Rosana Porteiro
El Chasque 227
06/03/2026
“Actualmente uno de los principales problemas de la Federación son las tercerizaciones, un tipo de vínculo laboral cuyo crecimiento se aceleró desde 2005 y se acompañó de una tendencia a desregularizar las normas del trabajo, hoy el principal tercerizador es el propio Estado”.
Juan del Valle desde hace dos décadas que tiene la responsabilidad política dentro del Sindicato de ser el secretario del interior, además es delegado adjunto al Ministerio de Trabajo en los Consejos de Salarios y otras instancias de negociación colectiva, por el grupo 19 (servicios) de los trabajadores nucleados en Fuecys. Jessie Heredia, también militante de la Federación hace más de una década, es responsable del grupo 11 en la negociación colectiva (sector minorista) y en esta última ronda de los consejos de salario además representó al grupo 10 0 5 (distribuidoras mayoristas). Con ambos dialogamos acerca de la situación del Sindicato. En una primera entrega abordaremos el panorama general actual de los trabajadores nucleados en Fuecys y la realidad de los trabajadores del sector Servicios y dejaremos para una segunda publicación la coyuntura que viven hoy trabajadoras y trabajadores del sector Comercio.
Fuecys es una federación de aproximadamente 15.000 afiliados y es sumamente heterogénea, los salarios de los trabajadores y trabajadoras que nuclea van de 25 000 a 160.000 pesos uruguayos. La Federación incluye dos grandes sectores laborales, comercio y servicio y es uno de los sindicatos con mayor cantidad de mesas de negociación. Está conformada por cuatro grupos, el Grupo 10, Comercio en general; Grupo 19, Servicios; Grupo 11, Comercios minoristas; y el Grupo 20, integrado por dos ramas, una de funcionarios de centros deportivos y otra el Sindicato Único de Trabajadores de Instituciones Gremiales y Afines (Sutiga). Además recientemente se sumó también a la Federación, parte del grupo 18 que corresponde a los trabajadores de juegos. Estos grupos discuten sus condiciones laborales con la patronal y el Estado a través de 56 mesas de negociación.
Principales problemáticas del sector
Del Valle explicó que las tercerizaciones en el sector servicios se presentan en dos formas, una se caracteriza por la contratación por parte de una empresa pública o privada, de un servicio específico, limpieza, seguridad, cuidado de jardines, entre otros, que brinda una empresa proveedora a través de un contingente de trabajadores. La segunda manera de tercerizar es a través de una empresa intermediaria que provee el trabajador que la empresa necesite ya sea un pintor, un administrativo, etc. Señaló que aunque el crecimiento más grande de este tipo de vínculo laboral se dio alrededor de 2010, en 2003, uno de los primeros rubros que empezó a cambiar sus trabajadores con contratos directos por personal tercerizado, tuvo que ver con los prestadores de salud privada.
Este tipo de vínculo laboral en la mayoría de los casos implica precarización de los trabajadores, situación que se agravan en el interior del país, al salir de Montevideo y Canelones. Un caso especial son los departamentos fronterizos, donde las condiciones laborales están influidas por leyes y coyuntura económica del país limítrofe, y las regiones con grandes plantas multinacionales, como las de UPM, empresas en torno a las que las comunidades cifraron sus esperanzas de que al instalarse redundaría en una mayor productividad para el comercio y servicios del territorio y eso no fue así, por ejemplo en la zona de Paso de los Toros, Durazno, Florida y Flores.
Del Valle entiende que otro de los grandes problemas de los trabajadores del sector servicios tiene que ver con la falta de regulación. Recordó que en el 2015 no se lograron los votos para aprobar un proyecto de ley que presentaron los representantes Carlos Reutor y Luis Puig, en el que proponían la creación de un Fondo de Garantía de créditos laborales financiado por aportes del sector empleador. “Hoy sería importantísimo contar con esta reglamentación porque si una empresa se levanta y se va del país, sin motivo aparente o porque se le ocurre que no gana lo suficiente, y los trabajadores no tienen garantizado un seguro especial, similar al seguro de paro, que les dé por lo menos un tiempo de tranquilidad, después los que deben andar golpeando puertas para poder cobrar son los trabajadores”, explicó. En este sentido señaló que el Ministerio de Trabajo presentó un proyecto de Ley al Parlamento que apunta a mitigar esta problemática que ha ido en aumento en estos últimos años. El proyecto establece que las empresas deberán notificar con anticipación al gobierno y a las organizaciones sindicales cualquier despido colectivo o cese de actividades, así como sus causas. La propuesta va en la misma línea del artículo 158 de la Organización Internacional de Trabajadores (OIT), acuerdo que varios sindicatos, entre ellos la Unión de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (UNTMRA), reclaman que se incorpore a las condiciones laborales en Uruguay.
Además, los trabajadores que quedan en esa situación se enfrentan a otra dificultad legal, un problema de interpretación de la ley que produce que en el área jurídica existan “dos bibliotecas”. “Nos ha pasado que a muchos trabajadores con un reclamo en el turno del jurado laboral que le asignan, el juez falla a favor del trabajador y otra cantidad igual le ha tocado otro turno en lo laboral y el juez que atiende su caso se pone del lado de las empresas o de los contratantes”. Añadió que además la existencia de una ley no siempre se traduce en la protección de los derechos de los trabajadores, por ejemplo la Ley N° 18251 de tercerizaciones laborales publicada en 2008 busca disminuir la precariedad de los trabajadores bajo este régimen laboral estableciendo que cuando una empresa tercerizada no paga los haberes a sus empleados, el contratante es cogarante de que esta cumpla sus obligaciones con los trabajadores, “pero eso no siempre se cumple”.
Un caso reciente fue el de la cooperativa de trabajo Atenea que había ganado una licitación para prestar servicios de portería en dependencias del Consejo de Educación Secundaria a fines del año 2024. Cuando perdió una nueva licitación del ente, la cooperativa cerró de un día para el otro y dejó pendientes los pagos de salarios, aguinaldos y otros beneficios laborales a 17 trabajadores en San José y a un total de 174 en todo el país, incluyendo Montevideo, Canelones y Paysandú. Recién en 2026 se va a llevar a cabo la instancia judicial para tratar esta situación de los porteros, “porque en lo que se refiere al dicho, la Justicia tarda pero llega, acá tarda mucho”, apuntó del Valle. Anteriormente a lo sucedido con la empresa Atenea ya se habían dado en 2024 otros dos casos de cierre de empresas del sector de la seguridad, a las que se suma la empresa Pedidos ya que a principio de ese mismo año, dejó a 250 trabajadores sin empleo cuando optó por tercerizar servicios de atención, manteniendo su plataforma operativa, pero trasladando su centro de operaciones regional a Argentina concentrando así la gestión administrativa en el país vecino.
Para Del Valle el punto central de la discusión sería cómo proteger el servicio nacional y las empresas, “¿cómo se hace para que mientras se produce con bajos costos que permitan competir en el exterior, sobreviva tu gente?”

En la coyuntura actual las empresas multinacionales pueden operar desde cualquier lugar del mundo, al buscar ganancias mayores frecuentemente se van del país y dejan trabajadores sin su puesto laboral.
Otro factor que forma parte de esa nueva coyuntura es la penetración de la inteligencia artificial al campo laboral con el desplazamiento de mano de obra que esto conlleva.
Ley de negociación colectiva
Uno de los pilares de la ley de negociación colectiva, es el movimiento sindical afirmó Del Valle. “¿Qué le permite la ley de negociación colectiva a cualquier sindicato? Una mesa en la que de un lado están las caras visibles de las empresas y del otro estás vos discutiendo mano a mano con el interlocutor, porque hay algo que no ha cambiado con los tiempos, el que más sabe del trabajo es el trabajador y eso no lo pueden cambiar, ni siquiera la inteligencia artificial”, destacó.
Ya desde 1985 los temas a discutirse en la negociación colectiva se estructuraban en una pirámide que estaba conformada por tres puntos fundamentales: la categoría, el detalle de tarea de la categoría y el laudo. “Esa era la base para los consejos salariales y después de eso venía la discusión por otros beneficios o convenios, Uruguay es el único país que no solo discute salarios, sino también condiciones de trabajo”, señaló.
Algunos aspectos que mayores obstáculos han encontrado en las recientes instancias de negociación colectiva han sido la creciente tendencia de las empresas de someter a sus trabajadores a la multifunción y las nuevas formas de cálculo del salario definidas por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
En cuanto a la multifunción Del Valle explicó que la tarea formalmente asignada conlleva una responsabilidad por parte del trabajador y una sanción o suspensión en caso de no cumplimiento. Cuando un empleador en lugar de respetar la tarea que el trabajador tiene asignada formalmente, lo somete a la multifunción, “¿cómo podrá sancionar o suspender al trabajador por el incumplimiento o mal desempeño en una tarea que no tiene asignada?”.
En lo que se refiere a los sistemas de cálculo de salario, desde 2010 a 2020 este se calculaba con un sistema que consideraba la proyección inflacionaria y el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del país. “Fue el mejor sistema que tuvimos porque durante ese periodo de 10 años, el salario de los trabajadores mantuvo su poder adquisitivo”, afirmó Del Valle.
La nueva regla para la fijación de salario aplicada por el MEF implica que en el primer año de convenio, el salario se va a comparar con el Índice de Precios de Consumo (IPC) con exclusiones, en vez de fijarse los salarios de acuerdo al IPC o sea el costo de la canasta familiar, se retiraron de este índice para fijar los salarios, los productos que tuvieron una gran suba de precio, por ejemplo verduras y frutas y combustible. “De esta manera disminuye el impacto salarial o sea achica los sueldos, para el primer año del período de gobierno”, explicó Del Valle.
Reflexiones finales
Un trabajo sobre tercerizaciones que realizó el PIT-CNT en diciembre de 2023 incluyó la consulta a trabajadores y trabajadoras bajo este régimen laboral acerca de ejemplos concretos de la precarización laboral que les imponía este tipo de contratación. En esa instancia “se destacan afectaciones en múltiples dimensiones: diferencias salariales respecto al personal de la empresa principal que realiza la misma tarea; no acceso a la carrera funcional; mayor vulnerabilidad ante actos de represión sindical; cobros fuera de fecha sin control ni sanción; acoso laboral y sexual; irrespeto al derecho de licencia reglamentaria; y múltiples restricciones sobre derechos externos a la relación contractual, pero que se asocian con ella y la historia laboral, como es el acceso a créditos. Todos estos aspectos, asociados a la precarización de las condiciones de trabajo de los trabajadores tercerizados, se destacan como especialmente profundizados en las tercerizaciones del sector público”.
Como reflexión final y a título de quien escribe, las y los militantes de izquierda, profundamente enraizados en sus principios y en la concepción artiguista en la que se cimentó la creación del Frente Amplio como fuerza política de cambio, seguimos reclamando que el rumbo de los gobiernos vire hacia las raíces que lo generaron, “Que los más infelices sean los más privilegiados”.
“El Dios del mercado amenaza y castiga, y bien lo sabe cualquier trabajador en cualquier lugar. El miedo al desempleo que sirve a los empleadores para reducir sus costos de mano de obra y multiplicar la productividad, eso hoy por hoy es la fuente de angustia más universal de todas las angustias.
¿Quién está a salvo del pánico, de ser arrojado a las largas colas de los que buscan trabajo? ¿Quién no teme convertirse en un obstáculo interno, para decirlo con las palabras del presidente de la Coca-Cola, que explicó el despido de miles de trabajadores diciendo que hemos eliminado los obstáculos internos? Y en tren de preguntas, la última: ante la globalización del dinero, que divide el mundo en domadores y domados, ¿se podrá internacionalizar la lucha por la dignidad del trabajo?
Menudo desafío”.
Eduardo Galeano
