasta el Instituto Carter- cuando el primer mandato de Trump, decía que hubo fraude-, y el expresidente vivía, éste dijo que Venezuela tenía uno de los sistemas electorales más seguros del mundo y aclaraba que era más seguro que el sistema de EE.UU.
¿Por qué te explico esto?
Porque acá y en otros países compraron lo del fraude entre otros factores, porque en la elección del 28 de julio de 2024, el Instituto Carter –sin Carter- que depende del Partido Demócrata de USA, como el presidente yanqui en 2024 era Biden, salieron a decir que hubo fraude. El gobierno de Biden- el mismo del genocidio contra Gaza y de la guerra proxi contra Rusia en Ucrania- estaba detrás del intento de golpe de Estado, que enseguida te explico. Por eso te pedí paciencia.
Las ganas que le tiene EE.UU, hace más de dos décadas a Venezuela, no es por DD.HH ni por democracia, ni por narcotráfico. Es por la reserva de petróleo más grande del mundo. Que la tienen muy cerca. A tiro de portavión.
Por eso lo han intentado casi todo.
En el caso particular del año pasado, fue el intento de preparar las condiciones para un golpe de Estado.
1ª fase del intento: fase preparatoria
Comenzó, como no podía ser de otra manera en EE.UU. En este país que quiere quedarse con las riquezas venezolanas, con el aval de Biden, se montó una sala operativa al mando de Lester Toledo, dónde se reunían los ultraderechistas venezolanos con los especialistas del Partido Demócrata. Apoyados por el grupo IDEA, donde participó el acusado de narco, ayer senador y hoy Secretario de Estado MARCO RUBIO -¿te suena?- del Partido Republicano.
En realidad en EE.UU hay un sistema de “partido único”. Hay dos, con algunos matices. Pero en el caso de Venezuela actúan como un solo partido. Los dos le quieren arrancar las riquezas al pueblo venezolano.
Otro fascista, que gobernó Colombia apoyado por el narcotráfico, Álvaro Uribe, con el dinero del cártel que maneja; participó de las reuniones y de las operaciones para que hubiera un cambio de gobierno por la fuerza en la República Bolivariana de Venezuela. ¿Está claro, no?
A este plan se le fueron sumando algunos países cipayos. Entre ellos, la Argentina de Milei y el Uruguay gobernado por Lacalle Pou. Súmale la OEA dirigida por el ex canciller de Mujica, Luis Almagro.
El contacto principal con ese grupo operativo lo tenia; el múltiple asesino, organizador de guarimbas –acciones violentas contras las instituciones del Estado- y compadre de María Corina Machado: LEOPOLDO LÓPEZ.
Tan en serio era la cosa, que participó del intento, uno de los seres más ricos y despreciables del mundo: ELON MUSK. Este sudafricano con raíces familiares y dineros mal habidos durante el apartheid en Sudáfrica; introdujo antes del día de las elecciones, de manera ilegal a Venezuela, 2.500 antenas de su empresa STARLINK, con el objetivo de crear un Consejo Electoral paralelo al verdadero y constitucional CNE. Esto estaba ocurriendo al mismo tiempo que se hackeaba al CNE
La intención operativa era que se demoraran los datos en el CNE, mientras María Corina Machado y Edmundo González daban, ellos si datos falsos, que aparentaban ser reales, por la amplificación de los medios de prensa venezolanos –en Venezuela hay cantidad de medios antichavistas- y extranjeros, incluidos los de acá. Todos participaban del intento de golpe de Estado.
Mucha gente desinformada y otra no tanto, se comieron la pastilla, de la mentira derechista e imperialista. Algunos a más de un año no la han digerido. Incluido varios presidentes votados por partidos de izquierda.
Hubo una etapa preparatoria muy evidente, donde esos medios le decían a Nicolás Maduro que no hiciera fraude. Porque ese era el plan. Crear un estado de opinión pública mundial de que en Venezuela no había elecciones limpias. Y en parte lo lograron. Tanto, que Orsi sigue la política de Estado de Lacalle Pou. Sigue sin reconocer el triunfo legítimo de Maduro.
Es un caso único. No le piden actas al rey de Arabia Saudita. Ni a Lula cuando Bolsonaro cantó fraude; ni a Trump cuando fue acusado de hacer fraude con la “ayuda” de los rusos; ni a Biden cuando Trump dijo que había habido fraude. A Novoa en Ecuador cuando la izquierda dijo que hubo fraude. ¡Pero a Venezuela, si! Para Orsi las elecciones son legítimas en todos lados, menos en Venezuela.
Milei fue el principal provocador, incluso haciendo una provocación en la embajada en Venezuela. Alentó abiertamente a las FFAA Bolivarianas a que dieran un golpe de Estado. Estas fuerzas no dan golpe de estado, están preparadas para defender la soberanía y el territorio de la república hermana de Venezuela.
Acá hay prejuicios y hacen traspolaciones, que no tienen que ver con nada. Acá estamos hablando un día sí y otro no, de la joda de Cardama. El pueblo uruguayo no sabe cuál es la política de defensa en caso de un ataque externo.
Pero cuando hay un ejército patriota y antimperialista como el venezolano, ponen cara rara. Como si supieran. Les aparece el antimilitarismo vulgar por no decir berreta.
El día antes de las elecciones del 28 de julio de 2024, las fuerzas golpistas contratan en AMAZON un lugar para publicar las “actas verdaderas” –que se demostró que eran falsas-fabricadas a tal grado de berretes, que mostraron actas de elecciones anteriores, o actas donde aparecía una sola firma por todos los partidos. Hubo programas donde se mostraron las mismas y quedó clarísimo para el que quiere entender de buena fe, que más truchaje que ese es imposible de hacer.
Pero les creyeron y les siguen creyendo.
2ª fase. Fase de ejecución
El primer “disparo” fue una encuesta trucha dada por una empresa yanqui de la CIA, montada para desinformar.
El Hackeo de la noche de las elecciones del 28 de julio, llegó a 30:000.000 de ataques por minuto. Lograron que se demorara la llegada de los datos de cada circuito a la sede del CNE, por unas horas.
Suficientes, para que en esta fase del intento de golpe; aparecieran encuestas dadas por Edinson Research, vinculada a la CIA y la NSA que daban ganador por el 70% a Edmundo González. Nunca nadie ganó con ese porcentaje en los 25 años de chavismo. Ni el mismísimo Hugo Chávez. Ningún politólogo criollo, sospechó que eso era una mentira gigantesca. Hubo uno, indignado que dijo que a Maduro había que tirítalo con la fuerza de las armas. Ahora debe estar contento, este miserable, de que Trump ataque y asesine a miles de venezolanos y venezolanas. En un canal de “izquierda” dijo ese disparate.
Chávez ganó en su primera elección, en diciembre de 1998, con el 56,2 %.
Las fakenews se sucedían una tras otra. Habían logrado instalar afuera de Venezuela, lo del fraude.
El paso siguiente, -ya planeado- fue en la madrugada del 29 de julio, los disturbios para provocar una insurrección popular que derivara en un golpe de Estado.
Eran grupos organizados por el partido de ultraderecha Voluntad Popular. Los principales operadores fueron Leopoldo López desde el exterior y Freddy Superlano dentro de Venezuela, al que agarraron con las manos en la masa. En su intento de rajar se le calló el celular y estaban todos los datos de la operación golpista.
Se supo que eran 3.000 los pandilleros –a 150 dólares por día cada uno- que integraban las bandas criminales que destruyeron por cifras millonarias desde hospitales, a escuelas, unidades policiales, sedes de partidos políticos de izquierda y de derecha y hasta centros electorales.
Los que miraron CNN no vieron un solo video de las destrucciones. Con unas horas de Telesur, que Uruguay fundó en su momento –cuando el presidente era Mujica- alcanzaba para siquiera, dudar de lo que decían los enemigos de Venezuela.
Solo el día 29 de julio hubo más de 100 policías bolivarianos heridos. Las bandas criminales asesinaron a 28 personas de los cuales 2 eran policías bolivarianos y 26 chavistas. Ni un solo pandillero fue muerto.
Orsi y Lubetkin: ustedes deslizaron de que eran presos políticos y que se habían violado los DD.HH. Mintieron. Todos los asesinados eran chavistas. Los 28. Se ve que ustedes están del lado del “mundo libre” que dice que esos criminales son presos políticos.
Y por supuesto que fueron cientos de esos criminales detenidos y juzgados. Y fueron casi todos liberados y en perfectas condiciones. Quedaron en la cárcel a los que se les comprobó asesinatos.
3ª fase. Desenlace
Consistió en acelerar y aumentar la campaña mediática donde aparecen los cipayos que siguen el guión del imperialismo yanqui.
Esto se tradujo en la renovación de las sanciones que habían llevado años antes casi al colapso de la economía y sus lamentables consecuencias. Dije en el artículo anterior, que no fue un problema de gestión bolivariana, sino de agresión imperialista, la misma que sigue hoy en un escalón superior.
Lo de las ACTAS fue parte del desenlace golpista. Al día de hoy siguen quedando pegados los que se metieron en los problemas internos de un país soberano.
EL CNE no pudo entregar ese día los resultados a las horas habituales, porque estaban en pleno hackeo y no estaba completo el 100 % del escrutinio. Cuando llegaron al 80% escrutado dieron el resultado, que a los pocos días con el 97% escrutado, aumentó el porcentaje del triunfo de Maduro.
El 6 de agosto de 2024, a los 9 días de realizadas las elecciones., ante el pedido del Tribunal Superior de Justicia, el CNE entregó el 100% de las actas, que todos los partidos tenían desde el día de la elección. Cada partido tenía el comprobante del escrutinio primario. Firman el escrutinio en la computadora del circuito electoral y reciben copia en papel. O sea, hay un doble control.
El TSJ es constitucionalmente quien tiene la última palabra ante un recurso de amparo que presentó el propio gobierno para que sea la máxima autoridad judicial la que laude. Esto obligó a todos los partidos a presentar los comprobantes del escrutinio.
¡Quedó demostrado que no había habido fraude! Las actas se presentaron donde debían presentarse. ¿Quién es un presidente de otro país para exigir tal cosa? Es aparte de un atrevimiento poco creíble, un mandado al imperialismo yanqui. Esto es una política internacional de derecha. No tiene nada de izquierda. ¡NADA!
Pero quedó también demostrado que María Corina Machado y Edmundo González habían mentido. Los abogados le aconsejaron que no se presentaran. SÚMATE no quiso concurrir, sabedores de que eran ellos los fraudulentos, que habían cometido delitos electorales.
Los abogados sabedores de que las actas que mostraron el mismo día de la elección eran truchas, podían haber llevados sus actas para dejar en evidencia el fraude que denunciaron.
No lo hicieron porque sabían que todos los partidos de derecha –menos Súmate- iban a concurrir con sus actas y se iba a saber la verdad como se supo.
Nicolás Maduro gano legítimamente la elección y llegó la hora de que Yamandú Orsi reconozca la legitimidad de la elección en Venezuela y de paso, si es de izquierda que pida perdón y reconozca que se equivocó.
Porque además le decimos, quien fue el cerebro que estuvo detrás de todo esto. El especialista en desestabilizar y dar golpes de Estado, que se llama MARK FEIERSTEIN, un conocido sionista de ultraderecha, asesor del “partido único”: PR y PD. Director de la USAID –creada por la CIA-, asesor de Obama y de la NED, que ha estado detrás de diversos golpes de Estado y desestabilizaciones.
Recomiendo la lectura del compañero Joselo Olascuaga que escribió el artículo en El Chasque del 13 de enero de 2025: “La derecha venezolana que idealizan nuestras izquierdas”.
