El gobierno de Milei sigue profundizando el modelo hambreador y represor del FMI

Es sabido que las recetas del FMI son aplicadas contra los trabajadores, con represión.

Lo sabemos por experiencia propia.

Todos los miércoles, durante meses reprimen a los jubilados con gases y balas de goma, ante los ojos del mundo. La represión de la inefable Patricia Bulrich Pueyrredón ahora continuada por la nueva ministra represora Alejandra Monteoliva, violaron sus propios reglamentos represivos, para prohibir las manifestaciones en las afueras del Congreso. Hay miles de imágenes filmadas de cuando gasean a los jubilados en las veredas.

Además pusieron al borde de la muerte al fotógrafo Pablo Grillo, por atacarlo intencionalmente, con un proyectil que le impactó en la cabeza. Se salvó de morir por el trabajo eficiente de los médicos.

Todo esto es porque el gobierno de ultraderecha argentino, la única respuesta que tiene ante la debacle económica que se profundiza, es más leyes antipopulares, más leyes anti patria y más represión.

El impresentable y autoritario Milei vive amenazando a los trabajadores, jubilados, periodistas y hasta los empresarios que se quejan por un modelo que está liquidando la industria nacional argentina, por aplicar las recetas del FMI.

Todos los indicadores macroeconómicos son de los peores de la historia Argentina.
Record de cierre de empresas por día, por ejemplo. Caída histórica de la demanda por la pérdida del poder adquisitivo de la inmensa mayoría, para que se enriquezcan un grupito de multimillonarios. Esto en medio de la peor corrupción, con coimas –donde fueron procesados 19 integrantes del gobierno, pero no llegan a Karina y a Milei y su banda, que son los verdaderos responsables-, con el agravante que es con la plata que salió de los recortes a los discapacitados. Sin contar la estaba Libra que tiene a Milei como principal responsable, con la complicidad de la corrupción de los principales resortes del poder judicial. Los mismos que desde la época de Macri –acá se callaron- y ahora con Milei han inventado juicios bajo amenazas para conseguir testigos contra Cristina Fernández, injustamente presa, por la causa “obra pública”, sin ninguna prueba creíble.

Ahora reflotaron de nuevo la causa “cuadernos” – que expliqué en su momento-, que busca desviar la atención de los verdaderos problemas y al mismo tiempo seguir enchastrando a la principal líder opositora que no pudo ser candidata a diputada, por un juicio exprés de la corrupta y mafiosa Suprema Corte del vecino país.

Todos los miércoles, durante meses reprimen a los jubilados con gases y balas de goma, ante los ojos del mundo. La represión de la inefable Patricia Bulrich Pueyrredón ahora continuada por la nueva ministra represora Alejandra Monteoliva, violaron sus propios reglamentos represivos, para prohibir las manifestaciones en las afueras del Congreso. Hay miles de imágenes filmadas de cuando gasean a los jubilados en las veredas.

Además pusieron al borde de la muerte al fotógrafo Pablo Grillo, por atacarlo intencionalmente, con un proyectil que le impactó en la cabeza. Se salvó de morir por el trabajo eficiente de los médicos.

Todo esto es porque el gobierno de ultraderecha argentino, la única respuesta que tiene ante la debacle económica que se profundiza, es más leyes antipopulares, más leyes anti patria y más represión.

El impresentable y autoritario Milei vive amenazando a los trabajadores, jubilados, periodistas y hasta los empresarios que se quejan por un modelo que está liquidando la industria nacional argentina, por aplicar las recetas del FMI.

Todos los indicadores macroeconómicos son de los peores de la historia Argentina.
Record de cierre de empresas por día, por ejemplo. Caída histórica de la demanda por la pérdida del poder adquisitivo de la inmensa mayoría, para que se enriquezcan un grupito de multimillonarios. Esto en medio de la peor corrupción, con coimas –donde fueron procesados 19 integrantes del gobierno, pero no llegan a Karina y a Milei y su banda, que son los verdaderos responsables-, con el agravante que es con la plata que salió de los recortes a los discapacitados. Sin contar la estaba Libra que tiene a Milei como principal responsable, con la complicidad de la corrupción de los principales resortes del poder judicial. Los mismos que desde la época de Macri –acá se callaron- y ahora con Milei han inventado juicios bajo amenazas para conseguir testigos contra Cristina Fernández, injustamente presa, por la causa “obra pública”, sin ninguna prueba creíble.

Ahora reflotaron de nuevo la causa “cuadernos” – que expliqué en su momento-, que busca desviar la atención de los verdaderos problemas y al mismo tiempo seguir enchastrando a la principal líder opositora que no pudo ser candidata a diputada, por un juicio exprés de la corrupta y mafiosa Suprema Corte del vecino país.
O sea, que Cristina Fernández de Kirchner es una presa política, con todas las letras. Y acá nadie pide su libertad; muchos son los mismos, que defienden terroristas empleados del imperialismo en otros países.

Acá estos canallas mienten, como mienten todos los días Milei y Patricia Bulrich Pueyrredón; como mienten Clarin, La Nación e Infobae. Parece mentira que estos medios, campeones mundiales de las Fake new, le marcan las agendas a casi todos los medios locales y a gran parte de la política uruguaya –siendo generoso-.
La entreguista – hasta los glaciares- política económica de Caputo y Milei, están matando a la burguesía nacional argentina; con un modelo muy conocido en la historia del vecino país, de apertura importadora indiscriminada, dólar barato, tasas altas de interés –las más altas del mundo-, y timba financiera; con su contracara: menos industria, aumento de los desocupados y más desigualdad.

La especulación financiera quiebra al país, mientras rematan el patrimonio nacional al capital extranjero, para pagar una enorme deuda con el FMI y el Tesoro de los EE.UU.

Para esto es el ajuste fiscal más grande de la historia Argentina.

La crisis la pagan los pobres, los trabajadores formales e informales y los jubilados. La pagan los enfermos. Los niños y las niñas. La pagan los mayores de 60 años –la tasa de fallecimiento de los mayores de 60 años, es la más grande de toda la historia Argentina desde que existen estadísticas-.

En el país de los cafés, cierran por miles, porque no hay un mango. Cerraron 800 farmacias en menos de dos años. Cierra una empresa cada 4 minutos. Cierran empresas que funcionaban desde 1945, como Fate.

A todo esto hay que agregar la votación exprés y sin discusión de la ley laboral más regresiva de la historia de Argentina y América Latina, mal llamada reforma laboral.
Es un retroceso del país, al admirado siglo XIX, del delirante y vende patria de Milei. Se suprime la ley de 8 horas mientras en México, Brasil y Chile se está reduciendo la jornada laboral. Te despiden arbitrariamente, te reducen el despido y para colmo, se lo hacen pagar a los jubilados. Sí, entendió bien: la ley dice que los empresarios lo pagan vía reducción de aportes, con los recursos de la ANSES – el PBS de acá-.
Al mismo tiempo que controlan y limitan la actividad sindical cierran los juzgados laborales.

Si esto no es cuasi fascista, ¿qué es?

En un momento, que despiden por miles, ponen un artículo en una ley votada, sin que el pueblo sepa de qué trata, donde te pueden despedir, pagar menos y esa plata se la sacan a los jubilados, a los mismos que todos los miércoles los cagan a palo ante las cámaras del mundo entero. Y de paso le vuelan la cabeza al fotógrafo Pablo Grillo, y hoy reprimen en la vereda a un cameram de la TV América, cuyo dueño Eduardo Eurnekian –el sexto más rico argentino-, fue patrón y patrocinador de Milei; el mismo que es dueño del manejo de la logística en todos los aeropuertos de allá y los nuestros. ¡Y acá calladitos como gurí cagado!

¿¡Todo esto es legítimo y democrático!?

Un modelo hambreador y represor como el de Milei termina con sangre. Un modelo para el capital financiero solamente, termina siempre con muertos. Y los muertos siempre los pone el pueblo.

Gonzalo Alsina

O todos o ninguno -Bertolt Brecht

El Chasque
29/02/2026

Esclavo, ¿quién te liberará?
Los que están en la sima más honda
te verán, compañero,
tus gritos oirán.
Los esclavos te liberarán.

O todos o ninguno. O todo o nada.
Uno sólo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno. O todo o nada.

Hambriento, ¿quién te alimentará?
Si tú quieres pan, ven con nosotros,
los que no lo tenemos.
Déjanos enseñarte el camino.
Los hambrientos te alimentarán.

O todos o ninguno. O todo o nada.
Uno sólo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno. O todo o nada.

Vencido, ¿quién te puede vengar?
Tú que padeces heridas,
únete a los heridos.
Nosotros, compañero, aunque débiles,
nosotros te podemos vengar.

O todos o ninguno. O todo o nada.
Uno sólo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno. O todo o nada.

Hombre perdido, ¿quién se arriesgará?
Aquel que ya no pueda soportar
su miseria, que se una a los que luchan
porque su día sea el de hoy
y no algún día que ha de llegar.

O todos o ninguno. O todo o nada.
Uno sólo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno. O todo o nada.