XXIII –El Fin – El Talón de Hierro

Jack London

“..Al mismo tiempo que la destrucción de los Granjeros, tuvo lugar la rebelión de los mineros, último espasmo de la agonía del trabajo organizado. Se declararon en huelga en número de setecientos cincuenta mil; pero estaban demasiado diseminados por todo el país para sacar partido de esta fuerza numérica.
Aislados en sus respectivos distritos, fueron vencidos en montón y obligados a someterse.

..El Talón de Hierro había triunfado en la guerra franca, pero conservábamos nuestras posiciones en esta otra guerra subterránea, desconcertante y terrible que habíamos instituido.”

El Chasque
08/04/2026
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En esta increíble obra de anticipación, escrita en 1907 en Estados Unidos, Jack London, su autor, describe con gran lucidez el desprecio de la gran burguesía y sus representantes en el gobierno ante el sufrimiento de la clase obrera, trabajadores y pueblo en general.

Trump encabeza una nueva escalada de agresión y violencia en el mundo, a Venezuela y el secuestro de Maduro y su esposa, agrega Cuba y su bloqueo genocida, después la guerra abierta junto a Netanyahu, contra Irán que ha sumido al mundo en una nueva crisis que no se sabe donde termina. Esta obra nos explica, en forma novelada, una anticipación de lo que vivimos hoy. Explica el fenómeno del fascismo, como los monopolios, los trust y los cárteles generan una nueva etapa, más salvaje aún, del capitalismo, el imperialismo, llevando a la humanidad a una profunda crisis y al borde del abismo. Aquí relata la traición de una aristocracia obrera, que comprada por la oligarquía, logran abortar el levantamiento popular, sumiendo al resto de los trabajadores en el abismo más cruel.

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CAPÍTULO XVI -EL FIN
El Talón de Hierro

Encontramos a nuestros camaradas socialistas llenos de confianza en sus fuerzas y de optimismo en sus proyectos. Algunos Granjeros elegidos al Congreso habían acrecentado nuestro poderío, y en su unión preparamos un programa detallado de lo que había que hacer. Ernesto participaba leal y enérgicamente en todos esos trabajos, aunque no podía evitar repetir de vez en cuando y, aparentemente, fuera de propósito: «Y ya lo saben, enmateria de pólvora, las combinaciones químicas valen mucho más que las mezclas mecánicas, créanmelo».
Las cosas comenzaron a echarse a perder para los Granjeros en la docena de Estados de que se habían apoderado en las elecciones. A los nuevos elegidos no se les permitió asumir sus funciones. Los titulares se negaron a cederles el cargo y, bajo el pretexto de no sé qué irregularidades en las elecciones, embrollaron toda la situación con los inexplicables procedimientos de los chupatintas. Los Granjeros se vieron reducidos a la impotencia. Los tribunales, que eran su último recurso, se
hallaban en manos de los enemigos.
..Mas todo eso fue inútil. La Oligarquía quería la violencia y puso en movimiento a sus agentes
provocadores. Fueron ellos, el hecho es indiscutible, los que provocaron la rebelión de los campesinos.
Estalló en los doce Estados. Los Granjeros expropiados sé apoderaron de viva fuerza de sus gobiernos. Como este procedimiento era, naturalmente, anticonstitucional, los Estados Unidos echaron mano de su ejército. Disfrazados de artesanos, de chacareros o de trabajadores rurales, los emisarios del Talón de Hierro excitaban en todas partes a la población.

…Luego, cuando todo estuvo maduro, entraron en escena las tropas de los Estados Unidos, que
eran, en realidad, soldados del Talón de Hierro. Once mil hombres, mujeres y niños, fueron fusilados en las calles de Sacramento o asesinados a domicilio. El gobierno nacional se hizo cargo del Estado, y todo concluyó para California.

..Al mismo tiempo que la destrucción de los Granjeros, tuvo lugar la rebelión de los mineros, último espasmo de la agonía del trabajo organizado. Se declararon en huelga en número de setecientos cincuenta mil; pero estaban demasiado diseminados por todo el país para sacar partido de esta fuerza numérica.
Aislados en sus respectivos distritos, fueron vencidos en montón y obligados a someterse.
..Los socialistas, empero, se mantenían firmes. Mientras los campesinos morían en el fuego y la sangre, mientras el sindicalismo era desmantelado, nos quedábamos callados y perfeccionábamos nuestra organización secreta. En vano los Granjeros nos hacían reproches: les respondíamos con razón que toda rebelión de nuestra parte equivaldría a un suicidio definitivo de la Revolución. Vacilante al comienzo sobre la manera de entendérselas con el conjunto del proletariado, el Talón de Hierro había encontrado la tarea más simple de lo que esperaba, y no habría podido encontrar nada mejor que un levantamiento de parte nuestra para terminar de una buena vez. Pero supimos zafarnos de este proyecto, a pesar de los agentes provocadores que pululaban en nuestras filas.
..El Talón de Hierro había triunfado en la guerra franca, pero conservábamos nuestras posiciones en esta otra guerra subterránea, desconcertante y terrible que habíamos instituido.
Allí todo era invisible, casi todo imprevisto; sin embargo, en esta lucha entre ciegos había orden, un fin, una dirección.

Continuará.
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I- Los metafísicos

II – Los metafísicos

III- Los Mercenarios -El Talón de Hierro

IV – La lucha de Clases -EL TALON DE HIERRO

V – Esclavos de la máquina -El Talón De Hierro

VI- El capitalismo salvaje- El Talón de Hierro

VII- Las fuerzas de la Revolución

VIII – La clase capitalista se ha hecho pasible del delito de mala administración

IX -La lucha de clases: ¡El Poder! Verdaderamente, es la reina de las palabras, la última palabra

X – Así actúa la clase dominante: Si no puedes convencerlos, cómpralos… y si no…

XI- Para el sentido común, solo un loco puede “estar en desacuerdo radical con nuestras más sanas conclusiones.”

XII-Los destructores de máquinas -El Talón de Hierro

XIII-Los destructores de máquinas -2-El Talón de Hierro

XIV– La convicción de un comunista-El Talón de Hierro

XV– La convicción de un comunista-2-El Talón de Hierro

XVI–Convicciones de un comunista-3-El Talón de Hierro

XVII–La democracia es aplastada por El Talón de Hierro

XVIII– Ante la infamia de la Oligarquía, solo queda la lucha -El Talón de Hierro

XIX – La Clase Dominante no perdona-El Talón de Hierro

XX – La Huelga general -El Talón de Hierro

XXI – El comienzo del Fin- El Talón de Hierro

XXII – Los últimos días-El Talón de Hierro

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