Argentina: El suicidio de Nisman

Gonzalo Alsina
El Chasque 229
18/03/2026

Este artículo es complementario de uno anterior sobre el Memorándum con Irán, que tiene relación.

En los próximos días, como ya lo anunció el histérico y represor Milei, a grito pelado en su presentación anual en el Congreso, Cristina Fernández de Kirchner va a ser procesada por otros dos juicios impresentables como todos los anteriores –que son 8 en total-.

Continuar leyendo Argentina: El suicidio de Nisman

XX – La Huelga general -El Talón de Hierro

Jack London

El Chasque
18/03/2026
——-

En esta increíble obra de anticipación, escrita en 1907 en Estados Unidos, Jack London, su autor, describe con gran lucidez el desprecio de la gran burguesía y sus representantes en el gobierno ante el sufrimiento de la clase obrera, trabajadores y pueblo en general.

Trump encabeza una nueva escalada de agresión y violencia en el mundo, a Venezuela y el secuestro de Maduro y su esposa, agrega Cuba y su bloqueo genocida, después la guerra abierta junto a Netanyahu, contra Irán que ha sumido al mundo en una nueva crisis que no se sabe donde termina. Esta obra nos explica, en forma novelada, una anticipación de lo que vivimos hoy. Explica el fenómeno del fascismo, como los monopolios, los trust y los cárteles generan una nueva etapa, más salvaje aún, del capitalismo, el imperialismo, llevando a la humanidad a una profunda crisis y al borde del abismo.

———————
CAPÍTULO XIII -LA HUELGA GENERAL
..
La expropiación de los granjeros, que se produjo hacia esta época, nos habría procurado un importante refuerzo ..
—¡Pobres granjeros! —exclamaba Ernesto con risa sardónica
—. Están agarrados por los trusts a la entrada y a la salida.
Esta frase pintaba exactamente la situación. Los siete consorcios, obrando de acuerdo, habían fusionado sus enormes excedentes y constituido un cartel de las granjas. Los ferrocarriles, que gobernaban las tarifas de transporte, y los banqueros, y especuladores de Bolsa, que gobernaban los precios, habían sangrado a los granjeros desde hacía mucho tiempo y llevado a endeudarse hasta el cuello.
… Sobrevino una prescripción general de hipotecas y una recaudación obligatoria de las obligaciones suscritas. A los granjeros se los obligó simplemente a abandonar sus tierras a los trusts, después de lo cual fueron reducidos a trabajar por cuenta de éstos en calidad de gerentes, mayordomos, capataces o simples peones, empleados todos a sueldo. En una palabra, se convirtieron en villanos, en siervos, atados al suelo por un salario de simple subsistencia.
Esto explica el estado de espíritu de la plana mayor del socialismo en el otoño de 1912. Con excepción de Ernesto, todos estaban convencidos de que el régimen capitalista llegaba a su fin.
…¡Ay, qué mal estimábamos la fuerza de nuestros enemigos! En todas partes, después de una exposición exacta de la situación, los socialistas proclamaban su próxima victoria en las urnas. La plutocracia recogió el guante, y fue ella la que, vistas y examinadas todas las cosas, nos infligió una derrota al dividir nuestras fuerzas.
Fue ella la que, por medio de sus agentes secretos, desparramó por todas partes la noticia de que el socialismo era una doctrina sacrílega y atea: sacando de quicio a diversos cleros, y especialmente a la Iglesia católica, nos restó los votos de cierto número de trabajadores.

Fue la plutocracia, siempre por intermedio de sus agentes secretos, la que, alentó al Partido de las Granjas y los propagó hasta en las ciudades y en las filas de la clase media que naufragaba.
No obstante, se produjo la desviación hacia el socialismo. Pero en lugar del triunfo que nos habría dado puestos oficiales y mayorías en todos los cuerpos legislativos, sólo obtuvimos una minoría. Cincuenta candidatos nuestros fueron llevados al Congreso, pero cuando estuvieron en posesión de sus asientos, en la primavera de 1913, se encontraron sin ninguna especie de poder.

.. Mas no debo anticiparme a los hechos y tengo que relatar las revueltas del invierno de 1912.
La crisis nacional había provocado una enorme reducción en el consumo. Sin empleo, sin dinero, los trabajadores no efectuaban compras. .. Sus ahincados esfuerzos para disponer de ese excedente en el mercado mundial la colocaron en situación de competencia de intereses con Alemania. Los conflictos económicos degeneraban habitualmente en conflictos armados, y éste de ahora no fue una excepción a la regla. El gran Señor de la Guerra alemán estuvo listo; y los Estados
Unidos por su parte, se prepararon.
..La Oligarquía quería la guerra con Alemania por una docena de razones. Tendría mucho que ganar de la prestidigitación de acontecimientos que suscitaría una refriega semejante, de este barajar de cartas internacionales y de la conclusión de nuevos tratados y alianzas. ..Un conflicto de esta naturaleza la pondría virtualmente en posesión de un mercado mundial y le proporcionaría un vasto
ejército permanente, que ya no sería necesario licenciar en adelante. Finalmente, en el espíritu del pueblo la divisa «América contra Alemania» reemplazaría la de «Socialismo contra Oligarquía».
..Los socialistas alemanes estaban dispuestos a obrar de acuerdo con nosotros. Eran más de cinco millones, de los cuales muchos pertenecían al ejército permanente y estaban en términos amistosos con los sindicatos. Los socialistas de ambos países lanzaron una audaz protesta contra la guerra y una amenaza de huelga general y, al mismo tiempo, se preparaban para esta última eventualidad. Por otra parte, los partidos revolucionarios de todos los países proclamaban muy alto el principio socialista de que la paz internacional debía ser mantenida por cualquier medio, así fuese al precio de rebeliones locales y revoluciones nacionales.
La huelga general fue la grande y única victoria de nosotros los norteamericanos. El 4 de diciembre nuestro embajador fue llamado de Berlín. Esa misma noche una flota alemana atacó a Honolulú, hundió tres cruceros norteamericanos y un guardacostas y bombardeó la capital. Al día siguiente se declaraba la guerra entre Alemania y los Estados Unidos, y a menos de una hora después los socialistas habían declarado la huelga general en los dos países.
Por primera vez el Señor de la Guerra, alemán afrontó a los hombres de su nación, a los que hacían andar su imperio y sin los cuales él mismo no podía hacerlo marchar. Lo nuevo de la situación residía en la pasividad de su rebelión. No peleaban, no hacían nada, y su inercia ataba las manos de su Káiser. .. Ningún engranaje funcionaba ya en su imperio: ningún tren andaba, ningún mensaje corría por los hilos, pues telegrafistas y ferroviarios habían abandonado su trabajo como todo el resto de la población.
En los Estados Unidos las cosas se sucedieron como en Alemania. Al fin había entendido su lección el trabajo organizado. Vencidos definitivamente en el terreno elegido por ellos mismos, los obreros abandonaron el trabajo y pasaron al terreno político de los socialistas; porque la huelga general era una huelga política.
.. La idea de solidaridad del trabajo, puesta de relieve en esta forma, hirió la imaginación de todos. En definitiva, no se corría ningún peligro en esta colosal aventura. ¿A quién podrían castigar cuando todos eran culpables?
Los Estados Unidos estaban paralizados. Nadie sabía lo que ocurría fuera. No había más diarios, ni cartas, ni telegramas.
…Pues bien, durante esta gran semana silenciosa, la Oligarquía aprendió su lección y la aprendió bien. La huelga era una advertencia. Jamás debería volver a producirse. La Oligarquía se encargaría de ello.

Continuará.
**********

I- Los metafísicos

II – Los metafísicos

III- Los Mercenarios -El Talón de Hierro

IV – La lucha de Clases -EL TALON DE HIERRO

V – Esclavos de la máquina -El Talón De Hierro

VI- El capitalismo salvaje- El Talón de Hierro

VII- Las fuerzas de la Revolución

VIII – La clase capitalista se ha hecho pasible del delito de mala administración

IX -La lucha de clases: ¡El Poder! Verdaderamente, es la reina de las palabras, la última palabra

X – Así actúa la clase dominante: Si no puedes convencerlos, cómpralos… y si no…

XI- Para el sentido común, solo un loco puede “estar en desacuerdo radical con nuestras más sanas conclusiones.”

XII-Los destructores de máquinas -El Talón de Hierro

XIII-Los destructores de máquinas -2-El Talón de Hierro

XIV– La convicción de un comunista-El Talón de Hierro

XV– La convicción de un comunista-2-El Talón de Hierro

XVI–Convicciones de un comunista-3-El Talón de Hierro

XVII–La democracia es aplastada por El Talón de Hierro

XVIII– Ante la infamia de la Oligarquía, solo queda la lucha -El Talón de Hierro

XIX – La Clase Dominante no perdona-El Talón de Hierro