El imperialismo será inevitablemente derrotado

El resurgimiento del espíritu tricontinental

Hoy como ayer, por la Paz y la autodeterminación de los Pueblos

Sesenta años después de la Conferencia Tricontinental, su espíritu sigue invitándonos a radicalizar y democratizar nuestras luchas por la dignidad humana y la emancipación colectiva.

Fuente: Tricontinental (9/12/2025)

El Chasque 218
2/01/2026

En 1966, tuvo lugar en La Habana, Cuba, la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina, conocida popularmente como la Conferencia Tricontinental. El encuentro, celebrado hace 60 años, da nombre a nuestro instituto. Para conmemorar la conferencia y su legado, hemos dedicado el dossier nº 95 a una evaluación del espíritu tricontinental. Este espíritu no se manifiesta de la misma manera que en 1966, porque la cuestión de la liberación nacional a través de la lucha armada no es el centro de atención de nuestro tiempo (aunque a ciertas luchas de liberación nacional en nuestra época se les impone la represión armada). Sin embargo, no nos preocupa la forma sino el fondo del espíritu tricontinental. Mientras la sustancia del espíritu de Bandung, era una insistencia en los ideales de soberanía y multilateralismo, en este dossier sostenemos que la sustancia se construye en torno a los ideales de la dignidad humana y la lucha de clases (Instituto Tricontinental de Investigación Social, 2025). El espíritu de Bandung y el espíritu tricontinental no eran contradictorios en 1966, ya que Cuba, que acogió la Conferencia Tricontinental, también fue miembro fundador del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) en 1961. El MNOAL, que Cuba albergó en 1979 y nuevamente en 2006, fue la encarnación institucional del espíritu de Bandung. Hoy, la soberanía, el multilateralismo, la dignidad y la lucha de clases configuran la política de gran parte del Sur Global, uniendo estos dos espíritus en un nuevo estado de ánimo.


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Retroceso ideológico y de principios

Gonzalo Alsina
El Chasque 210
31/10/2025

En los dos primeros artículos de octubre decíamos fundamentalmente, que una parte de la izquierda continental y uruguaya, era omisa, en la solidaridad con la revolución bolivariana.

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La revolución islámica en Irán y la sandinista…

Gonzalo Alsina
El Chasque 207
10/10/2025

Como en un artículo de hace dos semanas decíamos que era necesario sacarse prejuicios sobre la Revolución Islámica en Irán; y como en la siguiente semana, para luchar contra el chavismo vergonzante, citamos al excomandante sandinista Tomás Borje, a cuenta de una entrevista a Fidel, donde queda claro, que el movimiento chavistas era de izquierda tempranamente y mucho antes de que Hugo Chávez fuera electo presidente de Venezuela.

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Uruguay – Cuba. Aniversario del Moncada

«Acción realizada por un grupo de jóvenes cubanos, liderados por Fidel Castro, que pasaría a la historia como la Generación del Centenario, cuyo objetivo era desencadenar la lucha armada contra la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958). A pesar de su derroche de valentía y dignidad, los asaltantes -inferiores en número y armas- no pudieron tomar la fortaleza. La orden del dictador fue eliminar a diez revolucionarios por cada soldado del régimen, muerto en combate. La masacre se generalizó y fueron asesinados la mayoría de los asaltantes. Los sobrevivientes fueron detenidos tras feroz cacería, enjuiciados y condenados a prisión.» 
Ecured

CHE GUEVARA: 14 de junio de 1928 – 14 de junio de 2025

El 14 de junio de 1928 nació en RosarioArgentina, Ernesto Guevara de La Serna, hijo primogénito de Celia de la Serna y Ernesto Guevara Lynch, su familia poseía recursos económicos, pero con ideas socialistas. Fueron sus hermanos Celia, Roberto, Ana María y Juan Martín.

La mayor parte de su niñez, su adolescencia y primera juventud transcurren en Alta Gracia, a donde se mudó la familia en 1932 en busca de un clima propicio para contrarrestar el asma de Ernesto (a los dos años de edad sufre su primer ataque), y Córdoba donde concluye sus estudios secundarios. (Ecured.cu)

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Fidel en Uruguay 1959

4 de mayo de 1959 Fidel Castro en Uruguay, discurso en la Explanada de la Intendencia de Montevideo.

Llegó el 3 de mayo de 1959 de visita por primera vez durante 48 horas.

En ese momento se encontró con un panorama de desastre pues nuestro país enfrentaba las peores inundaciones de la historia.

Comentario de Fidel sobre su impresión cuando el viaje a Uruguay:
«En Uruguay, pues en Uruguay fue… se puede decir la adhesión más unánime que hemos tenido, porque en Uruguay asistieron unas seis mil personas, pero era una alfombra de cabezas humanas, las personas tenían que aplaudir así. Yo no sé si hay fotografías del Uruguay, pero no cabían en aquella plaza, que era una plaza grande, se calculó cuatro personas por metro cuadrado, unas ciento veinte mil personas. Para no pecar de exagerado yo he puesto unas cien mil. Pero sobre todo aquella multitud se caracterizaba por su preparación, su educación, su disciplina, su comprensión, un silencio absoluto, cuando estaba por ejemplo pronunciando mi nombre yo nada más hacía una seña y todo el mundo se callaba. Es la multitud más ecuánime que he visto nunca en mi vida y una atención absoluta. Eso fue allí, en Montevideo, a pesar de que había muchos estudiantes, gente joven, una comprensión extraordinaria. Porque yo me recuerdo, por ejemplo, cuando hablé del Mercado Común, el aplauso fue unánime. Y son términos más bien técnicos, no muy popularizados.
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Texto del Discurso.

«Hermanos del Uruguay:
He llegado un poco tarde. Sé que hace rato que están ustedes aquí reunidos; mas no era el motivo de nuestra tardanza el descanso, hace rato que no descansamos, ni allá ni acá.

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CUBA: 26 de Julio de 1953. Asalto al Moncada

El Chasque 148
26/07/2024

“Aquel día, cuando todos estuvieron listos, se le dio lectura al Manifiesto del Moncada, redactado por el joven poeta Raúl Gómez García bajo la orientación de Fidel. Gómez García leyó sus versos “Ya estamos en combate” y Fidel les dirigió a todos esta brevísima exhortación:

Compañeros: Podrán vencer dentro de unas horas o ser vencidos; pero de todas maneras, ¡óiganlo bien, compañeros!, de todas maneras el movimiento triunfará. Si vencemos mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante”.

La victoria llegaría pocos años después con los barbudos, cuando, encabezados por Fidel, descendían victoriosos de la Sierra Maestra el primero de enero de 1959. CubaDebate

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Alegato de Fidel Castro en su propia defensa, ante el tribunal de Santaigo de Cuba que lo juzgara por el asalto al cuartel Moncada.

Texto que ha sido conocido por su frase final que proclamó:

LA HISTORIA ME ABSOLVERÁ

Algunos párrafos de aquella magnifica pieza oratoria:

Para mis compañeros muertos no clamo venganza. Como sus vidas no tenían precio, no podrían pagarlas con las suyas todos los criminales juntos. No es con sangre como pueden pagarse las vidas de los jóvenes que mueren por el bien de un pueblo; la felicidad de ese pueblo es el único precio digno que puede pagarse por ellas.”

“No se me permitió nunca hablar con ellos en la prisión y, sin embargo, pensábamos hacer exactamente lo mismo. Es que, cuando los hombres llevan en la mente un mismo ideal, nada puede incomunicarlos, ni las paredes de una cárcel, ni la tierra de los cementerios, porque un mismo recuerdo, una misma alma, una misma idea, una misma conciencia y dignidad los alienta a todos.”

A medida que se desarrolló el juicio, los papeles se invirtieron: los que iban a acusar salieron acusados, y los acusados se convirtieron en acusadores. No se juzgó allí a los revolucionarios, se juzgó para siempre a un señor que se llama Batista…

Señores magistrados: ¿Por qué tanto interés en que me calle? ¿Por qué, inclusive, se suspende todo género de razonamientos para no presentar ningún blanco contra el cual pueda yo dirigir el ataque de mis argumentos? ¿Es que se carece por completo de base jurídica, moral y política para hacer un planteamiento serio de la cuestión? ¿Es que se teme tanto a la verdad? ¿Es que se quiere que yo hable también dos minutos y no toque aquí los puntos que tienen a ciertas gentes sin dormir desde el 26 de julio’

..en este juicio se está debatiendo algo más que la simple libertad de un individuo: se discute sobre cuestiones fundamentales de principios, se juzga sobre el derecho de los hombres a ser libres, se debate sobre las bases mismas de nuestra existencia como nación civilizada y democrática. Cuando concluya, no quiero tener que reprocharme a mí mismo haber dejado principio por defender, verdad es decir, ni crimen sin denunciar.

No fue nunca nuestra intención luchar con los soldados del regimiento, sino apoderarnos por sorpresa del control y de las armas, llamar al pueblo, reunir después a los militares e invitarlos a abandonar la odiosa bandera de la tiranía y abrazar la de la libertad, defender los grandes intereses de la nación y no los mezquinos intereses de un grupito; virar las armas y disparar contra los enemigos del pueblo, y no contra el pueblo, donde están sus hijos y sus padres; luchar junto a él, como hermanos que son, y no frente a él, como enemigos que quieren que sean; ir unidos en pos del único ideal hermosos y digno de ofrendarle la vida, que es la grandeza y felicidad de la patria. A los que dudan que muchos soldados se hubieran sumado a nosotros, yo les pregunto: ¿Qué cubano no ama la gloria? ¿Qué alma no se enciende en un amanecer de libertad?

Pero en cuanto al resto del Ejército nacional, ¿hubiera combatido contra el pueblo sublevado? Yo afirmo que no. El soldado es un hombre de carne y hueso, que piensa, que observa y que siente. Es susceptible a la influencia de las opiniones, creencias, simpatías y antipatías del pueblo. Si se le pregunta su opinión dirá que no puede decirla; pero eso no significa que carezca de opinión. Le afectan exactamente los mismos problemas que a los demás ciudadanos conciernen: subsistencia, alquiler, la educación de los hijos, el porvenir de éstos, etcétera. Cada familiar es un punto de contacto inevitable entre él y el pueblo y la situación presente y futura de la sociedad en que vive. Es necio pensar que porque un soldado reciba un sueldo del Estado, bastante módico, haya resuelto las preocupaciones vitales que le imponen sus necesidades, deberes y sentimientos como miembro de una familia y de una colectividad social.

Como quiero ser justo antes de todo, no puedo considerar a todos los militares solidarios de esos crímenes, esas manchas y esas vergüenzas que son obras de unos cuantos traidores y malvados, pero todo militar de honor y dignidad que ame su carrera y quiera su constitución, está en el deber de exigir y luchar para que esas manchas sean lavadas, esos engaños sean vengados y esas culpas sean castigadas si no quieren que ser militar sea para siempre una infamia en vez de un orgullo.

A los que me llaman por esto soñador, les digo como Martí: «El verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber; y ése es […] el único hombre práctico cuyo sueño de hoy será la ley de mañana, porque el que haya puesto los ojos en las entrañas universales y visto hervir los pueblos, llameantes y ensangrentados, en la artesa de los siglos, sabe que el porvenir, sin una sola excepción, está del lado del deber.»

Tortura y Muerte

En todo grupo humano hay hombres que bajos instintos, criminales natos, bestias portadoras de todos los atavismos ancestrales revestidas de forma humana, monstruos refrenados por la disciplina y el hábito social, pero que si se les da a beber sangre en un río no cesarán hasta que los haya secado…..

“Con un ojo humano ensangrentado en las manos se presentaron un sargento y varios hombres en el calabozo donde se encontraban las compañeras Melba Hernández y Haydée Santamaría, y dirigiéndose a la última mostrándole el ojo, le dijeron: «Este es de tu hermano, si tú no dices lo que no quiso decir, le arrancaremos el otro.» Ella, que quería a su valiente hermano por encima de todas las cosas, les contestó llena de dignidad: «Si ustedes le arrancaron un ojo y él no lo dijo, mucho menos lo diré yo.» Más tarde volvieron y las quemaron en los brazos con colillas encendidas, hasta que por último, llenos de despecho, le dijeron nuevamente a la joven Haydée Santamaría: «Ya no tienes novio porque te lo hemos matado también.» Y ella les contestó imperturbable otra vez: «Él no está muerto, porque morir por la patria es vivir.» Nunca fue puesto en un lugar tan alto de heroísmo y dignidad el nombre de la mujer cubana”

Para mis compañeros muertos no clamo venganza. Como sus vidas no tenían precio, no podrían pagarlas con las suyas todos los criminales juntos. No es con sangre como pueden pagarse las vidas de los jóvenes que mueren por el bien de un pueblo; la felicidad de ese pueblo es el único precio digno que puede pagarse por ellas.

Sabido es que en Inglaterra, en el siglo XVII, fueron destronados dos reyes, Carlos I y Jacobo II, por actos de despotismo. Estos hechos coincidieron con el nacimiento de la filosofía política liberal, esencia ideológica de una nueva clase social que pugnaba entonces por romper las cadenas del feudalismo. Frente a las tiranías de derecho divino esa filosofía opuso el principio del contrato social y el consentimiento de los gobernados, y sirvió de fundamento a la revolución inglesa de 1688, y a las revoluciones americana y francesa de 1775 y 1789

La famosa Declaración Francesa de los Derechos del Hombre legó a las generaciones venideras este principio: «Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es para éste el más sagrado de los derechos y el más imperioso de los deberes.»

¿Cómo justificar la presencia de Batista en el poder, al que llegó contra la voluntad del pueblo y violando por la traición y por la fuerza las leyes de la Revolución?

En cuanto a mí, sé que la cárcel será dura como no la ha sido nunca para nadie, preñada de amenazas, de ruin y cobarde ensañamiento, pero no la temo, como no temo la furia del tirano miserable que arrancó la vida a setenta hermanos míos. Condenadme, no importa, La historia me absolverá.«

Alegato de Fidel Castro en el juicio tras el asalto al Cuartel Moncada el 26 de Julio de 1953


Para mis compañeros muertos no clamo venganza. Como sus vidas no tenían precio, no podrían pagarlas con las suyas todos los criminales juntos. No es con sangre como pueden pagarse las vidas de los jóvenes que mueren por el bien de un pueblo; la felicidad de ese pueblo es el único precio digno que puede pagarse por ellas.” Fidel