El DOCUMENTO DE LOS 24 (Uruguay)*

Daniel Banina

13/06/2020

Como ya dijimos cuando analizamos el documento de Rico dirigido a la interna del PCU, el documento de los 24 representa la llegada del pensamiento Socialdemócrata (SD) al Frente Amplio
En el lenguaje es mas transparente; las “nuevas ideas” se fundamentan sin complejos y las categorías marxistas han desaparecido, (¿Por qué tendrían que estar?)
Hay una valoración de la época premeditadamente superficial; “nueva época”, búsqueda de “nuevas confluencias”, Uruguay como proyecto colectivo, donde valga la pena vivir juntos. “basta de pálidas y lejanos reflejos” El que hacer se plantea como “una batalla sico-emocional”. Se habla de “viejas palabras”.

Con todas estas expresiones queremos mostrar cual es el tono general del documento. Así cuando dice viejas palabras se engloba, con premeditada indefinición, todo lo anterior: la Revolución, la URSS y el Socialismo Real, los procesos revolucionarios de LA, la revolución uruguaya, la existencia del imperialismo, las clases y sus luchas.
Se trasmite un diagnostico mas abarcativo y mas superficial de la realidad uruguaya y LA. No existe una propuesta estratégica en el sentido clásico, tradicional del FA cuando se definía como antioligárquico y antimperialista con una perspectiva socialista, aunque no se decía explícitamente.
Tanto ha prendido el discurso SD en estos 30 años, que cuando a Graciela Villar, “se le escapó” lo de oligarquía-pueblo; la derecha puso el grito en el cielo y el FA le quitó importancia, pero cuando el periodista-operador Álvarez lo acosa a Martínez, éste no supo que decir, tratando de disculparse.
Aclaro que estoy juzgando intenciones, porque estoy analizando 30 años después y todos sabemos que pasó.
Se usa Uruguay como un concepto totalizador, traficando la idea de que no existen contradicciones antagónicas en nuestra sociedad y aunque se admite la existencia de sectores contrarios a este proyecto, el objetivo, si lo planteamos como viable implica sobrepasar esas contradicciones con un proyecto totalizador en el cual todos nos beneficiemos.
Una propuesta que con sentido progresista desconozca las contradicciones antagónicas y no antagónicas es mentirosa y le hace el juego a la ideología dominante
Todo este planteo se instrumenta con una dosis de emprendedurismo; ganas de aprehender, ganas de crear y juntarnos, ganas de nadar y no hacer la plancha. Es algo así como la premonición de lo que años después se concretizó en un posmodernismo con tintes neoliberales; el “si querés podés” y así desde Presidencia o de las publicidades de las empresas públicas aparecen jóvenes que, siempre caminando con energía, repiten frases que apuntan siempre a superar obstáculos, a progresar, a triunfar con el deseo, las ganas, la pasión como herramienta.
Esta postura, tiene una contrapartida: si seguís en la miseria, es que no le pusiste las ganas suficientes. La pobreza adquirió una dimensión de responsabilidad personal, de culpa. En la Alemania neoliberal de los últimos años los desocupados, se consideran “parásitos” que viven de los dineros públicos; así se estigmatizó a Grecia por deudora contumaz y haragana.
Cuando define esta formación económico-social llamada Uruguay dice: país pequeño en un mundo acelerado. Aquí no hay ni tontería ni banalidad; muchos de esos 24 saben que desde finales del Siglo XIX somos una sociedad estructurada en un capitalismo tardío dependiente, desarrollándose en un capitalismo en fase imperialista, o mas actualizadamente expresado, un Capitalismo Neo Liberal Globalizado. Ocultemos esa vieja definición de país dependiente, definición antigua, confrontativa; además nos marca la tarea de progresar, de lograr un desarrollo sustentable (concepto repetido hasta el cansancio por la actual dirección del PIT-CNT), prácticamente como imposible.
Cuando analiza el naciente MERCOSUR expresa conceptos compartibles, pero al pasar pone una frase, marcando lo negativo de mantener una “oposición maniquea entre lo público y lo privado”. Aquí se fundamenta una reivindicación de lo privado que sería absurdo no integrarlo al proyecto totalizador del “Uruguay que imaginamos”.
En estos 15 años de gobierno SD quedó patente la defensa de lo privado en el Servicio Nacional Integrado de Salud, en las diversas tercerizaciones, en la privatización de las energías alternativas, en los planes de vivienda con relación a la cámara de la construcción, en inversiones de Participación Publico Privada (PPP), en las actividades financieras en general y del BROU en particular, en las prebendas a la Inversión Extranjera Directa (IED), concebidas como única opción al crecimiento.
El Uruguay que imagina el documento es muy “soft” en tanto se usan categorías “imaginativas y sugestivas”. Nos tendremos que oponer a “ciertas utopías y también al realismo miope”; “pies en la tierra y mirada en el horizonte”; “defensa ecológica”—Democracia—DD.HH.—combate a la pobreza—“solidaridad eficiente”—“atmósfera cultural adversa a los caminos trillados”.
La frutilla del capítulo es el análisis sorprendente del Neo Liberalismo, en tanto se ve y se valora en forma reduccionista, como una serie de políticas aplicadas a los países periféricos por parte de los países centrales y le meten el neologismo-“Sub-liberal” que no prendió; pero si prendió ese análisis limitado, que le hace decir a los progresismos que durante años sus políticas superaron al Neo Liberalismo, sin entender que las políticas de primarización de la economía, con las prebendas a la Inversión Extranjera Directa (IED), las PPP, los tratados de libre comercio con los países centrales, etc.; son parte del Neo Liberalismo y que redistribuir riqueza con impuesto es una utopía SD, sobre todo si no podemos subir impuestos al capital, para competir en el ”mercado” de IED y no hacer peligrar el Grado Inversor.
Cuando el documento plantea “los caminos”, no plantea objetivos concretos, sino mas bien, un mecanismo instrumental con un paquete armado desde la sociedad y reivindicando la militancia social, que debe de ser incorporada por la cultura de izquierda. Cada momento histórico genera “sus militancias prioritarias”.
Este planteo, en estos 30 años, ha generado una cada vez mas significativa militancia por superar las contradicciones sociales, los feminismos, la llamada nueva agenda de derechos, la defensa ecológico-civilizatorio de la humanidad.
Con dos consecuencias contradictorias (como siempre); una creciente militancia por causas justas y una militancia que en general no se pregunta por el poder.
Además, la militancia clásica, político-sindical se denostó, se habló de “militantismo”, quedando como una actividad “sesentista”, que asusta al “ciudadano” con sus radicalismos.
Además ese ciudadano no está dispuesto al sacrificio militante en aras de un futuro “paraíso terrenal”. Este mismo planteo político-emocional lo traducía Álvaro Rico en una frase que se la escuchamos personalmente, “no se puede vivir eternamente en epopeya”
Se plantea la “reconversión productiva” que necesariamente tiene que basarse en una economía mixta. No se profundiza, solo afirma, como al pasar, que nadie sueñe con superar el capitalismo.
Se plantea la participación, la defensa de los DD HH, la necesidad de la descentralización. Se plantea también algo así como una interpretación género-etaria del poder cuando dice “el poder lo detentan hombres entre 30 y 60” (sic).
Todas las propuestas son las mas conocidas, en aquellos años; -reforma constitucional-Reforma del estado (gordito debilucho)- reforma educativa- reforma tributaria- reforma de los medios-acumulación de tierras (no ver el interior como una reserva de conservadurismo)
Las emergencias: desempleo –vivienda –“vivir” en la calle. Sorprende la vigencia de esas “emergencias permanentes”.
Cuando habla de la estructura del FA ya habla de nuevas mayorías y advierte también de no confundir la fuerza política con “las responsabilidades de gobierno”
Este planteo se mostró como el “new deal” del hacer revolucionario; se sumó en esos años la vuelta del Partido Decmócrata Cristiano (PDC) y la 99 forjándose el FA-Encuentro Progresista-Nueva Mayoría.
Cuando “la renovación” como así se autodefinía, llega al PCU, estalla; en el PS consolida una corriente “renovadora”, mayoritaria hasta hace poco; provocó la aparición de nuevos agrupamientos (CONFA, ASAMBLEA URUGUAY, VERTIENTE ARTIGUISTA y otros) y, junto con buena parte de las bases consolidaron las posturas Pro, socialdemócrata; mayoritaria en el FA desde 1994.


El documento se encuentra en la Red publicado en dos partes en Bitácora, el suplemento de la República que en la década de los 90 dirigía Esteban Valenti. Sorprendentemente, figuran solo 21 firmas:
Carlos Abín – Rodrigo Arocena – José Bayardi – José Bentancor – Gerardo Caetano – Gonzalo Carámbula – Marcos Carámbula –Daniel Coll – Cristina González – Federico Martínez – Daniel Mesa – Margarita Percovic – Álvaro Ricco –José Pedro Rilla – Juan Manuel Rodríguez – Enrique Rubio – Rafael Sanseviero – Jorge Silvano – Judith Sutz – Esteban Valenti – Ricardo Vilaró

Referencias:

ORÍGENES Y FUNDAMENTOS DEL PROGRESISMO EN URUGUAY

* Texto del Documento de los 24

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