Gonzalo Alsina
El Chasque 232
10/04/2026
Primera Guerra Mundial -1914-1918.
Segunda Guerra Mundial -1931-1945.
Guerra Fría -1945-47 a 1989-91.
Primera Guerra Mundial “Híbrida” 2013-14 hasta hoy, y sigue.
Cada una de ella con sus características, protagonistas y contextos.
Sobre el punto el canciller ruso manifestó que empieza una nueva era de cambios rápidos y profundos globales que podría durar décadas.
“Esta lucha se intensifica y abarca prácticamente todas las zonas geográficas.”
“El mundo ha entrado en una época de cambios rápidos y muy profundos”.
Algunos expertos incluso dicen que en una época de conmociones, es evidente una cosa: no se trata de un fenómeno pasajero o momentáneo, sino de una nueva etapa del desarrollo mundial, quizá incluso de una nueva era. “Esta etapa puede prolongarse muchos, muchos años, e incluso décadas.” Explico Lavrov el miércoles 11 de febrero de 2026.
Sobre el horizonte estratégico manifestó: “La tendencia principal hacia el surgimiento de un sistema multipolar más justo y estable irá acompañada por la lucha de los antiguos exlíderes, concentrados en Occidente, contra los nuevos centros de desarrollo que van cobrando fuerza y que representan a la mayoría mundial:”
Agregó: “Esta lucha se intensifica y abarca prácticamente todas las zonas geográficas.”
Según el especialista en temas geopolíticos Fernando Moragon plantea que la primera Guerra Mundial Híbrida abarca las siguientes zonas o frentes:
El Frente Occidental Europeo, donde el principal conflicto es el que se da entre la OTAN y Rusia.
El Frente Americano en lo que EE.UU llama su patio trasero; donde el imperialismo yanqui versión Trump.2 quiere quedarse con Groenlandia y Canadá; volver al control de Canal de Panamá; amenazas a México, Colombia y Brasil; el ataque a Venezuela y el secuestro de su presidente legítimo Nicolás Maduro y de la diputada Cilia Flores, para pretender controlar el petróleo; el agravamiento del ya existente bloqueo a Cuba, etc.
Frente Africano; concentrado en la destabilización y posible guerra contra Burkina Faso, Mali y Níger. E intervenir en una amplia zona al norte y al sur del Sahel, llegando desde el Mediterráneo hasta el Congo.
El Frente Asia Oriental que en apretada síntesis intentará provocar y desestabilizar a su enemigo principal: la República Popular China. Ahí el imperialismo yanqui tiene como aliados entre otros a Japón –que pretende rearmarse- Corea del Sur, Filipinas.
El Frente de Asia Occidental llamado el “Medio Oriente” por occidente.
Aquí se dieron guerras en distintos países. Están entre los antecedentes más cercanos: Afganistán, Irak, Siria, Líbano, Yemen, Palestina con el genocidio israelí; pero del punto de vista estratégico es producir la caída de la República Islámica de Irán, cuyo anticipo fue la guerra de los 12 día y a partir del 28 de febrero de 2026 el inicio de la guerra de EE.UU-Israel, con el crimen premeditado con más de 160 niñas asesinadas con dos Tomahawk y el asesinato del Ayatola Alí Jamenei.
Todo esto sin menoscabo de que existen otros frentes menores posibles en el Asia Central, que pueden generar un conflicto de mayor envergadura.
Del imperialismo tardío decadente y asesino se puede esperar cualquier cosa. La guerra es su esencia.
Si se hace un análisis fino salta a la vista que el objetivo del imperialismo y sus aliados es debilitar el nuevo RIC de Primakov –Rusia, Irán y China-, como en la nueva guerra contra Irán.
Como el nuevo RIC y los BRICS + controlan Asia y las principales rutas, para EE.UU su objetivo es tratar de romperlo o dividirlo.
La guerra hibrida se da en diferentes planos:
-Militar
-Económico con todo lo que implica. Comercial, arancelaria, sanciones y bloqueos. Por la rutas marítimas y terrestres.
-Tecnológica.
-Por recursos estratégicos y por la energía.
Las dos guerras más importantes que están redefiniendo la configuración mundial son:
La guerra proxi en Ucrania de la OTAN contra Rusia y la actual guerra de USA-Israel contra Irán.
Del desenlace de ellas quedará configurado un nuevo mapa mundial. El colapso y la capitulación de Ucrania es parte del fin de una era geopolítica completa. Rusia quedaría consolidada y muy debilitada la Unión Europea –UE- y la OTAN.
Consolidaría la transición del mundo unipolar decadente hacia un mundo multicéntrico. La derrota de la OTAN en Ucrania es la derrota de EE.UU. O sea, representa que el orden unipolar ha llegado a su fin.
La paciencia estratégica está en Rusia, China e Irán. USA perdió su ventaja psicológica y el tiempo va en contra de sus intereses estratégicos. Trump no puede sostener la guerra en Ucrania porque además la considera perdida. Algo similar está ocurriendo en Irán. La OME iraní es en un formato de guerra de desgaste o sea guerra de recursos. Con misiles y drones más baratos están derrotando al imperialismo yanqui y al sionismo genocida israelí.
¿Quién gana la guerra? El que logra el objetivo político.
El objetivo de USA-Israel era derrocar el régimen político y religioso iraní y no lo lograron. Ergo perdieron la guerra.
¿Quién está más cerca del control del Golfo Pérsico? Irán lo ha demostrado. En la sexta amenaza a Irán de Trump, ha tenido que pedir un alto al fuego a la República Islámica de Irán.
Cuando se produzca el colapso –cada vez más cercano- y la capitulación de Ucrania, la gran perdedora es la OTAN y la UE aún más, porque carece de soberanía en varios aspectos, su estrategia es mediocre y vivirá más profundamente, crisis política, económica y social. Alemania desindustrializándose, sin gas barato; Francia con una crisis a punto de estallar y con un papel irrelevante. Y Gran Bretaña viviendo de sus recuerdos del imperio del siglo XIX.
La guerra en Ucrania contra el régimen corrupto –el más corrupto de Europa- y neonazi –con más de 10 partidos ilegalizados-, régimen apoyado por la OTAN –nunca en toda su historia bélica ha perdido tanto equipo militar de todo tipo-, es ganada por Rusia con su guerra de desgaste.
En esta guerra hibrida en el terreno diplomático, comercial, económico, tecnológico, las nuevas realidades geopolíticas parecen irreversibles: BRICS+, ASEAN o la Organización Económica de Shanghái.
En el plano militar hubo señales anticipatorias de un cambio tectónico y su profundización. El Oreshnik el 21-11-2024, entre otras novedades.
La derrota estratégica de USA-Israel con una potencia regional que tiene un PBI 80 veces menor que EE.UU. La moral islámica le está ganando a la moral degenerada epstiana. Los mata niñas no pueden con la dignidad de los iraníes. La táctica imperialista y sionista es atacar civiles masivamente, mientras la islámica versión iraní, es atacar a los agresores en sus bases militares y a Israel en sus lugares estratégicos.
Frente a la locura asesina de la OTAN en Ucrania; frente a la locura de EE.UU con Trump e Israel con el genocida de Netanyahu; se le opone la DISUACIÓN POR ESCALADA CONTROLADA: de la Federación Rusa y de la República Islámica de Irán, respectivamente.
Marca el fin del paradigma de la guerra limitada rápida, que tiene el pensamiento y doctrina de guerra de maniobras, de la OTAN, heredera, con nuevas tecnologías, de la Blitzkrieg o guerra relámpago de los nazis. La doctrina de la guerra de movimiento del ejército alemán es, en esencia, las base sobre la que EE.UU construyó su concepto de guerra de movimiento. Este tipo de guerra acaba de ser derrotada en Irán. Con todos sus barcos de guerra no pudieron abrir por la fuerza el estrecho de Ormuz.
Ya no existen guerras limitadas al estilo OTAN, cuando se trata de intereses existenciales.
EE.UU. no es la primera vez ni será la última que pierda guerras asimétricas.
Con Rusia la cosa cambió; porque le puede responder simétricamente, e incluso en determinado momento escalar – sin bomba nuclear-, de manera que USA no puede igualar. Ucrania es la demostración de esto.
Más allá que el imperialismo yanqui sigue teniendo un gran poder, ha perdido toda credibilidad porque no puede proyectar su poder como antes. Irán lo está dejando al desnudo.
El Oreshnik; los misiles hipersónicos y drones iraníes son una señalización creíble. Si no preguntarle a los monarcas absolutos –donde no votan las mujeres- de las petromonarquías del Golfo Pérsico. O a Trump, que no puede usar las bases militares que le fueron destruidas en pocas horas.
La guerra proxi en Ucrania hizo que Trump se diera cuenta que no pueden hacer nada para revertir la derrota en la guerra de desgaste.
Los iraníes a su estilo y posibilidades –con una táctica y estrategia planificada- están ganando en la guerra de desgaste, que es una guerra económica. La saturación de una defensa misilística carísima, con el menor costo de los drones y misiles iraníes, explican la perdida de la iniciativa del imperialismo y el sionismo genocida del gobierno israelí. Está probado que Irán no tiene ni quiere una bomba atómica, por principio y por economía, porque además tiene una “bomba atómica” propia que es el bloqueo al enemigo y sus aliados del estrecho de Ormuz. Es parte de la guerra de desgaste.
¿¡Estamos ante un nuevo equilibrio estratégico!?
No es paz, pero tampoco es guerra total; es un ESTADO de TENSIÓN controlado, donde cada uno reconoce los límites del otro, sin hacerlo siempre explícito.
Estamos presenciando el fin de una época donde una sola potencia podía dominar el sistema internacional.
Estamos en un mundo multicéntrico, o multinodal, donde cada uno defiende sus intereses fundamentales.
USA sigue siendo el principal enemigo de la humanidad, a pesar de ser una potencia militar y nuclear, ya no tiene la hegemonía global de antes. El dólar sigue teniendo poder pero está dejando de ser el amo del mundo. Se está transitando del petrodólar al petroyuan. El petrodólar se apoyaba en las bases militares de las monarquías hereditarias del Golfo Pérsico y en los portaviones. Y acá está el triunfo estratégico de Irán.
Después de finalizadas las guerras en Ucrania y en Irán, vendrá la consolidación contradictoria y con nuevos riesgos y desafíos, de un nuevo orden internacional basado en el equilibrio de poder multicéntrico y multinodal.
La guerra proxi en Ucrania y la guerra en contra de Irán, es el intento del imperialismo, la OTAN e Israel de frenar el declive; pero perdieron y están perdiendo.
USA está mostrando que su debilidad es sistémica, estructural y civilizacional. Crisis que alcanza a todos sus aliados.
El llamado Estado profundo imperialista no se resigna a aceptar el declive imperial.
Admitir el triunfo de Rusia en Ucrania y de Irán en Asia Occidental, es admitir el fracaso de su proyecto hegemónico, y de que es insostenible.
Rusia en Ucrania, Irán en Asia Occidental le están demostrando al mundo que el poder occidental tiene límites.
Por otro lado, donde se juega el principal frente, que es el económico y tecnológico, la RPCH, cada día es más fuerte.
La genialidad estratégica de Rusia, Irán y China, es que no buscan destruir a Occidente, sino hacer que Occidente sea cada vez más irrelevante.
Lo hacen con alternativas financieras, como el banco de los BRICS, con aumento del comercio, con la tecnología –la mayoría de los inventos son chinos y los rusos e iraníes tienen potentes sistemas educativos. Esto se ve reflejado en los misiles hipersónicos, que hacen la diferencia en las guerras.
Cada una de esas alternativas, debilita al poder occidental. Esta estrategia es imparable, no se puede detener y EE.UU. como no ofrece alternativas reales se va desmoronando por su propio peso.
Es el fin de una era y el comienzo de otra.
(08-04-2026)
