El Chasque Nº19

La lucha se hace urgente

A modo de poner en contexto la actual situación y las posibles derivaciones que se proyectan hacia el futuro destacamos los siguientes aspectos:

  1. Profundización y aceleración de la crisis global del capitalismo en el marco de una emergencia sanitaria mundial.
  2. Consecuencias sociales extremas a escala planetaria.
  3. La “velocidad y la aceleración” de la caída de las economías mundiales potencia las tensiones y contradicciones propias del sistema.
  4. El confinamiento de millones de personas desarticuló las movilizaciones multitudinarias como forma de expresión y lucha.
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La pandemia del capitalismo, el coronavirus y la crisis económica (3): Las probables próximas explosiones financieras – Por Eric Toussaint

23/04/2020

La pandemia de coronavirus tiene efectos dramáticos duraderos en las condiciones de vida de la gente. 

[…] Los seres humanos se verán afectados de manera diferente según su pertenencia a una clase social, sexo u orientación sexual, por país de residencia, por edad, por casta (en Asia del sur) y por otros factores. Las diferentes formas de opresión y explotación se exacerbarán en una serie de casos. Todas y todos se verán afectados de una forma u otra. Es la primera crisis internacional que tiene un efecto tan generalizado en todos los rincones del planeta en un corto período (solo 3 meses desde que las autoridades chinas reconocieron oficialmente la epidemia en Wuhan). Más que la Segunda Guerra Mundial. No estoy hablando en términos de muertes, que afortunadamente serán mucho más bajas, estoy hablando de la simultaneidad de las manifestaciones de la crisis y del tipo de medidas tomadas por los gobiernos.

La crisis económica y financiera es uno de sus aspectos. La amplitud de la disminución de la producción en los meses posteriores a marzo de 2020 no tendrá precedentes en comparación con las crisis de los últimos 70 años. No hay duda al respecto. Cientos de millones de personas pierden repentinamente sus medios de vida y quedan desempleadas. La caída de la actividad económica es enorme y durará. 

Ahora es el momento de reflexionar y actuar en favor de cambios completamente radicales. Es una carrera de velocidad. Por un lado, hay quienes anuncian que cambiarán todo para que nada cambie y el mundo vuelva al funcionamiento normal del sistema capitalista lo antes posible. Por otro lado, hay quienes quieren un cambio real. La respuesta necesaria a la pandemia del coronavirus debe ser la ocasión de ir hacia una auténtica revolución para modificar radicalmente la sociedad en su forma de vida, su modo de propiedad, su modo de producción, su relación con la naturaleza.

Hay que planificar el decrecimiento mientras mejoramos las condiciones de vida. Debemos dar prioridad absoluta a los bienes comunes y relocalizar radicalmente la producción material y los servicios mediante la adaptación de una forma de trabajo y producción compatible con la lucha contra la crisis ecológica. La esfera de los servicios públicos auténticos y bajo control ciudadano debe ampliarse masivamente. Esta revolución solo tendrá lugar si las víctimas del sistema capitalista y de la sociedad patriarcal se involucran activamente y se autoorganizan para echar al 1% y sus secuaces de los diferentes centros de poder para crear un verdadero poder democrático. Hay que preparar y llevar a cabo una revolución ecologista-socialista autogestionaria, feminista y antirracista.

En la continuación de este artículo vuelvo a abordar la acción de los bancos centrales y las próximas explosiones financieras.

[…] Los bancos centrales y los gobiernos capitalistas ayudan al 1% a expensas del 99% mientras afirman servir al interés general.

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La economía mundial al principio de la gran recesión Covid-19

François Chesnais –16/4/2020

Situación de la economía mundial al principio de la gran recesión Covid-19: referencias históricas, análisis y gráficos

A medida que la pandemia se extiende con una ferocidad imprevista, particularmente en Estados Unidos, las estimaciones de la profundidad de la recesión que ya empezó, y de sus impactos diferenciados en diversos sectores de la economía mundial, han venido variando constantemente. Durante varias semanas el punto de referencia aplicable fue la crisis económica y financiera de 2007-2009 y la recesión subsiguiente. Pero desde el momento en el que las cifras del desempleo en Estados Unidos fueron publicadas, se habla de una depresión de una magnitud que podría aproximarse a la Gran Depresión de la década de 1930.

A estos dos puntos, este artículo añade una tercera referencia: en 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial, la deuda pública de ciertos Estados, entre ellos el Reino Unido y Francia había alcanzado niveles muy altos, a los que nos acercamos hoy. En el artículo analizamos, en primer lugar, la situación de la economía mundial en vísperas de la pandemia, centrándonos en las características del período 2009-2019. A continuación, examinamos la capacidad actual del capitalismo mundial para recuperarse, para reanudar la acumulación durante un largo período de tiempo, comparándola con la que tenía en la década de 1930 y en las décadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial.

A este respecto vamos a estudiar varios indicadores, entre ellos el costo creciente del componente variable (llamado capital circulante) del capital constante y las características actuales de la tecnología. El artículo concluye con una pregunta que será crucial sobre el nivel y la carga de la deuda pública, pero también de la deuda de los hogares, a tal punto crucial que la anulación de la deuda se convierte en una reivindicación política que puede ser comprendida fácilmente por un gran número de trabajadores. El jueves 9 de abril de 2020, Christine Lagarde [presidenta del Banco Central Europeo, abogada, dirigente de grandes empresas, ex directora del FMI (Fondo Monetario Internacional), su fortuna personal rodea los 150 millones de euros: ndt] se manifestó enérgicamente en contra de la idea, por supuesto.

  1. Estado de la economía mundial en la antesala de la pandemia

A finales de 2019, doce años después del estallido de la crisis económica y financiera mundial de 2007-2008, todavía no se había producido una verdadera salida de la crisis ni una reanudación de la acumulación en los países avanzados de la OCDE [Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), al mismo tiempo que en China el ritmo de crecimiento se había enlentecido. En realidad, la gran recesión que comenzó hace doce años nunca se terminó. Aunque según las convenciones estadísticas, la recesión que comenzó en diciembre de 2007 en Estados Unidos terminó en junio de 2009, los economistas de habla inglesa designan el período abierto por la crisis mundial, que culminó con el colapso de Lehmann Brothers en octubre de 2008, como la Gran Depresión. Este nombre se justifica plenamente por la clara ruptura con el período precedente, fundamentalmente con la larguísima fase de crecimiento iniciada a finales de los años 40. El gráfico [ver en los sitios web de A l´encontre y Correspondencia de Prensa: ndt ] muestra que el crecimiento se redujo gradualmente a niveles muy bajos en 1974-1975 y 1979-1982, pero que recién se interrumpió realmente en 2008-2009.

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Suspender las deudas externas y aplicar impuesto a los ricos», ¿es posible para enfrentar la crisis sanitaria? Eric Toussaint

22.04.2020

Cuando pase la emergencia sanitaria por el COVID-19, muchos países del mundo deberán enfrentar otra gran dificultad: la crisis económica que deje el coronavirus. Para evitarla hay muchas propuestas sobre la mesa: dejar de pagar la deuda es una de ellas.

[…] La ONU advierte que el mundo está al borde una pandemia de hambre

Ahora, cuando el mundo se enfrenta a una de las peores crisis sanitarias y económicas desde la II Guerra Mundial, este reclamo empieza a retumbar en distintas partes del mundo.

[…] En España, la deuda ,,se duplicó … es ilegítima y odiosa porque es una deuda que ha sido acumulada para rescatar a banqueros responsables de la crisis anterior, la de 2008-2010. Es una deuda contratada para servir los intereses particulares de una minoría […]

[…] el Banco Central Europeo otorgaba créditos a los bancos privados a tasas de interés del cero por ciento y estos mismos bancos prestaban el dinero a Estados como España, Italia o Portugal, vía compra de bonos soberanos, a unas tasas de interés del 2, 3 ó 4%.

¿PORQUE HACIAN ESTO?

 «…el Banco Central Europeo, le da un monopolio a los bancos privados.. apegándose al Tratado de Maastricht de 1992, que dice que un organismo público no puede otorgar créditos directamente a los poderes públicos. Es una política totalmente neoliberal que .. va en contra del interés de la población.

[…] – Para mí hay que enfrentar esta crisis rompiendo totalmente con la normalidad que nos trajo hasta aquí, es decir, hay que repensar y cambiar fundamentalmente el modo de producción, las relaciones de propiedad, la relación de los seres humanos con la naturaleza, el modo de vivir […]

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DEL CORONAVIRUS A LA DESREGULACIÓN LABORAL – Por Aldo Scarpa –

5 de abril de 2020

 ¿Recuerdan a Nazim Hikmet?  El poeta turco cuya vida transcurrió entre la cárcel y el exilio.  Su poema “La muerte” termina así:

“Un gran poeta persa, dijo: la muerte es justa.
Con igual majestad hiere al pobre y al Sha.
Hakim: ¿De qué se asombra usted?
¿Nunca oyó hablar de un Sha que murió de un  porrazo
trabajando en el puerto?
Un gran poeta persa, dijo: la muerte es justa.
Y Akup, querido viejo:
¡Qué lindo queda usted cuando se ríe!
Nunca lo vi reírse de tal manera
en vida.
Pero, aguarden un poco, a que termine.
Un gran poeta persa, dijo: la muerte es justa.
¡Deje ese frasco, Ahmed Djemil
no se enoje en balde. Sé lo que va a decir:
que para que la muerte sea justa
es preciso que la vida sea justa.
El gran poeta persa
¿Por qué amigos, por qué me dejan sólo,
tan sólo?
¿Para donde se van?”

   Hikmet aborda la cuestión de la vida de los pobres en una sociedad dividida en clases sociales, ni siquiera la muerte es justa entre ricos y pobres pues la vida no lo fue.  Por eso sus amigos muertos convocados por él a su celda lo abandonan cuando él, insistiendo con el poeta persa, olvida esta verdad.

   Para el distraído, hoy la pandemia nos iguala a todos.  Pero el coronavirus y sus consecuencias tampoco es justo.  Y, en este sentido, el engaño más grande ha de ser convocar a una armonía absoluta, acrítica e irreal, basada en un nacionalismo local, prejuicioso y reaccionario.  En todo caso, si algo reclama la hora de la humanidad es el internacionalismo de los pueblos.

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El Chasque Nº18

150 años del nacimiento de Lenin y el imprescindible retorno a sus enseñanzas para poder transformar el mundo

Se cumplen 150 años del nacimiento de uno de los revolucionarios más importantes de la historia de la humanidad, determinante en la historia del siglo XX. Eric Hobsbawm hablaba de siglo XX corto, un siglo que se abre con la revolución rusa, cuyo principal dirigente fue Lenin, y se cierra con la caída de la Unión Soviética de la cual Lenin fue creador.

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T E S T A M E N T O – por: Aldo Scarpa

Somos cinco hermanos.
Nuestro padre fue preso por primera en 1968, posteriormente destituido.
De muy niño recuerdo los allanamientos en el apartamento de la calle Prato y luego abajo, en la que hoy es aún nuestra casa.

Recuerdo también, durante la dictadura la llegada nocturna a casa de los hermanos Trejo, de Cachito o de Mario (en esos tiempos “Darío”), del “viejo” Capobianco, más adelante de Raúl Larraya, planificaban y realizaban “crímenes monstruosos”, como volanteadas y pintadas denunciando al fascismo o a los asesinos de Álvaro, de Nibia y…

En 1975 mi padre se fue de casa, pasó a la clandestinidad. Lo veíamos algún domingo en la casa de la abuela “china” en Acevedo Díaz, o en otras oportunidades en AEBU
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El Chasque Nº17

La autocrítica y la necesidad de pensar nuevos caminos

Los 90 no fueron años fáciles para la izquierda a nivel mundial, la caída del socialismo real afectó a toda la izquierda, se tuviera o no como referente a la experiencia Soviética y a los procesos de Europa del este. Estos acontecimientos estuvieron indisolublemente ligados a un cambió drástico en la correlación de fuerzas a favor del imperialismo y las clases dominantes a nivel global. La ofensiva política e ideológica del capital fue en gran medida avasallante. No solo se decretó el fin de la historia, sino que este fue asumido como sentido común a nivel social, incluso por una parte muy significativa de los sectores subalternos. Estas nuevas condiciones posibilitaron una ofensiva neoliberal que permitió al capital contrarrestar la tendencia a la baja de la tasa de ganancia que desde la década del 70 se había manifestado en forma cada vez más aguda en todo el mundo. Las privatizaciones, la expansión y el saqueo de Europa del Este y la ex URSS, la desregulación y deslocalización, permitieron a través de la acumulación por desposesión y el aumento de la plusvalía absoluta recomponer la tasa de ganancia. Pero el neoliberalismo fue mucho más que un proyecto político-económico, implicó también la imposición de una nueva subjetividad caracterizada por el individualismo extremo.

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El mundo después del Covid-19: La gran depresión del Siglo XXI -Wim Dierckxsens

15/04/2020

El día 4 de abril había 1.2 millones de casos de Covid-19 en el mundo, aumentando en 80 mil casos diarios y con un total de 67 mil muertos, número que aumentaba a un ritmo de 8 mil fallecidos por día. EEUU se encontraba en el momento de multiplicación geométrica más fuerte, al tiempo que Italia tenía el valor más elevado, y España le seguía a poca distancia de la misma. Pero España lo sobrepasara en la primera semana de abril en número de casos de contagiados a Italia. 

En el momento de terminar este artículo, Estados Unidos ya se convirtió en el primer país del mundo en superar las mil muertes/día por coronavirus, con 18.586 muertos en todo el país, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins. Alemania. Italia y España ya llegaron a la cúspide y comienza a hablarse del mundo después de Covid-19. […]

La Gran Depresión en Occidente 

La crisis que el mundo enfrentará al salir del Covid-19 no fue causada por el coronavirus, pero sí tal vez la agrave un poco. Ante la baja de la tasa de ganancia en la economía real, puesto que a partir de 2008 las grandes transnacionales y corporaciones financieras han buscado acumular, casi exclusivamente, recomprando sus propias acciones en la bolsa de valores, con créditos a tasas de interés cero otorgadas por los Bancos Centrales.

 Estas tasas de interés al cero por ciento, que no son más el resultado de oferta y demanda de dinero en el mercado como solía ser antes de 2001, sino producto de la manipulación de las mismas tasas en beneficio exclusivo de uno cada cien mil personas de la población (0,00001%), a costa del relativo empobrecimiento de más del 95%[2]. Desde el año 2009, las grandes transnacionales, y su elite, han gastado 5.4 billones de dólares para la sola recompra de sus propias acciones, operación por la cual no dejaron de subir hasta el 2020, enriqueciéndose solo a sí mismas.

 Desde 1981, la deuda global se ha multiplicado por 39 veces, pasando de 14 billones de dólares en ese entonces hasta alcanzar los 265 billones (o millones de millones) de dólares en 2020.  Son burbujas financieras de capital ficticio que tarde o temprano colapsan. Este colapso ya comenzó en septiembre/octubre de 2019, su indicador más fiel fue el inicio del programa Repo de la Fed[3], mucho antes que el coronavirus fuera una realidad para el mundo. El coronavirus “tapa”, por sobre todo, la causa real de la crisis, que no es una crisis más, sino una que da inicios a la Gran Depresión de Siglo XXI, y probablemente sea la última en la historia del capitalismo.

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Las nacionalizaciones vuelven (una vez más) para salvar al capitalismo… ¡en tiempos de crisis!- Diego Herranz

Abr 12, 2020

Cuando el 15 de septiembre de 2008, el gobierno estadounidense, cuna del libre mercado, dio orden de nacionalizar Lehman Brothers, mientras el Kremlin, arquetipo del modelo estatalista de los regímenes comunistas, decretaba la suspensión de la cotización de la Bolsa de Moscú -el gran emblema del libre mercado-, los analistas se preguntaron a qué se debía este movimiento telúrico registrado en los cimientos mismos de la arquitectura financiera internacional. En pocos días, el ambiente se aclaró.

La teoría de que la economía mundial se adentraba en un crash sin parangón desde 1929 cobró rango de mandamiento. En medio de voces de autoridades políticas y de dirigentes empresariales que reclamaban casi al unísono la urgente movilización de recetas keynesianas que sacaran al capitalismo de su paradoja, de su duda existencial.

La pandemia del covid-19, su súbita e incontenible propagación, las excepcionales medidas de confinamiento en todo el mundo y las obligadas hibernaciones económicas para detener su expansión, limitar el catastrofismo sanitario y, sobre todo, frenar el número de fallecimientos, ha vuelto a sacar a la palestra la contrariedad que crea entre los defensores del neoliberalismo a ultranza del mercado los episodios de grandes rescates públicos provocados por debacles bursátiles, deterioros de los balances financieros por altas concentraciones de activos tóxicos y recesiones económicas. […]

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USA: El fin del imperio estadounidense -Pasqualina Curcio

07/04/2020

No es solo una grave crisis económica lo que en estos momentos y desde hace años atraviesa EEUU, es además una profunda crisis humanitaria la que su pueblo padece desde hace décadas.

Hay que mirar en perspectiva las recientes declaraciones de Donald Trump acerca de la propagación del coronavirus en EEUU en las que afirmó que, en el mejor de los casos, para finales de abril, estarían contando entre 200 y 300 mil vidas menos, dijo además que eso representaría un gran logro para EEUU (como si una sola vida no fuese motivo de dolor).

El que mueran 200.000 personas en EEUU a causa del Covid-19 representaría una tasa de mortalidad por coronavirus 256 veces mayor que la registrada por China y, de mantenerse la tasa de letalidad actual (2,48%) implicaría alrededor de 8 millones de personas contagiadas en EEUU. Ya hoy se registran 245.442 personas con Covid-19 y 6.098 fallecidos en el país occidental lo que equivale a una tasa de mortalidad y una tasa de prevalencia (número de casos entre el total de la población) 8 y 13 veces mayor que la de China respectivamente a pesar de que, a diferencia del país asiático, el Covid-19 no le agarró por sorpresa a Trump.

En default

Aunque las calificadoras de riesgo no lo digan EEUU se encuentra en una crítica condición de default debido a una deuda externa impagable que supera los 21 billones de dólares. Ni todo el oro del mundo sería suficiente para saldarla, adicionalmente con las reservas que posee solo cubre el 2% de dicha deuda. Son tan bajas sus reservas internacionales que, según el Banco Mundial, apenas le cubren 1,4 meses de importaciones, situación que hace a ese país muy vulnerable en el marco de la recesión que está ocasionando la cuarentena social.

La solución clásica de encender la maquinita que fabrica dólares y pagar la deuda ya no es buena idea porque el sistema financiero mundial se está deshaciendo del petro-dólar-papelillo, lo que explica el desplome de su valor, y más bien está buscando comprar oro que, al parecer, es más seguro.

Debemos añadir el hecho de la gran dependencia de EEUU a las importaciones que provienen de China y un agotamiento preocupante de sus reservas de hidrocarburos al punto que, siendo el mayor consumidor de petróleo a nivel mundial, incluso más que China, aunque su población sea 4 veces menor, debió optar por la costosa y contaminante tecnología del fracking. En términos coloquiales, EEUU no está en su mejor momento económico, se encuentra en desventaja con China, así que el desespero por conseguir petróleo y oro es cada vez mayor.

La crisis humanitaria

La tensa calma en la que diariamente vive el pueblo estadounidense aterrorizado por las políticas represivas de los gobiernos de turno de la Casa Blanca luce cada vez menos calmada por la manifestación evidente de la crisis humanitaria interna.

La pérdida del control sobre la pandemia del covid-19 es una muestra más, aunque ahora amplificada dado el carácter exponencial del coronavirus, del fracaso del sistema de salud y de la grave crisis la cual, a su vez, es consecuencia de la instauración de un sistema económico, social y político explotador y criminal que siempre coloca al capital y a sus dueños por encima de la vida y del ser humano. Un sistema que además privilegia y orienta sus recursos a la guerra en lugar de destinarlos a la vida y la paz.

En EEUU muere 1 persona cada 15 minutos por armas de fuego. En 2019 murieron 39.052 personas por disparos. El FBI estimó 1.206.836 de crímenes violentos ocurridos en todo el país durante 2018, incluidos asesinatos, violaciones, robos y asaltos con agravantes.

Los tiroteos masivos caracterizan a los EEUU: el número de asesinatos en masa alcanzó un récord de 415 durante 2019, o sea más de 1 tiroteo diario. Es el país con más armas de fuego en manos de civiles: en promedio 120,5 armas por cada 100 habitantes.

Según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, 630.000 personas murieron por sobredosis de estupefacientes en todo el país entre 1999 y 2016. En 2017 fallecieron 72.000 por esta causa, es decir, en promedio 200 personas por día. En EEUU 1 de cada 16 estudiantes de último año de secundaria reportó un uso diario de marihuana.

Entre otros aspectos, en EEUU alrededor de 61.000 prisioneros están recluidos en régimen de aislamiento lo que constituye un acto de tortura según la ONU. Desde 2017 han sido arrestados 36 periodistas mientras cubrían protestas y desde el año 2017 las autoridades estadounidenses de inmigración han separado a más de 5.400 niños de sus padres en la frontera con México.

El 43,5% de la población estadounidense (140 millones de personas) tiene bajos ingresos, es decir, cuentan con ingresos menores del doble de la línea de pobreza y alrededor de 41 millones de estadounidenses viven por debajo de la línea de la pobreza, de los cuales 42.5% son blancos, 27.4% son latinos y 22.7% negros estadounidenses.

En 2018 más de medio millón de estadounidenses vivían en las calles y carecían de refugio permanente según el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de ese país.

EEUU tiene la tasa más alta de desigualdad de ingresos entre los países occidentales según Philip G. Alston, relator especial de las Naciones Unidas sobre Extrema Pobreza y Derechos Humanos. El 10% más rico de los hogares estadounidenses es dueño del 75% de la riqueza del país según la firma financiera JP Morgan Chase.

Mientras el 44% del pueblo estadounidense sucumbe en la pobreza y la desigualdad, el gasto para la guerra aumenta. El presupuesto militar en 2017 fue de 688 mil millones de dólares y solo 190 mil millones fueron asignados a programas contra la pobreza. Actualmente 53 centavos de cada dólar se asignan a gastos militares mientras que solo 15 se destinan a los programas sociales. Según el Instituto Watson de la Universidad Brown, el costo estimado de la guerra contra el “terrorismo” promovida por EEUU desde el 2001 asciende a 6,4 billones de dólares, y se estima que alrededor de 800 mil personas han muerto en esas guerras.

La grave crisis económica, energética, militar y humanitaria que atraviesa EEUU, el inminente desplome de su hegemonía, así como sus fracasadas intenciones por derrocar la revolución bolivariana y hacerse de la mayor reserva de petróleo y oro del planeta explican el desespero por entrar en territorio venezolano.

Estemos alertas, el desespero los hace cada vez más torpes, pero también más peligrosos.

– Pasqualina Curcio es Profesora Titular, Departamento de Ciencias Económicas y Administrativas, Universidad Simón Bolívar-Venezuela

Extraído de alainet.org

Sobre los dilemas e inercias de los gobernantes durante la pandemia El Imperio y el Capital no cierran en domingo

Rafael Poch de Feliu — 24/03/2020

«La crisis económica y social que se dibuja abrirá ciertamente algunas oportunidades, hemos dicho, desde nuestra ligera ignorancia, que la pandemia contiene ciertas oportunidades de cambio, pero lo que va a abrir a corto plazo, y con toda certeza, es un sufrimiento humano enorme, y muy especialmente entre los más débiles, pobres y vulnerables. De la misma forma en que no es lo mismo el confinamiento en un piso-colmena del extrarradio que en una amplia villa con jardín, tampoco es lo mismo vivir con la mitad para los que tienen mucho, o suficiente, que para quienes no llegan a fin de mes o están en precario. Somos una sociedad dividida en clases.»

Fuente: https://rafaelpoch.com/2020/03/21/el-imperio-y-el-capital-no-cierran-en-domingo/#more-440