Gonzalo Alsina
El Chasque
15/04/2026
En la guerra contra Irak de EE.UU y aliados, el pretexto fue la existencia de armas de destrucción masiva. La ONU dijo que no existían, igual fueron y arrasaron con Irak.
EE.UU. en la guerra de Irak de Saddam Hussein contra la naciente República Islámica de Irán, proporcionó armas químicas para asesinar iraníes.
Antes intentaron de todo para derribar el gobierno revolucionario que había dado un golpe a la estrategia de USA en el llamado “Medio Oriente”. La guerra de los 8 años -1980-1988- fue la continuación de esa política y con ese objetivo.
En 2008 en el libro “Irán, el país que Estados Unidos quiere destruir (Retrato urgente de un “condenado a muerte”)”, del compañero Julio Cesar Martínez (Juma), historiador y periodista de dilatada trayectoria –el único uruguayo que le hizo un reportaje al Ayatola Jomeini-, dice: “Las armas químicas utilizadas indiscriminadamente por Irak violando todo tipo de acuerdos internacionales, se sumó entonces en la primavera de 1988 el ataque directo de los norteamericanos (no ya como apoyo logístico, si no entrando lisa y llanamente a la guerra a cara descubierta y no embozadamente como hasta aquel momento), atacando dos plataformas petrolíferas en el Golfo Pérsico, mientras sus hijos putativos iraquíes lanzaban sus armas químicas (Made In USA por supuesto, no podían ser menos…) y contando con la efectiva colaboración de los aviones espías yanquis Hawk, atacaron Fav, poniendo en retirada a las fuerzas iraníes que desde hacía más de dos años, se habían posicionado estratégicamente allí desbalanceando la situación de entonces.”
Lector/a, parece escrito en el año 2026. Si no tenemos en cuenta los antecedentes nos venden cualquier tranvía.
Los mismos que atacan a Irán en dos guerras en menos de un año, ya lo habían hecho en 1988. Atacando plataformas petrolíferas, usando armas de destrucción masiva –ellos que mienten y dicen que Irán quiere hacer armas nucleares-, tenían los mismos aviones espías Hawk que en esta oportunidad fueron derribados por los iraníes.
¡Y no pudieron! ¡Ni podrán! Porque contra la guerra de todo el pueblo no se puede.
Mataron decenas de miles de combatientes y civiles iraníes con las armas químicas y con los bombardeos masivos a civiles. EE.UU dispararon dos misiles asesinos contra dos aviones de línea comerciales iraníes con 400 muertos –sesenta era niños-, violando todos los convenios internacionales sobre aviación civil.
Diplomacia de la muerte
Reagan como hace hoy Trump, usó esa tragedia como amenaza de lo que vendría si Irán seguía en la guerra.
Hoy Trump amenaza con llevar a Irán a la edad de piedra. Trump amenaza con eliminar toda la civilización persa-iraní, sin no abren el estrecho de Ormuz. ¡Y que poca reacción hubo a nivel mundial!
Como Irán no puede ni quiere tener bomba atómica, se defiende de los agresores con el control del estrecho. Porque no hay que olvidar que esta guerra, como la anterior más corta la empezaron, el eje del mal –EE.UU-Israel-, en medio de negociaciones.
““La diplomacia de la muerte” es la que mejor practican los EE.UU desde siempre.”
Irán en aquella guerra de los 80 peleaba sola. Ante el aislamiento internacional y sin los recursos militares que dispone hoy, con mucha valentía y responsabilidad, el Imam Jomeini terminó aceptando la Resolución 598 que puso fin a la guerra el 8 de agosto de 1988. Manifestó que lo hacía, pero era como “beberse un vaso de veneno”. Y agregaba: “Pero en cuanto a la aceptación del comunicado que verdaderamente fue una cuestión amarga y desagradable para todos y especialmente para mí, debo decir que yo hasta unos días atrás, creía en ese mismo método de defensa y las posiciones anunciadas en la guerra y veía la conveniencia del sistema, del país y de la revolución en su aplicación; no obstante algunos acontecimientos y factores que me abstengo de mencionar momentáneamente y con la esperanza en Dios serán aclarados en el futuro y teniendo en cuenta la opinión de todos los expertos, políticos y militares de máximo nivel del país, en cuyos compromisos, pureza de sentimiento y veracidad confío, dí mi consentimiento en cuanto a la aceptación del comunicado y del cese al fuego y en las circunstancias actuales lo considero conveniente para la revolución y el sistema y Dios sabe que si no hubiera sido por la motivación por la que todos nosotros, nuestra grandeza y vigor deben ser sacrificados en el rumbo del Islam y los musulmanes, jamás hubiese consentido ello y el martirio me hubiera resultado más delicioso. Pero qué remedio queda sino agachar la cabeza ante la satisfacción de Dios Altísimo y seguramente que el pueblo heroico y valiente de Irán así fue y será.”
¡Y está siendo en este mismo momento donde en otro contexto, Irán está derrotando al eje del mal!
Salvar la revolución fue una victoria estratégica. Sin esa historia heroica, hoy no estarían obligando al imperialismo a negociar.
11-04-26
