Liliana Pertuy
El Chasque
28/07/2025
Contraponer viejos y viejas pobres a niños y niñas pobres, también.
Es desconocer absolutamente el Uruguay de AV. Italia al norte. Esta es la postura del FMI.
¿Recuerdan a Christine Lagarde? Es una postura rotundamente inhumana, de derecha, de desprecio, y de total ausencia de valores progresistas —ya ni siquiera hablo de valores de izquierda.
Además, es una contradicción en sí misma. Somos una sociedad envejecida, con muy pocos niños. El mundo entero, y en especial Uruguay, avanza hacia una población cada vez más vieja, con tasas de natalidad en descenso.
Las sociedades siempre deben proteger a su población. Esto va totalmente en contra de lo que algunas feministas planteamos: avanzar hacia una sociedad del cuidado. Y no me refiero solamente a los «cuidados» como la crianza o la reproducción, sino a una concepción amplia que implica medidas y políticas públicas para el bienestar de toda la población. Hay propuestas para cuidar a nuestros niños y niñas, y los gobernantes debieran promover y dar el ejemplo de esta sociedad del cuidado.
Un impuesto del 1% al 1% de los supermillonarios generaría un 1% del PBI, y ni siquiera les haría cosquillas. Estamos frente a un dilema moral y ético, profundamente humanista. Y no es un problema exclusivo de Uruguay: es mundial, estructural, sistémico. Se discute en todas partes.
Lo que planteó Oddone es una postura conocida y vieja —la vieja escuela de Washington— que en otras épocas muchos frenteamplistas enfrentamos. Oddone no nos representa. Es el ministro de los «malla oro».
Es hasta personalmente cruel. Existen 140 mil viejos y viejas que cobran 20 mil pesos. Trabajaron toda su vida, criaron, cuidaron, construyeron y aportaron —incluso a la universidad donde estudió el propio ministro.
Me duele profundamente el carácter clasista del ministro, que desprecia a las mayorías pobres. No representa a los miles y miles de frenteamplistas y de personas del pueblo que juntaron votos, que creyeron.
Y lamento mucho esto: no es una política de amplitud. Si no se tiene una concepción cercana a los principios del Frente Amplio y de la justicia social, eso se llama entrismo. Es actuar en contra, y destruir la trama colectiva.
Es una política elitista. Para salvar su “caja” hubo prontitud. No estoy en contra de los profesionales —yo misma soy profesional—, estoy en contra, y siempre lo he estado, de la desigualdad.
Ni hablar de la caja militar, que es abusivamente desigual. Y además, no es ética: se les pagan sueldos a muchos torturadores y genocidas que siguen en la sombra de la injusticia, disfrutando de sus privilegios.
Es doloroso que los jubilados pobres tengan que movilizarse por un miserable 3% sobre 20 mil pesos. Son 600 pesos. ¿Qué se compra con eso? ¿Dos kilos de aguja? ¿Tres blísters de Perifar?
No. Este ministro, esta política, no nos representan.
¿Es un caballo de Troya?
Una economía sin política no es una economía progresista. Es de derecha. Y siempre ajusta en el eslabón más débil.

No entiendo porque eligieron este ministro si desde el principio que se lo nombró había dudas. No es frenteamplista es buen economista, pero para quien??? Esa pregunta no se puede responder cuando de entrada hubo plata para los militares y para los más sumergidos recién ahora un 3% una vergüenza.estoy segura que hay gente tan capaz como él, pero más humana.
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Desgraciadamente no es un problema ético o de humanidad, sino la elección de una política económica que favorece a los grandes capitales. Según ellos, para generar más riqueza para después repartir. Argumento que tiene más de 200 años, pero que nunca se ha transformado en hechos. A la hora del reparto siempre ha sido más importante premiar a los Malla Oro.
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