Rosana Porteiro
El Chasque
31/03/2026
En el año 1995, durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle se aprobó la ley que reformó el sistema de seguridad social creando el régimen mixto que transfería parte de los aportes jubilatorios a las Administradoras de Fondos de Ahorro Provisional (AFAP). La Ley establecía que todos los menores de 40 años al primero de abril de 1996 debían salir del sistema público de aportes jubilatorios en el Banco de Previsión Social (BPS) e ingresar en forma obligatoria a una AFAP, incluso las personas con una edad cercana a los 40 años y que ya contaban con 20 años de trabajo aportados al BPS.
Cuando recién surgió esta ley, excepto las personas muy involucradas, que entendían el tema, la mayoría no estaban informadas, “y uno cuando tiene 30 o 35 años, no piensa en la jubilación ni hace cuentas, por eso no se sabía qué resultado podía dar”, resaltó. Además los trabajadores afiliados al régimen mixto accedían a poca información, desconocían por ejemplo cuáles eran los topes, cuánto se les descontaba, cómo se calculaba, etc. a veces el trabajador ni siquiera se enteraba en el momento que había sido afiliado a una AFAP, porque si pasaban un determinado ingreso la afiliación era obligatoria y automática. “Cuando las personas pasaron los 50 años, y fueron a asesorarse acerca de su jubilación, empezaron a ver que por la AFAP no tenían rentabilidad o esta iba a ser muy baja”, recordó.
El grupo Cincuentones estuvo muy activo en 2016, realizó movilizaciones, concentraciones, marchas y tras una lucha muy fuerte logró la aprobación de la ley N.19.590 que permitía a todos los que entraron a las AFAPS obligados por la edad en su momento, salir del régimen mixto y volver al sistema público de jubilación en el BPS. “Todos lo vimos con muy buenos ojos, pero en 2017 se generó un debate político muy fuerte hasta octubre de ese año en torno a este proyecto, que en su origen no implicaba ningún descuento en la jubilación y en diciembre informan de parte del gobierno que le van a introducir modificaciones”, recordó. Por iniciativa del Ministerio de Economía de aquel momento, dirigido por Danilo Astori, se le agrega a la Ley el artículo 16 que establecía que a la resultante del cálculo jubilatorio se lo debería multiplicar por el coeficiente 0.9. “Eso quiere decir que a nuestra asignación inicial de jubilación se le hacía una quita de 10% que se traslada a toda la vida porque “calculan cuánto tendrías que cobrar de jubilación contando 20 años pero después a ese resultado final le quitan ese porcentaje.” Acotó que esta modificación fue conocida, estuvo en todos los medios de prensa, y se aprobó con fines exclusivamente fiscales, sin ningún argumento lógico o de peso. Además la intención inicial del equipo del Ministro Astori era que la quita fuera de un 20%, después hubo acuerdos entre los sectores del Frente Amplio, y quedó en un 10%.
“Nunca fuimos parte de la negociación, hubo algunos actores políticos en estos años que comentaron que hubo un acuerdo con nosotros, pero el Colectivo Cincuentones nunca fue consultado, cuando se aprobó el artículo 16 de la Ley N.19.590”, subrayó “Y en estos 10 años todas las personas del grupo que se fueron jubilando, yo soy uno de ellos, desde que lo hicieron cobran sus haberes con esa quita del 10%”.
En cuanto argumentos de la solicitud del grupo de buscar mecanismos para devolver la quita a las jubilaciones, señaló que el artículo 67 de la Constitución establece que las jubilaciones son un derecho y se van a financiar, con los aportes mensuales personales y patronales y si no alcanzara, el Estado se hará cargo de cubrir la diferencia a través de rentas generales, “y eso nunca dejó de cumplirse, siempre que fue necesario el Estado aportó fondos de rentas generales, para cubrir prestaciones, pero un día decidió quedarse con un 10% de nuestras jubilaciones”, afirmó.
De las 142.000 personas incluidas en esta la ley N.19590, que establecía que antes de abandonar el régimen mixto debían tener un asesoramiento en el BPS, una simulación para saber cuánto cobrarían si pasaban al sistema público y comparar esa cifra con el monto que recibirían si continuaban en el régimen mixto, se asesoraron solo 85 000 personas. “Luego que te asesorabas tenías 90 días para tomar la decisión y cuando te desafiliabas, todos tus ahorros, pasaban automáticamente a un fidelcomiso que administra la Corporación Nacional para el Desarrollo desde ese momento y por 20 años, y por lo que cobra una comisión al BPS”, señaló. “Que tantas personas no fueran a asesorarse se debió a varios motivos, “a algunas les faltó información, y otras ya habían decidido quedarse en el régimen mixto porque estaban muy informados, y sabían que no les convenía volver al BPS”, añadió.
A partir del momento que volvían al BPS, el régimen de aportación pasaba a ser por el 100% de sus ingresos, “en cambio cuando estás en el régimen mixto, aportás hasta un tope determinado, que hoy ronda los 288 BPC”, explicó. Si los ingresos son más altos de este tope, el régimen mixto establece que se puede aportar en forma voluntaria o no aportar por ese excedente. Las personas que se pasaban del tope y volvían al BPS, debían abonar al BPS el valor correspondiente de aportes que no habían realizado durante los años que trabajaron, por ese excedente y lo podían financiar en72 cuotas, la deuda actualizada por año a UR. Pero algunas personas tenían que pagar cifras muy altas, porque tenían muchos años aportados a la AFAP con salarios por encima del tope, “las situaciones fueron variadas, había gente que debía 30 000 pesos, otros 100 000 o 500.000 pesos”. Entonces algunas personas que debían montos muy altos y les quedaba muy poco tiempo para jubilarse optaron por esto último.
Otro argumento en el que fundan su solicitud es que cuando salió la ley N.16.713, los que ya tenían 40 años o más podían entrar al sistema mixto voluntariamente y hubo gente que pensó que era beneficioso y lo hizo. Al poco tiempo, se tenían que jubilar “y empezaron a hacer cálculos y se dieron cuenta que no cobraban nada por la AFAP, entonces en noviembre de 2013 se aprueba la ley 19.162 que les permitió salir del sistema mixto y esto sin pagar ni un peso”. “Entonces nosotros planteamos que eso también es injusto, porque ante una misma situación hubo una diferencia de criterio solo porque las personas entraron al BPS con una ley o con la otra”, afirmó Litmanowicz.
Acotó también que el primer texto de la ley N.19.590 se aprobó luego de un debate amplio, se convocó a una organización social implicada en el problema, en cambio la modificación a través del agregado del artículo 16 se aprobó en pocos meses y de forma inconsulta. Eliminar la quita tenía un costo de alrededor de 50 millones de dólares pero no se tuvo en cuenta que si se hacía, aumentaba el aporte de estas personas al Sistema Nacional Integrado de Salud y al IASS entonces, el costo para el Estado sería menor. “Nos desafiliamos a las AFAPS, aportamos más y entregamos todo lo que teníamos ahorrado durante 10, 15, 20 y algunos 22 años, que fue el tiempo máximo. Es decir, nosotros aportamos al BPS todo lo que debíamos aportar por todo el tiempo que trabajamos y han fallecido 2000 personas de las que comenzamos este reclamo, lamentablemente el BPS nunca va a llegar a pagar lo que le debe a las 36.000 personas”.
“Hemos recorrido el camino de la vía judicial, todo el sistema político, parlamentario, ministerios, la administración, los partidos políticos, sin éxito, aunque absolutamente todos dicen que nuestro reclamo es justo”. Aclaró que el reclamo no es contra este gobierno, “apoyamos la las medidas que favorece a la pobreza infantil y otras urgencias”. En 2024 durante la campaña electoral del último gobierno se les dijo que en 2026 todos los temas de jubilación iban a ser tratados en el Diálogo Social, “no obstante llegado el momento nos dijeron que nuestro tema no estaba en la hoja de ruta de este espacio, sentimos una decepción enorme”. “Busquen una solución parlamentaria, consigan una ley, nos dijeron”, recordó.
Aclaró que estos reclamos no son en contra de este gobierno sino que vienen de hace una década atrás. “Apoyamos las medidas que favorecen la lucha contra la pobreza infantil y otras urgencias” Resaltó que son conscientes de las dificultades que atraviesa la economía del país, por eso no reclaman la eliminación de la quita del 10 % a sus jubilaciones con retroactividad sino desde que esta se apruebe. Nosotros lo que pedimos es que se considere a todos los que nos jubilamos por esa ley y a partir de que se apruebe. Queremos sentarnos a negociar posibles soluciones a nuestro reclamo con el poder ejecutivo que es el que tiene que aprobar la modificación”.
Entre los jubilados del grupo hasta el 2025 cuando se obtuvo la última información, había gente que tenía una pasividad menor a 20 000 pesos uruguayos, a 25 000, a 30 000, a 40.000 y a 60.00, más de 8000 personas ganaban menos de este monto, repartidos entre los que cobraban menos de 30.000 y los que ganaban menos de 40. 000 de jubilación. “El fidelcomiso a través del cual la Corporación Nacional de Desarrollo administra nuestros ahorros al 31 de marzo de 2025 tenía un fondo del orden de los 3000 millones de dólares, todo lo que teníamos ahorrado en las AFAP más la rentabilidad que ellos generaron en estos años”. Destacó que “el dinero para nuestro reclamo está”. La ley establece que la Corporación Nacional para el Desarrollo debe hacer dos transferencias semestrales del fidelcomiso al BPS, en 2024 transfirió en el orden de los 120 millones de dólares al BPS y en 2025, alrededor de 70 millones de dólares.
Existe una deuda del Estado con los Cincuentones, un reclamo de 20 años que no ha sido respondido de forma justa aún. Asimismo este gobierno debe a los trabajadores y trabajadoras una respuesta acerca de la falta de iniciativas del Estado para ajustar los rumbos de la seguridad social a los compromisos para el gobierno 2025-2030 expresados por el FA en la campaña electoral. En ese sentido las Bases Programáticas 2025-2030 del FA (Página 28) expresan los objetivos de la fuerza política sobre la Seguridad Social para el actual gobierno:
“Impulsar un sistema de seguridad social con tres pilares: solidario (no contributivo), de reparto intergeneracional (contributivo) y de ahorro (no lucrativo)”.
“Mantener y profundizar los niveles de cobertura y suficiencia del sistema de seguridad social”.
“Revisar integralmente el sistema de financiación de la seguridad social, en particular las inequidades en los aportes siempre bajo la premisa de que aporten más quienes más pueden hacerlo”.
