La batalla ideológica, política y económica es un imperativo del momento. Invitamos a participar y aportar al debate que se debe la Izquierda en Uruguay. La Estrategia y un Programa que tenga como eje al 90%: limitar la acumulación de capital, al tiempo que promueve la propiedad y la gestión social. A través de El Chasque queremos aportar a esta batalla, con las herramientas de la crítica y la autocrítica, la idea que los cambios sólo son posibles con la participación protagónica de trabajadores y pueblo. Ponerlo todo en duda, si, también. Pero con la certeza que el capitalismo no es una salida para la humanidad.
La síntesis de un participante en este evento: Lo más importante para continuar es formar los espacios de trabajo y comisiones. Eso no debe demorar mucho. Hay que evitar la modorra y la dispersión. —————– Ver el evento completo:
4/10/2025
Declaración fundacional
Frenteamplistas de todo el país y el exterior, preocupados por algunas acciones e inacciones de nuestro gobierno, nos hemos organizando para dar una batalla ideológica interna, tan necesaria como inevitable, responsable y fraterna, para evitar que el Frente Amplio profundice un derrotero hacia el centro del espectro político.
La lealtad de un militante no pasa por aplaudir todo, sino por apoyar cuando hay que hacerlo y cuestionar el menor desvío. No estamos creando un nuevo grupo, sino un foro para amplificar las voces de los militantes; un espacio para el debate, presentar proyectos y dar una esperanza a cientos de miles de uruguayos que no llegan a fin de mes.
Buscamos fortalecer al Frente Amplio para impedir el regreso de la derecha, lo que implicaría un grave retroceso social, político, económico y ético. La crítica constructiva debe conjugarse con la humildad de nuestros representantes para que nuestro gobierno sea motivo de orgullo.
Callar lo que nos causa desazón no es solución, por lo que cuestionamos:
– Política Exterior. El gobierno se resiste a condenar debidamente el genocidio que realiza Israel en Palestina y lo califica como “guerra”, “tragedia” o “conflicto”. La tibieza de los comunicados demuestra una subordinación impropia de una fuerza de izquierda y ni siquiera cumple las disposiciones de la Organización de Naciones Unidas. Mantener relaciones diplomáticas, y en particular, un acuerdo en materia de seguridad y defensa con un gobierno genocida representa un respaldo político y económico inaceptable.
Se ha minimizado la amenaza de la flota de guerra estadounidense en el Caribe. A la hora de criticar a Venezuela no se ahorraron descalificativos; pero al tratarse de Israel, cada letra aparece medida en extremo. Se invitó al Banco Central al “ministro motosierra” de Milei y poco después se anunció como un logro un acuerdo con el centro Adam Smith, que tiene como referentes a Juan Guaidó, Álvaro Uribe, Mauricio Macri y Luis Almagro.
– Política Económica. Se critica y menosprecia a legisladores de izquierda, académicos y movimientos sociales, por proponer un impuesto del 1% al 1% más rico del país para recaudar 800 millones de dólares que serían volcados al combate de la pobreza. Se desconocen los objetivos del programa del Frente Amplio planteados en el artículo 3 de la página 29. Solo con el Presupuesto del Estado no es posible erradicar la pobreza y la desigualdad, pues significa aceptar el sistema tal cual está.
Se plantea mejorar la situación de los más vulnerables, pero no se toman medidas concretas, ni transformaciones profundas. Se critica el “fracaso” de economías de izquierda de la región sin nombrarlas; pero sin mencionar los infames bloqueos a que son sometidas por no arrodillarse ante los imperios.
Reclamamos un sistema tributario más justo y una reforma audaz del sistema jubilatorio, lo que incluye la eliminación de las AFAPs. Pensemos entre todos en qué tipo de sociedad queremos vivir. Unos pocos uruguayos tienen 62.000 millones de dólares en el exterior, mientras el 17,7% de los orientales vive en la pobreza,
– Comunicación y política. Se ha tenido una excesiva condescendencia y generosidad con una oposición agresiva y desagradecida.
Se ha renegado públicamente del término “izquierda” y continuamos abandonando el campo de la lucha ideológica mientras la derecha incrementa su propaganda. El gobierno gana por la derecha lo que pierde por la izquierda, en lugar de asumir con valentía su razón de ser.
Por esto y más convocamos a los frenteamplistas de izquierda a levantar sus banderas para defender los principios fundacionales de nuestro querido Frente Amplio. Unámonos. Nada podemos esperar sino de nosotros mismos. Irse no es opción. Callarse tampoco.
“Que los más infelices sean los más privilegiados.” José Artigas
Un grupo de frenteamplistas de todo el país llaman al debate, convencidos que la herramienta para la solución de los problemas nacionales, de los trabajadores, de los jubilados, de los sectores productivos, pasa por el Frente Amplio.
“Voy a dar esta entrevista con el único propósito de llevar tranquilidad a mi gente en Uruguay ante tantos mensajes de apoyo y solidaridad que me han hecho llegar”.
Socióloga Liliana Pertuy El Chasque 205 26/09/2025
Escribía Bertolt Brecht: “Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante. Luego vinieron por mí, pero para entonces ya no quedaba nadie que dijera nada.”
Este texto, tantas veces recordado, nos advierte sobre los riesgos de la indiferencia y la aparente neutralidad.
Dmitri Rybolóvlev tiene un patrimonio neto de 6000.000.000 de dólares. La revista Forbes lo ubicaba en el puesto Nº 156 de los más ricos del mundo. Es cristiano ortodoxo. Tiene doble nacionalidad: ruso y chipriota. Es presidente del AS Mónaco que juega en la Liga Francesa de Futbol.
Un problema serio y una solución con problemas: el resumen Uruguay tiene un problema serio de pobreza. La estrategia del gobierno entrante es promover un fuerte crecimiento económico que permita generar los recursos fiscales necesarios para enfrentarlo. Esta apuesta es razonable y, bien aplicada, puede resultar exitosa. Pero tiene dos problemas. El primero es que es una estrategia que, a diferencia del período de marcada reducción de la pobreza de los dos primeros gobiernos del Frente Amplio, no pone en juego ningún mecanismo explícito para reducir la desigualdad, lo que la vuelve más inefectiva y, sobre todo, más lenta. El segundo problema es que no es claro qué pasa si no crecemos lo suficiente.
También sirve para poner en su lugar las inoportunas declaraciones del General retirado Manini Rios, el ex-senador afirma que mayo “se ha transformado en el mes propicio para alimentar el odio” y acusa que “es un lucrativo negocio para algunos” …llamando a “dejar atrás las páginas sangrientas de la historia” para enfrentar juntos los desafíos del futuro.
No a favor de imperios, ni en contra del mundo: a favor de nuestro pueblo.
En estos tiempos donde la palabra “geopolítica” reemplaza a la vieja y honesta “política internacional”, muchos pueblos quedamos atrapados entre fuegos cruzados. Somos las tierras chicas, las que no invaden a nadie pero terminan invadidas; las que no declaran guerras, pero cargan con sus consecuencias.
Uruguay no necesita elegir entre China y Estados Unidos, ni entre BRICS y OTAN, Uruguay necesita elegir Uruguay.
No desde el encierro, sino desde la dignidad. No desde la nostalgia, sino desde la memoria. No desde la neutralidad tibia, sino desde una neutralidad activa, comprometida con la paz, con los pueblos, y con la soberanía real, no la que se firma en papeles, sino la que se pisa con los pies.
Se habla de progreso como si fuera una autopista inevitable. Pero no todo avance es futuro, y no toda conexión es puente: a veces, abrir caminos es abrir heridas. El Tapón del Darién lo demuestra. La Amazonia también. ¿Qué tapón vamos a romper nosotros?
Los BRICS parecen una alternativa. Pero cuidado con cambiar de amo pensando que eso es libertad. Ni Pekín ni Washington traerán la felicidad al pueblo oriental si lo único que buscan es sacar ventaja.
Uruguay necesita gobiernos que no piensen con la cabeza del agronegocio ni con los anteojos del Banco Mundial. Una izquierda que no sea caviar, sino pan de horno, de barrio, de olla popular. Que escuche más al cantegril que al foro de Davos.
No escribo con rencor, sino con amor. Amor por esta patria chica que me enseñó a pensar y a desconfiar. Que me enseñó que a veces no se trata de avanzar, sino de resistir. De saber cuándo decir “no” y cuándo decir “hasta acá”.
Porque no todo progreso es vida. Y no todo silencio es paz.
Con respeto, pero con firmeza.
[Luis Cesar Ibarra Flores] Ciudadano sin padrinos Montevideo, mayo de 2025