Trabajadores tercerizados del Mides: cuando la precariedad laboral es la norma

Rosana Porteiro

El Chasque

El  lunes 17 de agosto los trabajadores del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) nucleados en el  Sindicato Único de Trabajadores de Instituciones Gremiales y Afines (SUTIGA) del PIT-CNT, que frente a irregularidades en el pago de sus salarios vienen llevando adelante desde hace más de un año, manifestaciones frente al MIDES y ocupaciones de centros, entre otras medidas, sin obtener respuesta de las autoridades, instalaron una carpa de lucha frente a la Torre Ejecutiva con el objetivo de visibilizar los reclamos del sector. El Chasque dialogó el  22 de marzo con los trabajadores de SUTIGA presentes en la carpa en el quinto día de esta medida.

“En la actualidad la gran matriz de protección social del Estado se da mayoritariamente a través de organizaciones de la sociedad civil, lo que implica que la relación entre trabajadores tercerizados y presupuestados, que ejercen la protección social del Estado, sea muy alta, o sea, la mayoría de los dispositivos son tercerizados”, apuntaron los representantes de SUTIGA.

Hoy, a los trabajadores y trabajadoras tercerizados que sostienen los distintos programas y dispositivos que brindan servicios del MIDES, entre ellos, Uruguay Crece Contigo, un área programática de la Dirección Nacional de Desarrollo Social que trabaja con familias en situación de vulnerabilidad socioeconómica y con menores a cargo, se les suma a la sobrecarga psicológica  y  emocional de la tarea en sí, la de no saber, si van a cobrar el sueldo el mes siguiente, cómo sostener el alquiler, cómo resolver la alimentación diaria y  el transporte para ir a trabajar todos los días, cuando los pagos no llegan. Dentro de este duro contexto en el que se encuentran, destacan la enorme solidaridad que reciben en estos días, de trabajadores y trabajadoras de todos los sindicatos.

En cuanto a  las áreas en las que se desempeñan estos 1000 trabajadores, son variadas: refugios y otros dispositivos para la atención de la población en situación de calle, dispositivos para la atención de personas en situaciones de violencia basada en género, de discapacidad, de salud mental, hogares para madres con hijos.

En lo que se refiere a las tareas que cumplen los trabajadores tercerizados del Mides, están comprendidos en un convenio colectivo que les asigna determinados roles laborales que comprenden desde equipos técnicos, psicólogos, trabajadores sociales, y coordinadores, hasta educadores, cuidadores, educadores sociales, personal de enfermería, cocineras, auxiliares y maestras de apoyo pedagógico.

Sostener población vulnerable con trabajadores en condiciones precarias

“En este momento hay 1000 trabajadores tercerizados en MIDES, aproximadamente, que sufren una situación que varía y fluctúa mes a mes, de no cobro de sus salarios”, explicaron los trabajadores de SUTIGA. “Es un problema sistémico que tienen todos los trabajadores tercerizados del Ministerio, si no te tocó quedarte sin cobrar este mes, de repente te toca el siguiente, dependiendo de la organización, de cómo estén las rendiciones, de auditorias, de numerosas cuestiones y pasos burocráticos que hay en el medio para que bajen partidas a las organizaciones”, añadieron.

Entienden que no es una problemática nueva, “sucede desde la fundación de Mides, se diría que es parte de la cultura laboral del organismo que hayan atrasos en los pagos de haberes de los trabajadores”. No obstante señalaron que “desde hace un año y medio se da un recrudecimiento de la situación porque han aumentado la cantidad de dispositivos, los montos destinados para la protección social y particularmente, la cantidad de contratos a través de la compra directa”. Los trabajadores explicaron que esta modalidad da una mayor facilidad para la asignación de un dispositivo, se puede contratar de un día para el otro, un refugio, un hogar para madres con hijos, pero después tiene mucho más controles a la hora de rendir los gastos, “eso hace que se generen cuellos de botella administrativos que también colaboran con que hayan más atrasos”, apuntaron.

Añadieron que los trabajadores nunca saben con anticipación cuando caerán en esa situación de impagos, “de hecho, nos han avisado con dos días de antelación que no vamos a cobrar el salario en fecha”. “En  otras oportunidades llega el día y no cobramos y de repente están agilizando partidas para una organización con la que tienen atraso desde hace un tiempo y dejan para atrás otros expedientes, es una situación que va mutando”, acotaron. Por eso sostienen que el problema de fondo es la tercerización.

Otro problema al que se enfrentan es que está poco regularizado el tema de los laudos que los trabajadores deben cobrar de acuerdo a las tareas que realizan.»Es una disputa para nosotros», pero ante la situación crítica que se enfrentan hoy por los atrasos de pago de salarios y la amenaza de despido de 70 trabajadores por el cierre de sus centros, el Centro de Primera Atención (CPA), ubicado en el barrio Casavalle, en Montevideo, y la atención del 0800 a personas víctimas de violencia basada en género, “el de los laudos de repente no es el más importante”, manifestaron. Con respecto al CPA entienden que «es un centro especializado que viene funcionando bien y estamos planteando que habría que revisar eso también».

Impactos del problema

Existen trabajadores  de dispositivos que han cobrado hasta 3 o 4 meses consecutivos, sus haberes con atraso. “Eso va generando una situación económica muy complicada, nos enfrentamos a  recargos a todo nivel, de alquiler, de facturas  de  servicios, a nivel de deudas de todo tipo, que llega un punto que se  hace insostenible cuando estás en el tercer, cuarto, quinto mes cobrando tarde de nuevo, se va transformando en una bola de nieve que después es muy complicado de sobrellevar”, expresaron.

Señalaron que aunque el Ministerio cumple en general con los aspectos puntuales como aumentos y licencias especiales, acordados en los consejos de salario, el convenio colectivo de los laudos correspondientes a las descripciones de cargo de los trabajadores, una de las reivindicaciones históricas del sindicato, no es el único de los convenios del último consejo de salario que no se respeta. “Tenemos cantidad de beneficios que quedaron establecidos por convenio en los consejos de salarios, como la antigüedad, que fue un logro muy grande, porque al estar contratados a término, los tercerizados, podíamos estar trabajando hace 15 años en lo mismo, pero nunca llegábamos a tener antigüedad”, explican. Otros acuerdos de los Consejos que no se cumplen son las canastas estudiantiles y un 10% más de pago, monto que está establecido por ley que los empleadores paguen a los trabajadores cuando se atrasan en el depósito de sus haberes. “Cuando reclamamos estos convenios los abogados del Ministerio nos responden que no las van a pagar, la respuesta es siempre que judicialicemos la demanda y es un absurdo entrar en una querella judicial con tu empleador actual”, afirmaron. 

Destacaron que esta medida es un último recurso dado que agotaron todas las instancias anteriores de posible di´´alogo a nivel sindical. “Por momentos parece que es como luchar contra una pared, cuando el que está del otro lado es el Estado, que es quien debe ser garante de tus derechos», señalaron.

Destacaron que es una medida extrema porque implica “un costo humano y requiere una organización, enormes para nosotros, hay que mantener la presencia en la carpa las 24 horas, los 7 días de la semana, pero la tomamos porque la situación es desesperante”. Señalaron que paralelamente a la carpa, en los distintos centros en los que  hay trabajadores afiliados al sindicato también se están llevando a cabo otras medidas, como no ampliar los cupos. “El objetivo es frenar los efectos que esto está teniendo sobre los compañeros, a los daños materiales se suman implicancias psicológicas, hay compañeros que han planteado ideas de autoeliminación, que están con internación o con licencia psiquiátrica, compañeros que no dan más, no saben qué hacer”.

Escasas respuestas

Recordaron que en las instancias de diálogo que lograron concretar para buscar destrabar el conflicto y avanzar con una solución de pago, salió alguna iniciativa del Ministerio como la de las microfinanzas, pero esta no solucionó el problema de los atrasos. Destacaron que los trabajadores presentaron también otras alternativas como un fidelcomiso, “pero a todas se nos dijo que no sin explicarnos el por qué del rechazo y sin darnos una contrapropuesta”. “Cuando se enteraron de que íbamos a tomar la medida de la carpa, nos plantearon tener 15 días de tregua tratando de evitarla, pero sin ofrecer ninguna propuesta de solución ni instancia de negociación”, recordaron.

El 21 de agosto los trabajadores lograron concretar una instancia de reunión en la que participaron el Ministerio de Trabajo, el Mides, el Ministerio de Economía y Finanzas y los trabajadores y se acordó crear una especie de comisión conjunta con participación de integrantes del sindicato, para que en 45 días de trabajo se llegue a una solución a la incertidumbre salarial, “que los trabajadores tengan asegurado el pago mes a mes”. Los integrantes del sindicato resaltan la importancia de haber logrado que los trabajadores puedan participar, opinar e incidir en las resoluciones de este grupo de trabajo. No tienen fecha confirmada de inicio del trabajo de este grupo, pero el gobierno manifestó que sería en la semana del 24 al 28 de agosto.  

Luego de la reunión con los representantes de los ministerios el 21 de agosto, el sindicato de trabajadores realizó una asamblea en la que resolvió mantener la carpa hasta que el grupo de trabajo se concrete, comience a  funcionar y se evalúen en asamblea las primeras propuestas. “Ya hemos tenido miles de instancias de diálogo, con legisladores, senadores y diputados, comisiones del parlamento, con el MIDES mismo y en muchas de ellas hemos recibido promesas que no se han cumplido, más bien hemos sentido que utilizaron todas esas instancias para hacer una gestión del conflicto, no queremos que esto nos vuelva a suceder”, concluyeron los trabajadores.

Deja un comentario