Hablando de unidad

Julio Castillo
El Chasque 102
8/09/2023

No era la intención, pero debido a que Mujica trajo al presente una serie de hechos y conceptos pronunciados en el comité los Malvines el 25 de agosto en el día del Comité Base, entiendo que es necesario aclarar algunas afirmaciones hechas para que no queden como caso juzgado o la verdad revelada.

Sabemos que para admitir o confiar en lo dicho por alguien importa mucho quién es el emisor del mensaje. En este caso sabemos que la opinión o lo dicho por Mujica es para muchos “palabra santa” y no cae en saco roto. Con esto señalamos que existe una responsabilidad de parte de Mujica por las opiniones dadas y a su vez señalar que él sabe perfectamente bien que su palabra tiene peso en la sociedad. Para bien o para mal.

Transcribimos gran parte de lo dicho en el Comité de Base Los Malvines:

– Mujica: “¿Qué es militar? Militar es darse cuenta que hay que contribuir a que la gente se avive y aprenda a defenderse colectivamente, que los seres humanos aislados de a uno somos poca cosa. Que los grandes nombres, los caudillos no cambian la historia humana, apenas representan una causa. Lo que cambia la historia es la fila india, es lo más importante. Entonces, si no ganamos pueblo, si no multiplicamos pueblo, si no nos multiplicamos en la cantidad de gente y no pensemos, y esto lo digo al nombre de una vieja izquierda que yo conocí cuando era pibe, los 1º de mayo nos conocíamos todos, nos saludábamos todos y el día que nos dimos cuenta que no éramos tan perfectos; era la época de los partidos como ladrillos, lo que mandaba el comité central…ta, ta, ta, ta… cuando nos dimos cuentas de gente que podía servir y empezamos a abrir los brazos y empezamos a multiplicar (…) ya no fuimos tan perfectos y empezamos a ser humanidad, fue cuando crecimos y aprendimos esta cosa maravillosa que se llama Frente Amplio.

Es maravillosa porque tenemos visiones distintas, porque tenemos desacuerdos, porque no somos soldados, milicos que ordeno y mando, somos tipos que sentimos, que pensamos, uno tiende agarrar para acá y otro tiende agarrar para…

pero somos muchos y nos vamos multiplicando y aprendimos, que entrar a pensar, porque aprendimos a respetar la diversidad y es esa diversidad, que es la expresión que hay en la sociedad donde hay trabajadores que trabajan por un salario y hay pequeños trabajadores que tienen un taller y que se rompen el alma y otros que tienen un poco más y estamos entreverados uno y otro y hay estudiantes y hay obreros y hay gente del campo y la gente más diversa porque esa es la sociedad por eso de cada lugar tienen una maravilla. Si ustedes comparan… miren lo que pasa en España, a pesar de haber vivido la época del franquismo donde comunistas, socialistas y anarquistas gastaban más tiempo en pelearse entre ellos que pelear con Franco o recuerden lo que le pasó a la humanidad, las contradicciones de comunistas y socialistas enterró a la República de Weimar, y fue el advenimiento de Hitler con el costo que pagó la humanidad, porque cuando la gente progresista de izquierda no sabe negociar y entender que hay que hacer programas de cortos plazos para andar juntos y descuida la unidad … porque ese cuidado nos multiplica dejamos de ser nosotros mismos. (aplausos)…

Claro se perfectamente que para ser una cosa amplia tenemos que hacer programas que nos englobe a todos y por lo tanto andamos más despacio… pero el problema es andar y no quedarse y no ser un testimonio, un hablador de boliche, donde hablás eternamente y no pasa absolutamente nada, porque los pueblos necesitan fuerza para tomar decisiones que lo favorezcan y para eso hay que tener poder y para tener poder hay que tener masas atrás, no verso. Entonces esta es una contradicción permanente. Yo también fui joven y fui apurado. Me jugué el juego y así me fue y tuve una suerte bárbara que estoy vivo, de pura suerte pero aprendía que los verdaderos cambios llevan tiempo, que hay que juntar mucha masa, que hay que tener mucha tolerancia y que hay que aprender de todo el mundo… ojo hay que ser abierto para aprender y se aprende por la oreja escuchando porque hay gente que se ha pasado 50 años trabajando y tiene cosas para aportar y vos no podés venir como un petulante porque tuviste unos votos y te crees que la sabes todas… por eso los fanatismos no acusan la pasión ni el convencimiento pero hay que aventar el fanatismo porque aun de los adversarios tenés cosas para aprender…”

El comienzo del discurso aborda en su lenguaje simple el significado de la militancia y la importancia de “avivar” a la gente, es decir “despertarla”, y enseñarle “…a defenderse colectivamente, que los seres humanos aislados de a uno somos poca cosa”.

En realidad el FA es resultado del “despertar” de amplios sectores del pueblo que hicieron su experiencia en las grandes luchas por la democracia, contra la carestía y que avanzó y tomó conciencia de su papel, expresándose políticamente en una síntesis superior, dando lugar al nacimiento de una fuerza política inédita que cambió el curso de la historia de Uruguay.

Así lo describe Seregni en el acto del 26 de marzo de 1971:

Ciudadanos; ciudadanos presentes y ciudadanos de todo el país:
Nunca nuestro país presenció un acto como éste. Jamás un acto político de esta envergadura. Esto es el pueblo en la calle, esto es el Frente Amplio. Pero cabe preguntamos: ¿Cómo y por qué ha sido posible el Frente Amplio? ¿Cómo surgió este incontenible movimiento popular que tardó tanto en nacer y ha sido tan rápido en propalarse? Tiene que haber profundas razones que lo expliquen. ¿Es que acaso es, como dicen nuestros detractores, una suma de retazos? No, ésta es una observación frívola, superficial, que demuestra muy escaso entendimiento de lo que hoy sucede en nuestro país. Pero esa multitud que se mueve, a lo largo y a lo ancho de todo el país. Porque somos conscientes que estamos abriendo una nueva época en la vida del Uruguay…”

“…La única línea divisoria está entre quienes quieren mantener un orden como el actual, un régimen caduco, opresor, antipopular, y aquellos que desean los cambios que el país exige; que de un lado está la oligarquía blanca y colorada, y del otro lado el pueblo, blanco, colorado, demo-cristiano, comunista, socialista, independientes. Esa es la verdad ciudadanos y ésa es la definición de la hora actual.Es por esto que el Frente Amplio no es una simple suma de partidos o de grupos; es la nueva conciencia que levantará un nuevo Uruguay. Aquí está el pueblo, que no ha perdido la fe ni en sí mismo ni en el destino de la República.Por eso el Frente Amplio es el legítimo heredero de la tradición artiguista, toma sus banderas y toma su ideario. Y no es que cada ciudadano, que cada grupo o partido pierda u olvide sus tradiciones partidarias. Las guarda y las cuida celosamente, porque esas tradiciones sirvieron a construir nuestro Uruguay.El Frente Amplio nace del pueblo y se nutre con el pueblo, del pueblo que no perdió las esperanzas en el destino del Uruguay. Por eso estamos aquí, porque al pueblo oriental no lo doblega el despotismo, porque somos empecinados, y nos reunimos en la calle, porque la calle es nuestra.Y esta manifestación, este acto, como nunca conoció el país otro similar, es la manifestación rotunda de la única fuerza, verdaderamente democrática que existe en el país. Porque el Frente Amplio es la única salida histórica para el Uruguay, porque es la única fuerza que puede asegurar la pacificación que todos ansiamos…”

Las revoluciones crecen desde el pié
Ese despertar del pueblo no fue dado mesiánicamente. Implicó un largo proceso de luchas, de triunfos y derrotas, de disputa de la hegemonía a las clases dominantes en el plano cultural, en el sentido común e ir conformando una conciencia revolucionaria dentro de la sociedad. Pero no todos entendían la importancia de la lucha política en el seno del pueblo y menos construir junto a él esa herramienta que luego se llamó Frente Amplio. Para algunos era una pérdida de tiempo. Y sabemos que los hechos históricos que cambian el curso de la historia no son producto del espontaneísmo de los pueblos. Las revoluciones o los cambios para aquellos que ven la superficie de los hechos se presentan como un acto de “voluntad”. Y sabemos el costo que ha significado para los pueblos el “voluntarismo”, expresión del infantilismo de izquierda en el movimiento popular. Ese infantilismo cree que es suficiente tener una idea justa y la voluntad necesaria y actuar como iluminados o como un grupo de “escogido” para que las “masas se encolumnen en fila india” detrás de ellos.

Como se sabe ese fue el centro del debate en la izquierda uruguaya en los años 1960 – 1970. Las vías de la revolución, las formas de lucha, la lucha de masas y la acción armada en un contexto de una democracia en un profundo deterioro a partir del 1958 y una profunda crisis agravada por el pachecato.

Seregni 26/5/1971 “… ¿Cómo no van a agudizarse las tensiones sociales? ¿Es que alguien puede creer que, con Medidas Prontas de Seguridad, con un estado policial, va a solucionarse la inseguridad que hoy afecta a todo el país, la inseguridad de los productores y de los trabajadores?Y vinieron los últimos tiempos. Los políticos blancos y los políticos colorados quedaron relegados y la oligarquía tomó directamente el gobierno. Esto nunca había sido tan visible, tan descarnado y tan claro. Los grupos económicamente dominantes estaban dispuestos a todo para reducir al pueblo oriental y se abrió así una era de violencia, la que estamos viviendo. La violencia comenzó desde arriba. La estructura de la dominación oligárquica quedó al desnudo; decretó que era la «hora del garrote», y como siempre, cínicamente, culpó del desorden a las masas estudiantiles y a las masas obreras.Para mantener intactas las estructuras del poder económico, para mantener los privilegios de la oligarquía, era necesario terminar con el régimen de libertades públicas y con el régimen de seguridades sociales.«

Efectivamente esa era la realidad por aquellos años. El FA nace en 1971 como única salida pacífica en respuesta a la crisis social y política que se vivía. Pero su concreción implicó un largo trabajo en torno al objetivo de construir la unidad social y política. No fue resultado del voluntarismo, ni generación espontánea, sino de un justo análisis de la realidad y de entender que los pueblos son quienes hacen las revoluciones. Fue así que se desplegó la táctica de construir la unidad popular como expresión de la conciencia del pueblo, que nacida en la experiencia de lucha, condujo a la necesidad de una unidad superior para enfrentar al único enemigo común de todos, la oligarquía y el imperialismo yanqui. Esa estrategia que comienza a delinearse hacia 1958 fue la que hizo posible que comunistas y democristianos se juntaran en una misma organización junto a otras fuerzas políticas que dura hasta hoy, 2023 y que se llama Frente Amplio. Único caso en el mundo.

Entonces, a decir verdad, no entendemos a que vienen los ejemplos de enfrentamientos y desencuentros tanto en la lucha contra el franquismo como lo referido a la caída de la República de Weimar y el asenso de Hitler.

Perfectamente se podría haber puesto como ejemplo lo que sucedió en 1970 en Uruguay entre la visión y acción del MLN y su confrontación ideológica y política con quienes desarrollábamos la lucha política de masas desde el Frente Amplio y desde algunos partidos “ladrillos y con Comité Central” como señala Mujica.

No era necesario irse tan lejos para mostrar que el sectarismo en las fuerzas revolucionarias en el seno del pueblo es un profundo error que lleva a la derrota. El pueblo uruguayo aprendió que no existe ninguna visión mesiánica que sustituya su propia experiencia.

No me parece justo esa afirmación y señalar que el debate entre socialistas y comunistas provocaron la derrota de la República de Weimar y el ascenso de Hitler. Es totalmente reduccionista y merecería otra explicación. Establecer mecánicamente esa conclusión es en realidad aceptar en la actualidad la teoría de los dos demonios o hacer responsable el accionar del MLN con el avance de la derecha, el Golpe de Estado y el precio que pagamos los uruguayos.

En resumen, la unidad en el campo social y político, su visualización como necesidad para lograr los cambios e impulsar las revoluciones es en definitiva expresión de un nivel superior en la conciencia del pueblo, es la objetivación de la conciencia; es tener conciencia de la fuerza acumulada para provocar los cambios. Pero ese proceso no sucede por arte de magia. Hay que mantener viva la fogata y ser persistente en un trabajo gris de todos los días, como la gota de agua que horada la piedra.

Y la profundidad de los cambios está directamente relacionado con el desarrollo de la propia conciencia. Es así que un “programa de gobierno” refleja en cierta medida la madurez y desarrollo de la conciencia en ese momento histórico y no depende de la voluntad de cuatro iluminados ni la imposición de un grupo de ideas, sino que por el contrario depende, ni más ni menos, de la madurez de la conciencia de las grandes mayorías.

Como ejemplo para graficar este punto podemos señalar que no es lo mismo establecer en un programa la necesidad de hacer la “reforma agraria para eliminar la concentración de tierras” que “Colonización compre tierras para repartirlas”. Efectivamente que sea una u otra depende del nivel de conciencia existente en la sociedad producto de la batalla ideológica y política que hallamos desplegado en ella.

El MLN ingresó al Frente Amplio en 1986. Anteriormente no lo integraba ni fue fundador ya que entendía que el camino para la liberación era la lucha armada.

Luego de la caída de la Dictadura, el MLN impulsa la creación de un Frente Grande y en ese contexto, el Frente Amplio decide sobre la base de la unidad sin exclusión propone acercar posiciones y abrir las puertas a su integración. El punto fue evitar que se disputara la hegemonía del FA dentro del campo de la izquierda y nos llevara a actuar en forma dividida. Por lo tanto sabemos de que se trata cuando hablamos de construir unidad, respetar la diversidad de opiniones, multiplicarnos, etc.

El camino de construir la unidad popular, de fraguar las fuerzas para el cambio no fue un camino florido. Se pagó con grandes sacrificios y vidas entregadas a la causa. Que no fue solamente aquí en Uruguay que regaron con sangre generosa el camino de la liberación. También se aprendió en el internacionalismo y solidaridad con las brigadas internacionales donde muchos uruguayos cayeron en los campos españoles defendiendo la República. También con la Cuba revolucionaria y junto al Che en Bolivia. Muerto cayó Altesor “el uruguayo” en Nicaragua y cientos combatieron en Angola y Mozambique. Sabemos de luchas y unidad, tenemos mucho tiempo sobre la Tierra combatiendo junto a los pueblos por la justicia y la libertad definitiva. Y en ese largo camino de aciertos y errores aprendimos junto a Zitarrosa que no hay revoluciones tempranas, crecen desde el pié.

Crece desde el pueblo, el futuro
Crece desde el pie
Ánima del rumbo seguro
Crece desde el pie

Zitarrosa.- Fragmento de la canción “Crece desde el pie, el futuro”

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