LARED21 -14/08/2026
El Chasque
19/08/2026
Barbas, velos y una bomba nuclear. Esa es la trinidad con la que Occidente reduce a 93 millones de iraníes. Pero la realidad es otra.
Irán, en el imaginario colectivo de Occidente, suele caber en un puñado de fotogramas: una mujer de negro, una barba de mulá y una centrifugadora nuclear. Es un cóctel minimalista que vende bien en los telediarios, pero que hace aguas en cuanto uno se asoma a la realidad.
Pero quizá el mito más dañino y más alejado de la realidad es el de la mujer iraní como una sombra sin voz. Occidente ha construido una narrativa casi paternalista: la salvamos imponiendo sanciones, dicen algunos. Sin embargo, los datos son tozudos. Más del 60% de los estudiantes universitarios en Irán son mujeres. En carreras de ciencias, como ingeniería o medicina, rozan el 70%.
Para que te hagas una idea, esa proporción triplica la de Estados Unidos. La alfabetización femenina ha pasado del 35% en los años 70 a rozar el 100% entre las jóvenes. Claro que hay restricciones y una lucha constante por los derechos civiles, y sería ridículo negar la opresión del régimen en muchos ámbitos.
