El Chasque
26/8/2026
Hoy 26 de agosto de 2026 en la tarde nos sorprendió la pena al enterarnos que había fallecido el entrañable músico uruguayo, Ruben Rada, luego de haber estado internado por una neumonía bilateral desde el 4 de agosto ¿Cómo definir y despedir con justicia a alguien como Ruben, “El Negro”, Rada? ¿Bastaría señalar su enorme talento, creatividad, genialidad musical y larga trayectoria, que hicieron deleitar y bailar a seis o siete generaciones de uruguayas y uruguayos? ¿Alcanzaría para expresar lo que significó Rada y su música, hablar de la alegría que transmitía, su irreverencia, buen humor, afecto y entrega en los escenarios y en todos sus trabajos?
Quizás a algún extranjero que no haya conocido la música de Rada le podríamos explicar el amor de los viejos luchadores sociales y políticos uruguayos por el Negro Rada haciéndole escuchar El Kinto, y recordándole que esta banda vanguardista que introdujo el Candombe Beat, y experimentó con nuevos géneros como la bossa nova y con nuevos sonidos de guitarra, climas de voces y distintas formas de percutir la batería, realizó su primera actuación en el Festival de la Canción Beat y de Protesta de Uruguay en junio de 1967. El Kinto hizo méritos para quedar en la historia, su primera formación integró a músicos de la talla de: Eduardo Mateo en guitarra y voz, Walter Cambón en guitarra, Rubén Rada en voz y tumbadoras, Luis Sosa en batería y Antonio «Lobito» Lagarde en bajo, y posteriormente, Urbano Moraes.
Si este desconocedor de Rada continúa con dudas acerca del por qué del amor del pueblo uruguayo por el artista podríamos hablarle, o mejor, hacerle escuchar temas como “Dedos», «Biafra», «Heloísa» y «Negro», compuestos por Rada cuando formaba parte de la banda de rock uruguaya Totem, junto a los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso y Ringo Thielmann, en los que fusionaron el rock and roll, la música latina y el candombe.
Parecía que el espectro de edades de su público y estilos musicales no se podía ampliar más, cuando a partir de 1999, Rada comenzó a realizar los espectáculos, “Rada para niños” que revolucionaron la música infantil de aquel momento. En cada espectáculo hizo bailar a niños, niñas, padres, madres, tíos y abuelas en la sala Zitarrosa y editó una serie de discos infantiles, de los que surgió el personaje Rubenrá.
Sería difícil hacer una selección de los discos que más impactaron en los uruguayos, no se puede dejar de mencionar los que grabó con Eduardo Mateo, Hugo Fattoruso y Litto Nebbia, a partir de la segunda mitad de los ochenta, hasta 1991 y los que editó en su carrera como solista, que comenzó en 1969, con canciones como «Las manzanas”, “Botija de mi país”, “Terapia de murga” y “Candombe para Figari”, y más tarde en el año 2000, «Quién va a cantar», «Cha-cha, muchacha», «Muriendo de plena», y «Alegre caballero» en 2002.
“Solo Candombe” es un espectáculo de Rada del año 2010, que sintetiza de forma excelente su carrera. Javier Alfonso, del Semanario Búsqueda, lo describe como “un show que recorre lo mejor de su gran obra candombera, donde los espectadores ven bien de al lado al tipo que cantó en los Hot Blowers, El Kinto, Totem y Opa, al tipo que fue cantante de carnaval, pionero del rock en Uruguay y del candombe beat, artista de culto, exiliado al borde del olvido, autor de temas pop por encargo, al tipo que volvió en los ’90 y se ganó el aplauso de la crítica y el público exigente con un discazo como Montevideo, al que se convirtió en estrella pop latino al son de un cha cha cha, al personaje que revoluciono la música para niños, al conductor y comediante de televisión, al cuentista que mete un número de stand up entre tema y tema (aunque nunca está de pie). Todos ellos condensados en ese enorme artista, que estremece con su voz desde hace 48 años”.
A las 20 horas se concentraron cientos de personas autoconvocadas que decidieron expresar su amor por el músico y despedirlo como a él le hubiera gustado: en Isla de Flores y Minas, barrio Palermo, cuna del candombe, con tambores, su música y con mucha alegría.
“Cuando yo me muera, no quiero llanto ni pena
Prefiero que se me vele bailando una rica plena
Y si no me muero, tampoco me hago problema
Porque tengo todo el tiempo de bailar hasta que muera
No quiero a la gente todita de negro
Prefiero de rojo vestir a mis suegros
Y quiero en la tumba, pollito y arroz
Patitas de cabra, con todo y melón
Porque yo en la vida he sido feliz
Y quiero morirme comiendo perdiz”
Ruben Rada
¡Buen viaje, hasta siempre, Ruben Rada!
