N.º 4 – 9/03/2026
Corré la Voz
Ponerlo todo en duda si, pero con la certeza que el capitalismo no es una salida para la humanidad.
- “Hay que lograr que la democracia no se limite al voto; de lo contrario, solo favorecerá a las élites, que tienen una mirada instrumental y buscan elegir representantes que garanticen sus privilegios.
- Dotar a la democracia de otras formas de participación, incidencia, escucha de reclamos y construcción de soluciones la ensancha y, sobre todo, genera empoderamiento real de los sectores subalternos.
- Recuerda: lo real siempre es el poder. Y el poder de las grandes mayorías es pensar, unirse y organizarse.” (Liliana Pertuy)
El FA está de congreso en 2026, a 55 años de su fundación.
La situación internacional es muy compleja, la crisis y debilidad del Imperio se ha transformado en un peligrosa ofensiva, ideológica, política, económica y militar, de la que nadie está libre.
En Uruguay la situación económica, la pobreza, los salarios, la violencia, la desigualdad, cada año se hacen más evidentes, reflejadas en la opulencia de unos pocos y una mayoría que no llega a fin de mes.
La humanidad se debate, desde el Siglo XIX: o atiende los beneficios personales o las necesidades.
Nunca la ciencia y la creación de riqueza, fueron tan lejos, ni nunca la pobreza y la miseria fueron tan extendidas. Nunca la capacidad productiva pudo alimentar al mundo como ahora, ni nunca la solución pareció más lejana.
La concentración escandalosa de 12 milmillonarios acumula más riqueza que la mitad más pobre de la población mundial (4,000 millones de personas).
Por otro lado, la Humanidad tuvo grandes avances con las revoluciones del Siglo XX , desplazando al Capital y sacando de la miseria a miles de millones.
¡A los notables éxitos, siguió la incapacidad para sostenerlos!
¿Qué detuvo ese proceso?
Es una pregunta que debemos hacernos aquí y ahora, para no cometer los mismos errores.
La respuesta parte de una idea central: la historia la hacen los pueblos.
Hemos visto como estos procesos desestimaron la participación, lo cual es llamativo, pues el marxismo sostiene que la lucha de clases, las masas en pugna por sus intereses, son las protagonistas y explican el curso de los acontecimientos.
Para ese “Período de Transición”, hacia la superación del capitalismo, se ha abandonado un aspecto esencial: fortalecer la organización política, y «fortalecerla» es PROFUNDIZAR LA DEMOCRACIA. Más democracia, no menos.
Es necesario proponer un futuro, un programa, que dispute a las clases dominantes el poder económico y cultural, ponga en el centro de todos los males a la casta minoritaria, multimillonaria y al imperialismo yanqui, enemigos históricos de la liberación de los pueblos. (Corré la Voz Nº3)
El PARTIDO y el Protagonismo popular
“La teoría de Marx puso en claro en que consiste la verdadera tarea de un partido socialista revolucionario: no componer planes de reestructuración de la sociedad ni ocuparse de la prédica a los capitalistas y sus acólitos de la necesidad de mejorar la situación de los obreros, ni tampoco urdir conjuraciones, sino organizar la lucha de clase del proletariado y dirigir esta lucha, que tiene por objetivo final la conquista del poder político por el proletariado y la organización de la sociedad socialista” (Lenin. Nuestro programa. Octubre de 1899)
La necesidad de la “organización política» es esencial para derrotar al Gran Capital.
Hay quienes huyen de esta idea «ven con desconfianza todo lo que aluda a política, partido, Poder”.
¡Otro más en la disputa por cargos!, nos dicen.
Esta concepción asume que “la política” no es un camino para los cambios, que existe una «clase política» distinta de las clases sociales, por tanto asimilan “políticos” burgueses a proletarios, que buscan un beneficio personal.
Esta concepción –asumida desde la izquierda- significa una victoria de las ideas dominantes, quita fuerza a la clase obrera, y la priva de su principal arma.
Limita, enjuicia, traba la preparación de cuadros revolucionarios, pues concluye que todos serán devorados por la ambición, ganados por la ideología burguesa, traicionando a su clase.
¿Pero, cómo podrían las clases subalternas derrotar el poder del gran capital?
¿Es incompatible la organización revolucionaria, con el protagonismo popular?
No. Como planteara Gramsci, es imprescindible la “fuerza organizada”, preparada para los momentos de definición, cuando estallan las contradicciones.
La otra concepción que -desde la izquierda-, de forma expresa o tácita, define que las propias contradicciones del sistema conducen a su fin, y que la única opción es limar sus asperezas.
Reivindicación de la política.
Las dos concepciones -que aparecen opuestas- tienen una misma consecuencia: renunciar a la política, los partidos, el poder, el Estado, dejarla en manos de la clase dominante.
Es imprescindible recuperar el valor de la política, tomar conciencia del Momento Histórico que vivimos.
Elevar el papel del “militante”, del “cuadro”, del “dirigente” y del “gobernante”, de su compromiso con los trabajadores y el pueblo, dejando de lado aspiraciones personales.
Inspirados en la Comuna de París, aquellos comuneros que se animaron a “tomar el cielo por asalto” y establecieron normas que nunca debieron ser abandonadas:
- Todos los cargos, elegibles y revocables en cualquier momento
- Remuneraciones, que correspondan al salario medio de un obrero
- Mandato imperativo, para las resoluciones de los órganos populares
La Democracia Política y la Democracia Económica, son el eje que sustenta y justifica la existencia del Partido Político y el ejercicio del gobierno.
“el factor más importante que determina la estructura y la forma del sujeto político revolucionario son los desafíos reales y prácticos que enfrentan la lucha de clases y el movimiento revolucionario. Por lo tanto, la estructura y la forma del sujeto político deben ser las más adecuadas para resolverlos.” (Dr. Ioannis Ninos)
¿Qué FA necesitamos para este período de transición?
El desafío hoy, es construir poder popular.
1. El capitalismo no es solución
2. Es necesario recorrer el período de transición para superarlo
3. Solo será posible con el protagonismo popular
Protagonismo popular y solución a las necesidades
El FA y los Comités deben estar al frente de la lucha, con la comunidad organizada por soluciones, vivienda, alimento, trabajo, salud, educación, infancia, cuidados, seguridad, etc.
Disputar a través de la lucha material, diaria, económica, social, la hegemonía a la clase dominante.
El próximo Congreso del FA debe tomar estos elementos, definir con la máxima participación aspectos organizativos, que también hacen al debate ideológico y político.
No nos confundimos, tenemos claro que el enemigo principal de los pueblos latinoamericanos son las oligarquías y el imperialismo yanqui. Ante el avance de la ultraderecha la respuesta es más unidad de la izquierda junto a los trabajadores, las fuerzas populares y democráticas … y avanzar hacia nuevos horizontes de justicia social y libertad. (Corré la Voz Nº1)
1) Plenario Nacional, cumpla su rol como dirección cotidiana del FA -como marcan los estatutos-.
Art 85- a) Sesionará en forma ordinaria cada 2 meses.
2) Que las resoluciones tomadas por los Congresos y Plenario Nacional del FA sean obligatorias, en especial para quienes tienen responsabilidades.
3) Designación y destitución de los representantes en cualquier momento. Establecer mecanismos de control, que permitan el seguimiento de las resoluciones y su cumplimiento, tanto a nivel de gobierno como de la fuerza política, por parte del Plenario Nacional y comisiones de Programa.
4) Establecer límites a las remuneraciones de cargos de gobierno, de confianza y políticos.
5) La unidad de acción es esencial para el fortalecimiento del FA. El debate amplio y democrático en toda su estructura y la participación en la toma de decisiones, dará fuerza a las resoluciones y renovada energía a la militancia.
6) Fortalecer al FA es Profundizar la democracia, es “promover la participación, transferir capacidad de decisión”
7) La batalla por la hegemonía es en el conjunto de la sociedad, con todos los damnificados por el sistema, condenados al hambre, la pobreza, la miseria y la explotación.
8) Nacimos para cambiar la realidad y no para administrarla. Colocar el debate en el terreno económico, político e ideológico señalando y desnudando al sistema y a las fuerzas que lo sostienen.
9) La Comunidad Local
El lugar donde se amplía y concreta la participación. Las organizaciones sociales -los sindicatos, instituciones, cooperativas-, comisiones de vecinos, de padres en escuelas y liceos, usuarios de la Salud, clubes deportivos, institutos culturales, toda la red de instituciones públicas y privadas de la zona.
Allí donde vive y trabaja la gente, el lugar natural del FA, sus Comités de Base, a través de la participación democrática, decidir, coordinar y resolver las necesidades.
10) La democracia es tal, cuando los ciudadanos ejercen sus derechos y participan activamente en la toma de decisiones sobre sus necesidades, y aprenden, en el ejercicio de la misma.
Se requiere un programa que impulse una democracia más amplia y profunda, construir comunidad, abriendo las puertas a la participación popular en los asuntos del país y preparar a la organización política para la lucha. (Corré la Voz Nº3).
