Gerardo Suarez
El Chasque 165
6/12/2024
Mireille Fanon, hija de Frantz Fanon, visitó nuestro país hace unos días y ofreció una conferencia sobre el neocolonialismo y la situación en Palestina y Haití. En nota de Brecha del viernes pasado, titulada “derecho a la resistencia,” se describe las partes centrales de lo expuesto en la charla.
Uno de los planteos que hizo, basado en el texto de su padre, es que los “condenados de la tierra” (los que sufren la opresión colonial) son vistos a nivel mundial como merecedores de “ayuda” y “asistencia”. En cambio, si se rebelan a la opresión, si dejan de ser una pobre víctima, dejan de ser vistos como pueblos a los que se debe “ayudar”, y pasan a ser vistos como monstruos violentos. En esos casos se busca todo tipo de excusas para deslegitimar su lucha y legitimar la violencia colonial.
Al analizar casos concretos de luchas anticolonialistas hace un paralelismo entre la situación Palestina y la de Haití. Plantea que ambas realidades están unidas por “un mismo paradigma”. Haití fue la primera revolución anticolonial del continente, y se la hicieron pagar muy cara. Se le impuso sanciones económicas, se le robó el oro, se destruyó su economía y producción, y se la condenó a los niveles de pobreza actuales. Palestina a su vez está sufriendo un genocidio a manos de las potencias imperialistas que colonizaron sus tierras.
La aplicación de un mismo paradigma es clara, la pregunta que me surge es ¿por qué cuesta tanto ver que el paradigma que une Haití con Palestina es el mismo que se le aplica a Cuba, a Venezuela y a todos los pueblos que luchan contra el imperialismo?
Cuba, la primera revolución socialista del continente, tiene un bloqueo criminal desde hace más de 60 años, y sigue en pie de lucha, resistiendo la opresión imperialista sin ceder ni un centímetro en sus principios. En ningún momento jugó el rol de pobre víctima sumisa al que refiere Fanon, al contrario, exporta solidaridad y lucha a pueblos del mundo que pelean por su autodeterminación (con Angola como ejemplo paradigmático). ¿Por qué no se la menciona como ejemplo de lucha contra el neocolonialismo?
Venezuela a su vez, desde hace más de 20 años lucha por implementar un proyecto socialista de soberanía y autodeterminación. A causa de esto EEUU y la Unión Europea le impusieron más de 900 sanciones económicas, y al igual que lo sucedido con Haití, le robaron las reservas de oro e intentan condenarla a la pobreza extrema para poder volver a colonizarla. De todas formas, sigue en pie ¿Por qué no se la menciona como ejemplo de lucha contra el neocolonialismo?
La cantidad de pueblos que hoy en día luchan contra la opresión imperialista es inmensa. La lista va desde China -objetivo número uno del imperialismo estadounidense- a Palestina y los pueblos de Asia occidental, a Rusia y su defensa ante los ataques de la OTAN, a los procesos emancipadores en África y América Latina. Se han construido niveles de articulación entre esos pueblos que nunca en la historia se habían logrado, con los Brics como su gran plataforma. Estados Unidos, la Unión Europea e Israel lo saben. Son conscientes de que las posibilidades de seguir siendo los amos opresores del mundo son cada vez más pequeñas. Por eso están combatiendo ferozmente los intentos de los pueblos de liberarse de la opresión neocolonialista, al punto de llegar a librar una tercera guerra mundial, si es necesario, solo por seguir manteniendo su estatus de imperio colonizador.
“Las potencias capitalistas desarrolladas no se resignan a perder nuestros recursos naturales, nuestras materias primas, nuestros mercados, nuestra mano de obra barata; a no vender cada vez más caro sus productos mientras pagan precios cada vez más miserables por los nuestros, ni a renunciar a la práctica del despojo sistemático de nuestras economías; no se resignan a la existencia de nuevas formas de producción y distribución de las riquezas sociales que no sea su viejo y podrido capitalismo; no se resignan, en fin, a la verdadera independencia nacional de las antiguas colonias y al movimiento de liberación de los pueblos”. Fidel Castro [Discurso pronunciado en la VIII conferencia cumbre del Movimiento de Países No Alineados, celebrada en Harare, capital de Zimbawe, el de 2 de setiembre de 1986]
Fanon hace un planteo muy interesante respecto a la necesidad del opresor de instalar la idea de que la víctima merece solidaridad solo cuando es sumisa o cuando está en condiciones extremadamente inferiores. Las luchas de los pueblos son para vencer, no para recibir “ayudas”. Lo que debemos preguntarnos es: ¿Qué pasa si los pueblos se organizan, luchan y se liberan? ¿dejan de merecer solidaridad? ¿Se debe desconfiar de los procesos victoriosos? ¿Qué pasa si esos pueblos deciden construir proyectos socialistas? ¿dejan de ser un ejemplo de lucha contra el neocolonialismo? El derecho a la resistencia se complementa con el derecho a vencer y autodeterminarse, eso no hay que olvidarlo.
Llama la atención cómo desde sectores que adhieren al anticolonialismo, no logran ver que el paradigma es el mismo en todo el mundo. El imperialismo es un fenómeno mundial, y las luchas por superarlo también. El derecho a la autoderminación es justamente la posibilidad de que los pueblos decidan cómo llevar adelante su proyecto, con sus particularidades y contradicciones.
Uno de los caminos que eligen los pueblos en su autodeterminación, es el de seguir un rumbo socialista, superador del capitalismo.
“…el socialismo no inventó el subdesarrollo, el socialismo no inventó el coloniaje, el socialismo no inventó el neocolonialismo, que es lo que está padeciendo todavía una inmensa parte del mundo; el socialismo no inventó el intercambio desigual; el socialismo no inventó el hambre de miles de millones de seres humanos en todos los continentes; eso lo inventó el capitalismo, y eso es fruto del capitalismo. Y todos los problemas del mundo de hoy, la carrera armamentista, el peligro nuclear, la contaminación del medio ambiente, el envenenamiento del aire, de los ríos, de los mares, es fruto del caos, de la anarquía, de la explotación y de la irresponsabilidad del capitalismo”.
Los socialistas luchamos contra esos problemas: contra el neocolonialismo, contra el subdesarrollo, contra la pobreza, contra el intercambio desigual, contra la explotación a que someten a nuestros pueblos los países capitalistas desarrollados; no inventamos la pobreza y luchamos a brazo partido contra ella (…)” Fidel Castro [Discurso en Conmemoración del XXX Aniversario de la desaparición física de Camilo Cienfuegos, en Lawton, Ciudad de la Habana, 28 de octubre de 1989]
Cuba y Venezuela son faros mundiales de vías de superación de la opresión neocolonial. Ejemplos concretos y vigentes de autodeterminación. Invisibilizarlos es legitimar la opresión neocolonial.
