La batalla ideológica, política y económica es un imperativo del momento. Invitamos a participar y aportar al debate que se debe la Izquierda en Uruguay. La Estrategia y un Programa que tenga como eje al 90%: limitar la acumulación de capital, al tiempo que promueve la propiedad y la gestión social. A través de El Chasque queremos aportar a esta batalla, con las herramientas de la crítica y la autocrítica, la idea que los cambios sólo son posibles con la participación protagónica de trabajadores y pueblo. Ponerlo todo en duda, si, también. Pero con la certeza que el capitalismo no es una salida para la humanidad.
«La revolución pasó a ser vista como un exceso juvenil, un error del pasado o, en el mejor de los casos, una metáfora inspiradora sin traducción política concreta. Así, el horizonte de transformación fue reemplazado por la administración de lo existente.»
Fuente: UyPress
José W. Legaspi El Chasque 218 2/01/2026
Durante buena parte de los siglos XIX y XX, la palabra revolución no fue un adorno retórico ni una consigna vacía. Designó un quiebre histórico real, una ruptura consciente con un orden social considerado injusto, y la voluntad organizada de reemplazarlo por otro radicalmente distinto. La revolución fue, antes que nada, una apuesta por la transformación estructural del poder: del Estado, de la economía, de las relaciones sociales y de la cultura política.
El desafío de la izquierda: volver a ser revolucionaria. Fuente: Uy.Press
José W. Legaspi El Chasque 8/12/2025
Frente Amplio pos-2000: de la esperanza a la administración
Durante décadas, la izquierda uruguaya debatió obsesivamente sobre su identidad:¿debía ser «democrática» al estilo frugoniano, o «ortodoxa» al modo arismendiano?¿Era heredera de un humanismo socialista liberal o del marxismo clásico adaptado a la realidad dependiente del país? El juego de espejos se volvió interminable. Pero el problema real -el que atraviesa a la izquierda desde el siglo XXI- no está en esa falsa dicotomía. No es cuestión de elegir entre la democracia liberal como dogma o la ortodoxia como refugio identitario.
El verdadero desafío es volver a ser revolucionaria.
El 4 de abril de 1981, Arismendi escribió: “La perra otra vez en celo”, que fue publicado en el exterior en la Revista Estudios Nº 78, que llegaba clandestinamente a Uruguay; y que además se reimprimió dentro del país, dicho artículo, por la dirección clandestina conducida por José Pacella.
Después de publicar una columna sobre la investigación histórica de mi querido amigo Fernando López D’Alesandro (Demócratas y ortodoxos. Una historia de la izquierda uruguaya. 1900-1990) donde dedica buena parte de la misma a tratar de dejar a Rodney Arismendi como referente dogmático, recibí comentarios de todo tipo.
Para terminar con la crisis actual, hay que terminar con la dictadura del Gran Capital. Un programa de cambios profundo es necesario y posible.
Hay un debate que recorre la estructura del FA, incluye a sus adherentes, votantes y a toda la izquierda en general. Desde la campaña electoral se plantea: ¿qué posibilidades tiene la izquierda, el progresismo, para desde el gobierno, transformar -o comenzar al menos-, la realidad en favor de los trabajadores y los sectores más postergados?
Recordamos algunas publicaciones, afirmando su vocación de cambio y el protagonismo popular. Comenzando con el discurso de Seregni en aquel memorable día:
“La revolución la hacen los pueblos. Y aquí no se trata de importar o exportar revoluciones. Esto es un planteo falso, o calumnioso de la oligarquía. La revolución es lo único que no se puede exportar o importar, porque la revolución la hacen los pueblos, y un pueblo no se importa ni se exporta. Los pueblos son raíz permanente en cada uno de sus países. Cada uno tiene sus características y debe resolver sus problemas de acuerdo a ellas. Lo otro es invento y recurso de los contrarrevolucionarios, de la oligarquía, del imperialismo.”
“Hablamos del presente porque no somos una multitud en marcha confusa ni un montón de cólera dispersa, los que murieron sabían porqué lo hacían, los que fueron a la cárcel sabían porqué lo hacían, los que lucharon en las calles sabían porqué lo hacían, los que fueron reuniéndose todos con el crucifijo o sin el, con la vocación blanca o colorada, con la concepción revolucionaria del socialismo o sin él, con la idea del marxismo – leninismo o sin él, todos sabiendo sí que hay soluciones para el país si barremos la oligarquía y el pueblo va al poder y no otros.”
“No se pueden dar recetas .. Ver cuales son los problemas del barrio,.. con el problema de la carestía, .. la escasez, … la especulación… los problemas laborales … Ese es el tipo de tarea que tenemos que hacer; .. darles solución y hacer punta en la solución de esos problemas. Eso es el criterio del trabajo de masas en el momento actual.”(Seregni. 28/05/1972)
“La voz del pueblo no puede ser acallada por ninguna mordaza.
Todas nuestra fuerzas están concentradas para ganar el gobierno a fin de arrancar después el poder de las manos oligárquicas y extranjeras que lo detentan. Nadie nos podrá detener. El pueblo asegurará sus derechos, ahora pisoteados.. ..
Construir el futuro: tal es nuestra vocación y nuestro deber.
No debemos engañarnos afirmando que se trata de una tarea fácil. En cada encrucijada histórica siempre están los que optan por el mal menor, por la seguridad mediocre, por el camino del medio, que no lleva a ningún lado. Pero también están presentes quienes no se resignan a sufrir la historia, sino que están dispuestos a crearla. Son los que convierten en posible lo imposible, son los que logran demostrar que, en ciertas circunstancias, resignarse equivale a traicionar.
En la actual encrucijada, el pueblo oriental, en el Frente Amplio, está decidido a no continuar sufriendo la historia. Ha resuelto construir él mismo su propio futuro. El pueblo demostrará, tal cual lo están haciendo desde ya los militantes del Frente, que es posible construir una sociedad y un hombre nuevo, en un patria libre, digna y soberana.” (Seregni. 8/09/1971.)
El FA no surge de una mente genial, ni es fruto de un arrebato espontáneo. Es un poco de ambos, producto de la práctica y la conciencia ganada en la experiencia del pueblo y también es fruto de la teoría, de una estrategia, de la acción conciente de quienes vieron la necesidad de organizar la rebeldía. Rebeldía provocada desde las entrañas del sistema, la Oligarquía y el Imperialismo en su obsesión por el lucro y la acumulación de capital.
“nos cruzamos con una pareja de ancianos tomados del brazo y ayudándose uno a otro. Escuchamos al hombre decir emocionado “Ahora me puedo morir tranquilo”. Nos imaginamos a un viejo militante que, al fin de sus días, veía abrirse el camino por el que había luchado toda una vida, sentía que se cosechaban los frutos de tanto esfuerzo.”
Luego de la derrota a manos de la coalición de derecha y su proyecto regresivo, se inició por parte del Frente Amplio un importante debate y proceso de análisis autocrítico sobre los 15 años de gobierno; sus luces y sus sombras, sus aciertos y errores. Es así que nos propusimos editar este material imperfecto con la opinión de compañeros y compañeras que analizan los orígenes del FA y las primeras 30 medidas programáticas de 1971, a la luz de lo realizado durante los 15 años de gobierno.
El 26 de marzo de 1971 marcó un hito en la historia del Uruguay: el primer acto de masas del Frente Amplio, que hacía poco más de un mes se había formado, como síntesis de años de lucha y acumulación de fuerzas, y como la concreción de un viejo anhelo de los militantes populares de nuestro país.
************** Texto del Discurso Señoras, señores, amigos, camaradas, el corazón de la patria está latiendo.
Está latiendo de uno u otro confín en este mitin. Antonio Machado, el gran poeta español en una hora dramática de su país escribía esta frase que en última instancia es la medida de todos los instantes de encrucijada de un pueblo, la historia es la de siempre, en los trances difíciles los señoritos que honran a la patria la venden y el pueblo que a veces no la nombra la compra con su sangre.
En la hora difícil del país esta frase es como una sentencia, ha estado escrita delineando los campos, allí, está Pacheco, personaje mediocre que la astucia de la historia puso un momento en el poder para servir una oligarquía de banqueros, de terratenientes y de capitalistas.
Aquí desde el comienzo de su gobierno hasta este mitin el pueblo todo, la clase obrera que en nombre de su CNT, paro tras paro y día tras día combatiendo pese a la militarización y a los despidos, a la muerte y a la persecución defendiendo el salario, defendiendo el pan, defendiendo el techo, defendiendo la justicia social, pero defendiendo la patria, la independencia enfrente de todo el pueblo y junto a ella la generosa juventud estudiantil, la que aquí ha sido mencionada en los nombres de Liber, de Hugo, de Susana y de otros jóvenes caídos por la libertad.
Allá Peirano Facio, Jorge Batlle, allá los ministros corruptos como Charlone, allá los delegados que van a recibir del Fondo Monetario Internacional y de la Banca el mandato que humilla la patria, aquí el pueblo que partiendo de Montevideo en el día de hoy trae junto al obrero y al estudiante las capas medias, el intelectual que comprende que su destino es con el pueblo, el profesor que defendió su Universidad y hoy defiende la patria misma, aquellos que en secundaria, el adolescente y el maestro se unen frente a una intervención corrupta que llega a entronizar en los liceos ladrones y fascistas.
Allí los que saltando las divisas se unieron en el sagrado interés de la banca y del privilegio, los del diario El País que lamen los pies de Pacheco.
Los señores de la alianza que negociaron en las vísperas de las medidas de seguridad este presente de claudicaciones y de entregas, y de castración del Parlamento frente al Pachecato.
Aquí, el pueblo que saltando también las divisas pero sintiendo las mejores tradiciones de los viejos partidos para unirse con nosotros comunistas, para reunirse con los compañeros cristianos, para reunirse con los hermanos socialistas, con los independientes y los sin partido, religiosos, civiles, militares, el pueblo todo en las horas del transe difícil del que hablara Machado, el pueblo unido dispuesto a defender y a comprar la patria incluso con su sangre.
Y esto es lo que nos hace invencibles, y esto es lo que hace indestructible y torrencial este movimiento, eso es lo que pone lágrimas y emoción en nuestras pupilas frente a la bandera de Otorgués el guerrillero.
Eso es lo que nos permite hablar a nosotros de Artigas sin transformarlo en una evocación vana, sino el Artigas del «No venderé el rico patrimonio de los Orientales…», Artigas del reglamento del año 15, de la entrega de la tierra al criollo, al zambo, al criollo pobre, Artigas el que dijo, como decimos ahora porque esta no es una hora de venganza sino una hora de justicia, «No tenemos más enemigos que los que se oponen a la pública felicidad».
Hablamos en nombre de 2.700.000 uruguayos, aún de aquellos que no están aquí, que aún no nos comprenden, contra 2.700 de una minoría corrupta, decadente y terminada históricamente que se aferra al formalismo de partidos unificados en el programa, transformados también en una cosa muerta desde el día que nació el Frente Amplio.
Hablamos del presente porque no somos una multitud en marcha confusa ni un montón de cólera dispersa, los que murieron sabían porqué lo hacían, los que fueron a la cárcel sabían porqué lo hacían, los que lucharon en las calles sabían porqué lo hacían, los que fueron reuniéndose todos con el crucifijo o sin el, con la vocación blanca o colorada, con la concepción revolucionaria del socialismo o sin él, con la idea del marxismo – leninismo o sin él, todos sabiendo sí que hay soluciones para el país si barremos la oligarquía y el pueblo va al poder y no otros.
Por eso explosión de pueblo enarbolándose en programa claro y terminante, no hay ninguna otra fuerza en el país que plantee las soluciones económicas, sociales y políticas que el país espera.
Las soluciones frente a la crisis, las soluciones frente a la inflación presente, pese a las mentiras gubernamentales.
La solución para una producción paralizada, para el campo despoblado, para la salud pública deshecha, para la Universidad sin dinero, para el pueblo sin techo, para el jubilado y el pensionista robado, para todo esto que es el drama presente de la patria, para ello nos hemos levantado y mantenemos unidos, para restaurar el perfil independiente de la patria libre de todo poder extranjero, para nacionalizar la banca, los grandes usufructuantes del gobierno de Pacheco, llenándose aún hoy los bolsillos con miles de millones arrancados al dolor del país, a la economía paralizada, al dolor del viejo, a la angustia de la madre, al sufrimiento del obrero paralizado, a la vida sin horizonte de la multitud del campo, del seno del pueblo o en el interior de la estancia.
Nacionalizar la banca, los centros del comercio exterior, la industria frigorífica, desarrollar la economía, realizar una profunda reforma agraria, establecer las libertades fundamentales del país, desarrollar la cultura, garantizar la salud pública, es decir, transformar en verdad el pasado artiguista en el presente.
Para eso estamos unidos, un programa, una conducta política que nadie transformará y un pueblo entero unido de cara al poder».
Con motivo de la conmemoración de un nuevo aniversario de la desaparición física de Ernesto Che Guevara, compartimos este documento audiovisual realizado en 1987 al recordarse el vigésimo aniversario de dicho suceso. En él Rodney Arismendi recuerda por medio de algunas anécdotas las características sobresalientes de la personalidad del «Guerrillero Heroico» Como siempre les invitamos a que se suscriban a nuestro canal y que compartan el vídeo. Para conocer más de la Fundación Rodney Arismendi, les invitamos a visitar nuestra página web: http://fundacionrodneyarismendi.org/h…
Publicamos la introducción que realiza Kalewche sobre la conferencia brindada por Alexis Capobianco en la Fundación Rodney Arismendi y el vínculo a la versión en video de la misma.
Un camino a recorrer a través de la participación popular. Ampliar los espacios para la participación popular. Proceso en el cual se profundizan los mecanismos de democratización en todos los ámbitos de la sociedad. Por un lado debemos recuperar la esperanza, aquellas ideas por la cual somos capaces de realizar los máximos esfuerzos para realizar nuestros sueños. Por otro, encontrar los caminos, las formas de aproximación a ese ideal, los elementos estratégicos y tácticos, los métodos más adecuados para llegar al objetivo.