Dos caminos

Ilustración: “Los dos caminos. Juan Manuel Blanes”

Julio Castillo
El Chasque 213
21/11/2025

Muchos ya han escrito sobre el triunfo del socialista democrático, inmigrante nacido en Uganda y musulmán, Zohran Mamdani, como alcalde de Nueva York.

Para la mayoría fue una gran sorpresa porque aparentemente tenía todas las “enfermedades” que el presidente de EEUU se dedica a combatir en el mundo y en su país. Después del triunfo último de Trump no se vislumbraba la posibilidad de la existencia de un espacio para el desarrollo del pensamiento progresista y menos de su expresión en un hecho de esta magnitud y significado, como fue el triunfo de Zohram.

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La nostalgia de haber sido y el dolor de ya no ser

Socióloga Liliana Pertuy
El Chasque 213
21/11/2025

Asistimos a momentos muy complejos en el mundo. La geopolítica se reacomoda, como también lo hace el clima, y la existencia caótica del sistema se reconfigura.

En este maremágnum, las personas, sus formas de agruparse, sus sistemas, sus principios y valores, sus hábitos, sus costumbres, sus normas y reglas, su superestructura, se ven cuestionados, desafiados por diferentes fuerzas. No crean que misteriosas, ni divinas, ni satánicas: son las fuerzas en pugna por la dominación.

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III- Los Mercenarios -El Talón de Hierro

El Chasque
19/11/2025

Estos párrafos corresponden a una increíble obra de anticipación, escrita en 1907 en Estados Unidos. Jack London, su autor, premonitorio y con gran lucidez se adelantó al fenómeno del fascismo, describió como los monopolios, los trust y lo cárteles generaban el imperialismo.

En sus páginas, hoy podemos ver a Trump, Netanyahu o Milei y los grandes capitales que los sostienen en el poder, así como los pequeño burgueses que giran en su órbita, con miedo, vacilantes pero que no los pueden detener. Cómo la Iglesia y la intelectualidad pueden volverse mercenarios al servicio del Talón de Hierro.

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PIT-CNT plantea un gran debate democrático, asambleas ciudadanas en los barrios y en los lugares de trabajo.

Un gran debate ciudadano sobre una estrategia nacional de desarrollo, dada la enorme desigualdad: el 1% más rico tiene el 40% de la riqueza total, concentra el 99% de la riqueza empresarial y el 79% de la riqueza financiera. Entonces, gravar con el 1% a las grandes fortunas y discutir otras medidas para combatir esta injusticia que atenta contra la convivencia democrática.

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Frenteamplistas. Lo esencial es la fuerza política fundida con su pueblo

Ruben López
El Chasque 212
14/11/2025

Pero la más hermosa de todas las dudas
es cuando los débiles y desalentados levantan su cabeza
y dejan de creer
en la fuerza de sus opresores
.”

Tú, que eres un dirigente, no olvides
que lo eres porque has dudado de los dirigentes.
Permite, por lo tanto, a los dirigidos
dudar.”

Dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht

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Relaciones China-África, una amenaza para Occidente

Fuente: El Viejo Topo
TENSIONES SINO-ESTADOUNIDENSES EN ÁFRICA:  POLICENTRISMO ECONÓMICO Y MULTIPOLARIDAD EMERGENTE

Por Mohamed Lamine Kaba
El Chasque 212
14/11/2025

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¡¡Los salarios y el empleo crecen en Brasil y México!!

El Chasque
13/11/2025

Parece que las mejoras salariales no traen desocupación y recesión, como plantean empresarios y ciertos economistas neoliberales, sino que traen beneficios para los sectores populares y la economía crece.

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II – Los metafísicos

El Chasque
12/11/2025

Transcribiremos algunos párrafos de un increíble libro, escrito en 1907 en Estados Unidos. Fue capaz de anticipar el fenómeno del fascismo y hoy, más de 100 años después, sigue asombrándonos con la lucidez de su pensamiento.

Hablo del EL TALON DE HIERRO DE JACK LOND0N

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Como en la Batalla de Leuctra, atacar por la izquierda

Fuente: El Popular (noviembre 9, 2025)
Por Marcelo Abdala

El Chasque
11/11/2025

En el plano económico, el capital –como régimen social– es cada vez más desigual. De hecho, viene generando un gran retroceso a escala planetaria en la participación de la masa salarial en la riqueza global; por esa razón el 1% más rico es cada vez más rico, y el 50 % más pobre es relativamente cada vez más pobre.
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La historia de la Grecia clásica –tan importante desde el punto de vista de la configuración de la cultura occidental– cuenta de un jefe político-militar tebano, que en la batalla de Leuctra presentó una innovación importante en el campo de batalla, enfrentado nada más ni nada menos que al poderoso ejército espartano.

La eficacia mortal del ejército espartano residía en su organización y disciplina. La infantería pesada –que implicaba la falange espartana constituida por ciudadanos adultos entrenados desde la niñez (los hoblitas), grupo de hombres armados con armaduras, lanzas, espadas cortas y escudos– avanzaba como cuerpo orgánico. Las falanges llegaban a tener 12 filas de profundidad. Con su escudo cada soldado cuidaba a su camarada de la derecha y, en virtud de esto, en su avance sincronizado, la falange tenía el sesgo de inclinarse a la derecha. A su vez concentraba a sus soldados más poderosos en ese flanco de su formación; por lo tanto, en la lucha cuerpo a cuerpo, el mayor poderío del cuerpo militar espartano se concentraba a la derecha.

El principio militar que había dado fama a la falange espartana era establecer formaciones rectas de las infanterías pesadas. De esta forma, Esparta presentaba el ejército regular más eficiente de la antigua Grecia.

Epaminondas desarrolló una innovación militar radical: en vez de atacar de forma recta, concentró a sus mejores hombres a la izquierda; frente a la profundidad de la falange espartana de 12 filas, desplegó a la izquierda una falange de 50 filas de profundidad y promovió la confrontación con la élite del ejército espartano. Tebas, en la batalla de Leuctra, atacó en forma oblicua y por la izquierda. Concentró su ataque en el punto de mayor poderío del enemigo. Cuando el ejército tebano logró romper las filas espartanas, giró hacia el centro, diezmando al ejército enemigo.

Obviamente que Esparta no era una ciudad-Estado inexpugnable. Probablemente, como muchas veces nos muestra la historia, en su fortaleza principal radique su propia debilidad. Su poderío militar estuvo organizado en una división del trabajo en la cual los ciudadanos espartanos adultos eran militares, y el trabajo agrícola lo desarrollaban los “ilotas”, esclavos propiedad del Estado. Esto supuso restricciones a los espartanos para misiones militares lejanas a Esparta, en función de las necesidades de “seguridad” interna. Y también supuso que los ilotas –muchas veces obligados a participar como apoyo en la guerra– no lucharían con la misma energía que los espartanos. La sabiduría de Epaminondas le permitió también usar esto para dividir y diezmar al ejército espartano. La victoria de Tebas y el posterior declive de Esparta fueron tan contundentes como la genialidad político-militar de Epaminondas. Esparta era la ciudad-Estado hegemónica en ese momento, Tebas la subalterna.

Hoy Esparta es el capital. Es básicamente un tipo de relación social que predomina ampliamente en el planeta. Este régimen funciona con un metabolismo que, de forma sistemática, va transformando el funcionamiento social (justamente en estos momentos vivimos cambios de tipo disruptivo, al punto de que muchos hablan de un cambio de época, más que una época de cambios) y, simultáneamente, dichos cambios tienden a fortalecer su aspecto sustancial: la acumulación desorbitada de capital.

Obviamente que la sociedad del capital es un régimen absurdo en tanto y en cuanto la forma actual de desarrollo destructivo de las fuerzas productivas humanas depreda de forma radical tanto a la naturaleza (el cambio climático sostiene esta afirmación) y al ser humano: el 1 % más rico acaparó el 41 % de toda la nueva riqueza generada desde el año 2000, mientras que el 50 % más pobre de la población global solo ha visto aumentar su riqueza en un 1 %, según las conclusiones del último informe encabezado por Joseph Stiglitz, presentado al G20. Los ilotas de la nueva “Esparta del capital” se acercan al 99% de la humanidad. Es absurdo que una minoría ínfima del planeta logre enriquecerse de forma exorbitante a costa de la mala vida de la inmensa mayoría de humanidad. Sin embargo, este régimen tiene una gran fortaleza y hay que analizar de forma descarnada dónde radica dicha fortaleza.

Se puede decir que el capital aún domina porque ha logrado el consenso de los dominados. Más aún cuando la forma mercancía logra colonizar prácticamente todo: se hace de los elementos simbólicos de la comunicación, las redes sociales, la industria del entretenimiento, el “tiempo libre” de la gente, los algoritmos, etc. Se trata de un régimen social que logra reproducirse a escala cada vez más ampliada, porque está internalizado en la subjetividad de la propia vida de la gente. Para seguir vigente, el capital es tan eficaz en transformarse, que inclusive captura algunos de los contenidos de la crítica al sistema, para redirigirlos contra la clase trabajadora, como ha sugerido Boltanski en su obra “El nuevo espíritu del capitalismo”.1

En el plano estrictamente político estamos en problemas. En efecto, toda vez que –en forma paradójica– los progresismos quedan como defensores del statu quo vigente, por ejemplo, adoptando como propio el paradigma neoclásico en economía–, aparecen –de una forma que no es casual– ofertas de extrema derecha, aberrantes, promotoras del odio, que –bajo la apariencia disruptiva de cambio radical, enfrentando a sectores subalternos con otros sectores subalternos–, cuando logran instalarse operan para acelerar el ajuste necesario al totalitarismo del capital. Frente a esto, muchas veces los progresismos quedan paralizados, como “en las nubes”, impotentes a la hora de proponer una sociedad alternativa a la que resulta del dominio de unos pocos.

En el plano económico, el capital –como régimen social– es cada vez más desigual. De hecho, viene generando un gran retroceso a escala planetaria en la participación de la masa salarial en la riqueza global; por esa razón el 1% más rico es cada vez más rico, y el 50 % más pobre es relativamente cada vez más pobre. Así, el régimen vigente logró procesar una transformación de esta naturaleza en pocas décadas sin mayores sobresaltos, porque ha mutado radicalmente todas las formas de organización de la producción. En efecto, relocalizaciones globales, fusiones y adquisiciones, externalización de sectores productivos enteros, tercerizaciones, diferentes formas de precarización del trabajo (pasaje de trabajadores a unipersonales, monotributistas, trabajadores temporales, trabajadores de aplicaciones, que ni siquiera son considerados como lo que son: trabajadores dependientes).2 Estos mecanismos operan para reducir el poder de organización y lucha de los trabajadores, reduciendo sus posibilidades de incrementar la parte de la riqueza generada que va para solventar su vida. En este marco, por ejemplo, el sindicalismo puede sucumbir si queda arrinconado solamente en la justa defensa de los derechos de los trabajadores formales y con contrato por tiempo indeterminado, y –ante las formas de disolución de la lógica de clase– renuncia a la defensa de los trabajadores precarizados.

Es claro que enfrentamos a un régimen sumamente poderoso. En primer lugar, porque dirige los procesos sociales que determinan la producción material de la vida. En segundo lugar, porque requiere e instala regímenes políticos de extrema derecha, y –finalmente– porque su narrativa y sus valores han sido internalizados por la gente. En este sentido, no debemos subestimarlo. Ante esto, es imprescindible: a) Promover formas globales, continentales y nacionales radicalmente nuevas, de organización de la producción, la economía y la distribución de la riqueza. b) Desarrollar una forma de poder político que radicalice la democracia y movilice la participación popular para desmontar progresivamente la sociedad del capital, y construir el “hacer en común”3 creador de realidad nueva; c) Construir otra ética, otros valores, ideas y cultura que no estén asfixiadas en lo meramente mercantil, sino en la producción de la buena vida.

Al modo de Epaminondas, al capital hay que atacarlo por la izquierda, sin timidez ni “medias tintas”, concentrando fuerzas en su flanco de mayor poderío. La justicia tributaria parece ser hoy punta de lanza de esta perspectiva. También en Uruguay.
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1 Boltanski, L. y Chiapello, E.:El nuevo espíritu del capitalismo. Akal (2019).

2 Inclusive, muchas veces, estos mecanismos son incorporados por los propios Estados –demostrando el contenido de su verdadera naturaleza de clase–, en sus formas de funcionamiento y contratación, convirtiéndose así en un actor central de la precarización del trabajo.

3 Laval, C. y Dardot, P.: Común, ensayo sobre la revolución en el siglo XXI. Gedisa (2015).

El centro de gravedad de la economía mundial se desplaza a Asia

Fuente: Tricontinental

El Chasque
9/11/2025

Estados Unidos ha intentado utilizar la presión económica y militar para mantener una posición dominante en Asia, pero el auge de China y la agenda de la región lo hacen cada vez más difícil.

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Claudia Sheinbaum:»tiene que haber más escuelas, más atención, más cultura, más deporte»

«No nos vamos a ir de Michoacán»: Sheinbaum; el domingo darán los ejes del Plan por la Paz

Alma E. Muñoz y Arturo Sánchez
Fuente: La Jornada

El Chasque
8/11/2025

Ciudad de México. “No nos vamos a ir de Michoacán”,  tenemos que hacer “todo lo que está en nuestras manos para que ningún joven se acerque a un grupo delincuencial, esa es nuestra misión…”, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al mencionarle que el autor material del homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, tenía 17 años.

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