Ruben López
El Chasque 112
17/11/2023
“Pero la más hermosa de todas las dudas
es cuando los débiles y desalentados levantan su cabeza
y dejan de creer
en la fuerza de sus opresores.”
Bertold Brecht
En agosto de este año, Fin de Siglo publicó “La economía del primer ciclo progresista”, en Uruguay. Una síntesis de la política económica de los gobiernos del Frente Amplio, una mirada de conjunto y balance de los aspectos centrales de la misma.1
Desde “El Chasque” hemos sido críticos de muchos aspectos de ese proceso y la debilidad de la autocritica que ensayó el FA después de la derrota de 2019. Sin dejar de reconocer lo positivo, los avances, que no fueron pocos, tomando en cuenta que un gobierno de derecha hubiera sido nefasto para los intereses populares, como lo demuestra la coalición de Lacalle Pou hoy día, retrocediendo en muchas conquistas, que gobierna sin pudor para “los Malla Oro”.
La obra que comentamos ayuda a analizar ese proceso, como debe ser, con atención en lo pasado, para encarar el futuro con las herramientas de la crítica y la autocrítica. No para ensañarse con los errores, ni para festejar los aciertos, sino como guía para corregir aquellos e impulsar éstos.
En primer lugar, debemos anotar que el triunfo del FA en octubre de 2004 es un proceso de larga data, no comenzó ayer, ni comenzó aquí, por tanto hay que ver su ubicación histórica y geográfica.
En segundo lugar, queremos mostrar que ante la inexorable crisis que del capitalismo y la necesidad de superarlo, el debate, la tarea será como recorrer, lo que podríamos llamar el Periodo de Transición hacia la liberación nacional y social, hacia un espacio de mayor libertad, profundamente democrático, afirmado en la participación.
Con esta perspectiva como eje, será tema central de un debate que nos debemos, donde están subsumidas las luchas de los pueblos menos desarrollados y dependientes de Asia, Africa y América Latina. Teniendo en cuenta además, el proceso de la lucha de clases en los países centrales y de aquellos que con diferentes formas han emprendido el camino del socialismo.
El Período de transición.
Internacional
Se habla en el libro de la gran inestabilidad, de la incertidumbre que reina en el mundo, es cierto, pero no se encuentra allí una razón para ese caos, la crisis de convivencia, la falta de confianza y pérdida de la esperanza. Podríamos ver ese caos como producto de la profunda crisis del sistema, fruto de sus contradicciones muy marcadas, la miseria de 4,000 millones de personas (con ingresos inferiores a USD 7, por día), y la insultante riqueza de unos pocos (hace unos días se informaba que en USA, el 10% de los hogares más ricos posee el 73% de la riqueza del país y la mitad de los hogares más pobres «sólo el 2%«)
El Imperialismo
La verdadera causa del caos, de la incertidumbre de nuestra época, no es otra que la profunda crisis del imperialismo y su virulencia, por la debilidad, decadencia e inestabilidad de la primera potencia del planeta, (de ahí su peligrosidad), pues el hegemón mundial se piensa como indestructible, universal y eterno. USA, su gobierno, sus grandes conglomerados de empresas, creen que el mundo sin su liderazgo está perdido, y actúan en consecuencia dictando “sus reglas”, de acuerdo a sus intereses. El resto son súbditos, vasallos, como cortesanos de las viejas monarquías que deben rendirles culto.
No han aprendido de la historia, que todos, todos los imperios tuvieron un final.
Pero ese concepto de “imperio eterno” también ha ganado el “sentido común” de nuestra época, y en mayor o menor medida, nos ha ganado a todos. Nos cuesta creer que tal fuerza pueda caer, ser vencida.
Decadente y Peligroso
Hay hechos que indican cambios en la estructura del mundo tal cual lo conocemos.
China y su empuje económico por más de 30 años que disputa con USA , en pocos años pasará al primer lugar, su crecimiento por encima del promedio mundial y su población de 1,400, millones no dejan dudas, más el aumento de los ingresos reales de su población más pobre.
Los BRICS+, este año se consolida la alianza de los países en desarrollo para colaborar en la construcción de un mundo multipolar.
Rusia, la otra gran potencia nuclear, rodeada por la OTAN (con el liderazgo de USA), invadió a Ucrania. Como consecuencia Occidente respondió con ayuda militar y económica masiva a Ucrania y con una batería de sanciones contra Rusia que pretendió fuera seguida por todos los países. Aquí hemos visto una de las debilidades de USA, logró que Europa se uniera aún a costa de grandes pérdidas (sobre todo Alemania), pero el grueso de los países del Sur Global no adhirieron y la sociedad Rusia-China se fortalece, más el peso de los BRICS+. Hoy no está claro a quien perjudican más las sanciones, si a Rusia o a Occidente.
Las reglas de USA, la política de mirar el mundo a través de sus intereses, viene drenando su poder. Las sanciones y el bloqueo a Cuba por más de 60 años, a Irán, Venezuela, a China, Rusia, etc. hacen pensar a muchos que un día les tocará a ellos. La utilización del dólar, de las finanzas internacionales, las calificadoras de riesgo, el sistema de pagos, de los organismos (FMI, BM, BID), de la deuda de los países, para presionar, comprar, derrocar a los díscolos y ayudar a los amigos está teniendo reacciones adversas, como lo demuestra la adhesión a los BRICS+ que con el liderazgo de China ofrece relaciones económicas, comerciales, financieras basadas en el interés común y hacia una “prosperidad compartida” como pregona.
El Sur Global. Esto ha hecho que muchos países puedan desprenderse de la dependencia de USA, comenzando por Rusia, aislada por Occidente. Una respuesta a sido comerciar fuera de la órbita del dólar, en sus propias monedas, sistemas de transferencias internacionales alternativos, finanzas, comercio, producción, servicios que eludan las sanciones. Este nuevo mapa del mundo que nace, tiene mucho para ofrecer a los pueblos -siempre atados al imperialismo y las oligarquías locales-, posibilidades hacia un desarrollo soberano, relaciones económicas nuevas que permitan poner atención a las necesidades de la gente.
La Lucha de clases se agudiza, como veíamos, la concentración de la riqueza y la multiplicación de la indigencia y la pobreza, la caída de la tasa de ganancia, el deterioro del medio ambiente, los gastos militares, las guerras, la rebelión de los pueblos en Asia, Africa, América Latina, de formas diferentes buscan formas de resolver sus necesidades, escapando de las garras imperiales que les sustrae su riqueza y su trabajo.
La crisis irreversible del Imperialismo y el período de transición
Por estas y otras causas, la crisis del imperialismo se hace irreversible, a trabajadores y pueblo les cabe encontrar las formas de superarlo. Vivimos un período de transición, superador, del cual el caos presente es un síntoma, sólo podemos esperar que se profundicen las contradicciones. Así lo muestran los conflictos calientes, la guerra entre Rusia y Ucrania, el genocidio de Israel sobre el pueblo palestino, los levantamientos en Africa Occidental (Burkina Faso, Niger, Guinea, Mali) contra la metrópoli Francia, la lucha de Yemen contra Arabia Saudita, a lo que se puede agregar la pérdida de poder de las finanzas occidentales, del dólar como moneda mundial, alternativas al sistema de pagos internacionales, la cada vez mayor competencia en la producción y el comercio por parte de los BRICS+ y el Sur Global.
Ningún imperio se ha rendido jamás, tampoco lo hará Estados Unidos, la lucha se agudizará y quizás estallen las contradicciones en su popio país, por la rebelión de los trabajadores y el pueblo cuando ya no estén dispuestos a seguir siendo explotados, ni carne de cañón para el dominio del resto del mundo. Pero, quizás antes o después, se haga trizas la alianza con Europa y Japón, que une de forma desigual a las burguesías de sus países, cuando la guerra de Ucrania se paga con el debilitamiento de la economía europea, comenzando por la más fuerte, Alemania. Esto tiene consecuencias económicas graves para la clase dominante pero más aún para la clase obrera y los sectores populares, es cuestión de tiempo su rebelión, ante las sucesivas crisis, la caída del nivel de vida, la violencia, las guerras. Se trastocan los planes imperiales y de las autoridades de la UE, que siguiendo la música que les toca USA, han abandonado a su pueblo.
Digamos finalmente que esta nueva realidad del mundo, multipolar, más abierto, da oportunidades para nuestros países, atrasados, dependientes, dominados por oligarquías rentistas entregadas al imperialismo.
Este período de transición que se abre ante los pueblos del mundo, para, unidos internamente y solidarios internacionalmente, asumir su derecho a la autodeterminación, construir un desarrollo independiente, terminar con el hambre en base a su trabajo creador y utilizando sus riquezas naturales en beneficio propio.
Se abre una oportunidad, si. Pero no es necesaria, no está descartado el triunfo del pueblo, ni tampoco el de la contrarrevolución.
La disyuntiva está entre la profundización del sistema y mas explotación, el capitalismo salvaje, que sólo pueda sostenerse con grandes niveles de represión, un neofascismo que asegure el dominio absoluto de las clases dominantes (“la dictadura terrorista y sangrienta de lo más reaccionario del capital financiero internacional” como definiera Dimitrov al fascismo) o el triunfo de la revolución obrera y popular, a distintos ritmos según las condiciones en cada lugar, internacional y solidaria, para crear un nuevo orden social, con nuevas formas de poder popular, asentada en la fuerza de los trabajadores y la comunidad organizada desde su territorio.
El progresismo
En este marco debemos analizar las experiencias progresistas en América Latina y en nuestro país, los 15 años de gobierno del FA, parte de la lucha de nuestros pueblos por su liberación. Es un proceso lleno de avatares, de marchas y contramarchas, no es sólo nacional, sino latinoamericano y mundial, unido a la suerte de otros pueblos del mundo.
Vivimos un Proceso de Transición, lleno de peligros y oportunidades.
La reflexión sobre la experiencia de gobierno, en este caso la política económica, es un esfuerzo para aprender y comprender aciertos y errores.
Los aciertos del gobierno.
En el libro se plantea que los gobiernos del FA (pag.50), “comienzan con reformas profundas y decididas, ..Tuvo un período de auge hasta 2014 … desde allí hubo tensiones entre el gasto público y su financiamiento.”
Política Salarial . Se reinstalan Consejos de Salarios, aumentos del SMN, lo cual lleva a una fuerte recuperación salarial, “se levanta el piso de los más sumergidos”.
A nivel público, aumentos de salarios en áreas definidas como prioritarias, Docentes de ANEP y UDELAR y Ministerio del Interior. (pag. 43)
“El dinamismo de la economía se tradujo en aumentos simultáneos de los salarios y el empleo” (pag.46)
Salario, Empleo y PBI
El PBI creció a un promedio de 5,9% entre 2005 y 2014 y de menos del 1% entre 2015 y 2019. (pag 78)
Las personas ocupadas pasaron de 1.350.000 en 2005 a 1.680.000 en 2014 y 1.630.000 en 2019. (pag.79)
El crecimiento del salario real fue continuo para el período 2005-2019, de un promedio anual de 3,3% para el total de trabajadores (pag.81)
El salario Mínimo Nacional aumentó casi 160% en términos reales. (pag.83)
Vemos que el empleo siguió el comportamiento de la economía.
La formalidad, los puestos cotizantes al BPS pasaron de 980.000 en 2005 a 1.417.000 en 2019, un incremento de 44% (pag.87). El no registro a la Seguridad social pasó de 35% en 2006 a 24,8% en 2019. (pag.89)
Los datos de Salario y Empleo marcan un crecimiento continuo hasta 2014 y un enlentecimiento y deterioro de 2015 a 2019, igualmente importante es el descenso de la informalidad y el incremento de la recaudación de BPS. Cosa que fue muy relevante sobre todo para los trabajadores con salarios más sumergidos.
Pero como se va a repetir con todos los indicadores sociales, éstos no resisten a los ciclos económicos propios del capitalismo, flujos y reflujos, que trataremos de mostrar, no se pueden evitar dentro del propio sistema. Para superar esa barrera se necesitan medidas de fondo.
Políticas Sociales.
Creación del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES)
En 2005 había un millón de personas por debajo de la linea de pobreza, el Salario real 20% por debajo del año 2000 (pag.38)
En 2004 el 39,9% de la población se encontraba en la pobreza y el 4,7% en la indigencia (pag. 99)
El Presupuesto se orientó a mitigar la pobreza a través de transferencias en el marco del Plan de atención nacional a la emergancia social (Panes). Pag. 43
“El gasto público social pasó de menos de 20 puntos del PBI en 2005 a más del 25 en 2019. por un fuerte aumento en educación y salud y, en menor medida en Seguridad y asistencia social, vivienda, medio ambiente, agua y saneamiento, cultura y deporte”. (pag.103)
…“transferencias monetarias constituyó el elemento de mayor trascendencia…en la estructura de protección social de las últimas décadas”
La situación en 2005 era realmente dramática en torno a la indigencia y la pobreza, como se destaca allí, y la respuesta debía ser fuerte, cosa que dio resultados muy positivos. Pero a partir de un momento se estancó, la parte más dura es difícil de superar y medir por ingresos no hace a la calidad de vida de las personas. Con unos miles de pesos más, si no cambian las condiciones de la vivienda que es algo medular, sobre todo familias con niños que se ven amontonados en unos pocos metros cuadrados, no hay un progreso real.
Hay cierto consenso en la necesidad de sustituir la asistencia a partir de transferencias monetarias por otras formas que impliquen la participación activa de los beneficiados, a lo que habría que agregar la intervención de la sociedad civil. A través de la Comunidad organizada en el territorio -de lo cual hay experincias variadas en barrios, pueblos y población rural- se puede instrumentar no sólo la ayuda solidaria de vecinos, sindicatos, organizaciones sociales, instituciones, gobiernos locales, sino la incorporación al trabajo productivo, que a su vez daría solución a problemas puntuales como Vivienda, alimentación, cuidados, seguridad, mantenimientos y servicios varios de la propia localidad.
Disociar la capacidad contributiva, del derecho al acceso. (pag.46)
Seguridad Social
Principales modificaciones al sistema de prestaciones contributivas
Entre 2004 y 2019 los puestos cotizantes al BPS se incrementaron en 460.000. (pag. 116)
Reforma previsional
Se disminuyó los requisitos de aporte mínimo de 35 a 30 años, con baja de tasa de reemplazo de 50 a 45%.
Acceso a causal por edad avanzada a personas con 65 de edad y 25 años de aportes.
Reconoció a las mujeres, un año de trabajo por cada hijo, con máximo de 5. (pag. 118)
Entre 2008 y 2019 el total de jubilaciones por el BPS aumentó el 29%. (pag. 119)
En términos reales la recaudación del BPS aumentó el 90% entre 2004 y 2019. (pag. 120)
Entre 2004 y 2019 las jubilaciones y pensiones aumentaron 64% en términos reales.
Entre 2007 y 2019 las pensiones mínimas triplicaron su valor en en términos reales, beneficiando a 135,000 pasivos. (pag. 120)
“A mediano y largo plazo el sistema (de Seguridad Social) presenta desafíos por el aumento progresivo de la longevidad y los cambios en el mercado de trabajo que impone la irrupción de innovaciones tecnológicas disruptivas” (pag.115)
Aquí se dieron importantes avances que beneficiaron a vastos sectores. La Reforma jubilatoria de 1996 (como pasará con la de 2023) dejó a muchas personas por fuera de la Seguridad Social, aún habiendo aportado durante años no podían acceder a una jubilación. Los gobiernos del FA tomaron medidas para resolverlo, además de incrementar las pensiones mínimas. El mismo trabajo plantea los desafíos del sistema: longevidad y las innovaciones tecnológicas, como amenazas para su financiamiento.
En el debe de los gobiernos del FA, anotar que nada se hizo por derogar el sistema AFAP, ni eliminar la privatización y el lucro, que se quita al ahorro de las personas y deja el manejo de enormes sumas por parte del capital financiero. Tampoco buscó que los grandes beneficiarios de los avances científicos y técnicos en el mundo del trabajo -que aumentan sus ganancias desplazando mano de obra- aporten a la seguridad social.
Hoy la derecha impuso una ley que pagarán los trabajadores, dejando libre de aportes al capital y el FA todavía no tiene acuerdos sobre como va a implementar modificaciones, salvo generalidades, ni tuvo acuerdo para participar en el plebiscito que resguarda derechos esenciales a incorporar a la constitución.
Reforma de la Salud
El gasto total en salud alcanzó 10,5% del PBI en 2019. Entre 2005 y 2019 se duplicó en términos reales. (pag. 125)
Un cambio sustancial fue la separación entre las contribución realizada y la utilización de los servicios.
Se creó el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) y el Seguro Nacional de Salud (SNS), financiado a través del Fondo Nacional de Salud (FONASA). Se crea la Junta Nacional de Salud (Junasa) con la participación de trabajadores, usuarios y prestadores integrales. (pag 128)
La cobertura del SNS alcanzó 71,6% en 2019. (pag. 129)
La reforma optó por un crecimiento del gasto público y una caída del privado a través del esquema de Seguridad Social. Una mayor equidad, dada la independencia entre la capacidad de pago y la atención recibida.(pag. 129)
ASSE casi triplicó su gasto real entre 2005-2019.
El Desafío del Sistema (SNS) está en mantener la atención cuando el avance tecnológico presiona al alza los precios y cantidades demandadas (medicamentos de alto costo), el envejecimiento demográfico con su creciente demanda de servicios de mayor costo, aumento en las remuneraciones del personal, que deben correlacionarse con las fuentes de financiamiento. (Pag 133)
La definición de mecanismos de pago a los prestadores es una variable …La revisión de la variable salvaguarda el equilibrio de los prestadores integrales.
La implementación del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) fue una de las reformas de más impacto del período, signo de una mayor equidad, incorporando a la mayoría de la población. La cobertura era del 71,6% en 2019, integrando hijos, cónyuges, jubilados. Subsisten, una parte que no tendría atención y cantidad de copagos que para los sectores de menores ingresos son muy onerosos.
Otro tema no menor es que la reforma se congeló y no avanzó. Hay que pensar en otras formas, por ejemplo un Sistema Único Publico de Salud, capaz de planificar, reducir costos, duplicaciones, elevados sueldos y negocios de las mutualistas con servicios tercerizados, producción de medicamentos con empresas publicas, mixtas o cogestionadas, en relación con los institutos científicos del país y alianzas con otros de la región, lo mismo se puede pensar para los equipos, cada vez más sofisticados.
En este sentido hay que tener en cuenta también, el Sistema Nacional de Cuidados, que no tuvo la financiación necesaria y en su mayor parte quedó por el camino.
Educación
En 2004 los recursos para educación era 3,2% del PBI
En 2019 llegaron al 5,3%.
En términos constantes llegó a ser tres veces mayor en 2019 con referencia a 2004.
Hubo avances muy importantes en la cantidad de alumnos en todos los sistemas. Hubo y hay problemas en la inserción de niños y jóvenes al sistema. Vale la pena detenerse en un hecho, se le pide a la educación formal que solucione problemas que no son de la enseñanza, son problemas previos a la llegada a la institución, que competen a toda la sociedad y deben tener una respuesta desde el Estado. Alumnos que no se alimentan, que no tienen lugar apropiado para descansar, o para estudiar, que viven en la violencia del barrio o del hogar. Cuando la función de la Educación es la formación de ciudadanos con un espíritu crítico, democrático, además de ser capacitados para un trabajo útil, no se puede pedir que desde la docencia se reparen los grandes quiebres sociales.
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Después de ver los logros del ciclo progresista veamos como se trató de sostener las políticas sociales a través de la política económica, que es el fundamento del texto que analizamos.
“LA POLÍTICA FISCAL ES EL PRINCIPAL INSTRUMENTO DE LA POLÍTICA ECONÓMICA”
“Y en un gobierno de izquierda juega un papel absolutamente fundamental en lo que refiere a la evolución de los derechos de los trabajadores y pasivos, de la gente más humilde y la que está en las peores condiciones” (Astori- pag.22)
En la página 50 dice: “En los 15 años la política macroeconómica mantuvo sus rasgos. …Se logró superar algunas restricciones (que antes había generado costosas crisis)”
Regulación para mantener la estabilidad del sistema financiero
Adecuada coordinación de las políticas macro y gestión de política fiscal
en particular del endeudamiento (acceso a fondos)
Mantuvo el crecimiento económico de forma ininterrumpida
Aumenta Stock de capital físico, tasa de inversión privada alcanzó récords
Crecimiento de la Inversión publica
En 2006 tuvo lugar la Reforma Tributaria, con la idea de fomento de la equidad y más estímulos a la inversión privada. (pag. 40)
Estímulos a la Inversión Productiva
Se trató de generar condiciones para tener una tasa de Inversión más elevada. Se realizó una nueva reglamentación de la Ley de inversiones (2007), con exoneraciones condicionadas, [al cumplimiento de ciertos indicadores], a partir de aquí se constituyó en relevane y de acceso generalizado a empresas de mediano y gran porte. Se aprobó también instalación de nuevas Zonas Francas.. (pag.43)
Hubo un exceso en las políticas de exoneración fiscal por inversiones, en especial en el comercio, servicios y otros sectores que no contribuían a mejorar el proceso productivo, faltando además fijar objetivos estratégicos para el desarrollo. Esas inversiones no rindieron para el conjunto de la población, peo si fueron fue un buen negocio para los empresarios.
“El Estado retomó un rol activo en la economía.” Pag.51
La política económica y sectoriales fueron exitosas para mejorar las condiciones de vida y mejorar la equidad. !!!
No obstante, existe un desajuste entre la protección social y los riesgos sociales.
El envejecimiento más la flexibilidad para jubilarse, más la Reforma de la salud, provocan un aumento de la presión fiscal y reducción de margen de maniobra de la política fiscal.
Se atiende más al adulto mayor que a la niñez.(pag.52)
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El énfasis de la política económica del primer ciclo progresista no estuvo puesto en la mejora de las condiciones de vida y en la equidad. Se entendió que “la política fiscal es el principal instrumento”.
Como consecuencia, la apuesta de la política económica es a la inversión privada y de esta dependen los ingresos del gobierno (esencialmente impuestos, pues la inversión productiva del estado es ineficiente2), los gastos e inversiones estarán limitados por la capacidad contributiva del sector privado.
La consecuencia inevitable de esta opción es, que finalizado el ciclo de auge -con tasas de ganancia aceptables-, cuando estas dejan de ser rentables, comienza “la huelga de inversores”, los dueños del dinero no encuentran negocios atractivos en “el mercado” y exigen más y mejores opciones.
Como cada uno es libre de hacer lo que quiera en este mundo, (siempre y cuando pueda) esta “huelga” que afecta a toda la economía y a la población, no se la cuestiona. Los gobiernos, desesperados salen a buscar inversores, a elaborar proyectos, promover con exoneraciones fiscales, subsidios, zonas especiales, obras (recordemos el Ferrocarril para UPM), etc.
Hay que conseguir capitales a como de lugar.
No es lo mismo cuando los obreros se lanzan a la huelga porque tienen que comer o simplemente quieren una vida mejor, se los acusa de no querer trabajar, de vagos, que perjudican al capital que generosamente viene a invertir, al país que deja de producir, al comercio que no puede vender, que no habrá inversores con tanto “revoltoso”, etc. Pero nadie acusa al capitalista cuando se niega a instalar una nueva fuente de trabajo o cuando la cierra porque ya no rinde.
Pongamos que no podemos obligar a nadie a hacer lo que no quiera, pero si se puede invertir en el desarrollo del país con dinero público, impulsar y promover la propiedad y la gestión social, en acuerdo con los trabajadores, cooperativas, micro, pequeñas y medianas empresas, con el apoyo de las Empresas estatales, para que el trabajo nacional vaya en beneficio de quienes trabajan y producen, no de unos pocos que sólo piensan en ampliar su riqueza.
Eso no quiere decir que no se realicen negocios con el capital, sino que éstos sean parte de una estrategia en beneficio del país, de los trabajadores y que esos inversores obtengan su beneficio, pero no que dirijan los destinos de la economía.
Rodrigo Alonso decía (sobre la participación activa del Estado y su relación con el Mercado): «me interesa marcar el hecho de que esto debe estar enmarcado en una orientación general de por donde debería pasar un plan de desarrollo para el Uruguay de hoy. Y para esto es clave que los sectores populares vayamos más allá de un encare meramente distribucionista de los problemas nacionales.
Resumidamente, diría que un eventual nuevo gobierno de izquierda en Uruguay deberá trabajar en tres niveles, el de la emergencia social, el de la cuestión distributiva, y, el más importante y a su vez más complejo de abordar, el de la formulación de un plan estratégico de desarrollo. Para este último requerimos superar una conciencia política de fuerte impronta distributiva para ir conformando una conciencia productiva nacional. Porque una agenda únicamente distributiva no puede resolver el nudo que tenemos por delante. (El Chasque. Entrevista)
No es que el fin último de la política económica no fuera “la evolución de los derechos de los trabajadores y pasivos, de la gente más humilde y la que está en las peores condiciones”, pero ésta, también es la prédica de Lacalle Pou, de Manini y de Milei en Argentina (que incluso lo dice con más fuerza, que la casta política está robando al pueblo, que las políticas sociales sirven para que los políticos enriquezcan a sus amigos, etc.), y por supuesto predican que “hay que agrandar la torta para después repartir”.
Por tanto, no sólo importan los fines declarados, sino el camino, los medios para conseguirlos (la felicidad es el objetivo de cualquier Partido o candidato en campaña electoral).
Lo que vemos siguiendo el texto del libro es que se cumple con el cambio de ciclo:
Desaceleración 2014-2019
2014 pone fin del superciclo en el precio de materias primas, esto afectó a Argentina, Brasil y a nivel local Fue punto de inflexión en la economía.
En el período 2015-2019, en Argentina el PBI Cayó 1,3%, en Brasil 2,4%, en Uruguay creció 4,6%.
La inversión privada también se moderó volviendo a niveles anteriores al auge. Cae el empleo, aunque se mantiene aumento de Salario Real. (pag. 47)
…el crecimiento fue magro, los ingresos públicos insuficiente para acompañar al Gasto, por tanto un deterioro del resultado fiscal. En 2013 el resultado primario fue negativo. (pag. 48)
Y junto con destacar los hechos positivos, señalan algunas debilidades o insuficiencias:
“.. la capacidad de la economía de crecer a largo plazo, ante shocks externos, sigue siendo el principal desafío.”
La agenda de modernización tuvo un freno: persisten desafíos para el aumento sostenido de la productividad.
Ambas políticas (Seguridad social y Salud) incrementaron el gasto corriente, lo volvieron más rígido.
Estos señalamientos indican la dificultad para salir de los “ciclos del desarrollo capitalista”, crecimiento, aumento de ganancia empresas, mejoras generales en la población, después enlentecimiento y crisis, quiebra de empresas, menores ganancias, desocupación, baja salarios, caída nivel de vida de la población. Y comienza otro ciclo de crecimiento.
“Crecer en el largo plazo”, “aumento sostenido de la productividad”. ¿Podemos llegar a estos objetivos, junto al aumento permanente de ganancias y salarios?
Con todo lo positivo que fue el ciclo progresista en crecimiento del ingreso, salarios y jubilaciones, de la economía como no se había dado nunca, en el acceso a la salud, a la educación, el equilibrio macroeconómico, etc. tuvo un límite, no se pudo sostener. ¿Basta con la buena intención? Con algunos retoques? ¿O hay que buscar dentro del propio sistema las causas para esta inhibición?
¿Por que?
Queremos reiterar un razonamiento del General Seregni, realizado nada más ni nada menos que en su primer discurso público, el 26 de marzo de 1971, lo que significaba todo un compromiso quienes nos consideramos frentistas:
“En los últimos 25 años, desde el término de la Segunda Guerra Mundial, pueden distinguirse dos etapas diferenciadas, dos políticas económicas distintas. La primera, que comienza al término de la SGM y se clausura en el año 1958, corresponde al esfuerzo por industrializar al país. La segunda que va desde el año 1958 al año 1964, parece animada por el intento de fortificar nuestra agropecuaria. Esos dos enfoques sucesivos y distintos, terminaron los dos en callejones sin salida, con características distintas, con enfoques distintos, no lograron renovar y movilizar creativamente al país.
¿Por qué no tuvieron salida? ¿Por qué se frustraron? En la última instancia la contestación es muy sencilla: las dos vías tomadas no enfrentaron el obstáculo decisivo para el desarrollo nacional, y ese obstáculo es la oligarquía, es decir, la trenza bancaria terrateniente y de intermediación exportadora, el grupo social que domina y acapara la tierra, el crédito, los canales de comercialización de nuestros productos. Sus centros de poder siguieron intactos, determinando nuestra economía, estrangulando al país, beneficiándose de las energías de nuestro pueblo, apropiándose y desviando el esfuerzo nacional.
Es entonces la realidad urgente, el empobrecimiento colectivo, lo que obliga a enfrentar de una buena vez a la rosca que nos aprieta. La disyuntiva de hoy es muy clara: o la oligarquía liquida al pueblo oriental, o el pueblo oriental termina con la oligarquía.” (Leer discurso completo)
Coherente con este pensamiento “Seregnista”, decíamos anteriormente que establecer como condición para satisfacer las necesidades del pueblo, la inversión privada y su consecuente acumulación de capital, lleva al fortalecimiento de quienes se oponen -no en sus dichos- sino en los hechos, a la redistribución del ingreso, de la riqueza, a la democratización económica y en última instancia también se oponen a la democracia (si ésta significara el fin de sus privilegios), como demuestra la historia.
De ahí la necesidad de reflexionar sobre el ciclo progresista, hacer autocrítica, no cerrarse en la defensa “absoluta” (tampoco a su negación), sino ver que sus grandes logros sólo podrán ser el comienzo de una nueva vida para los sectores populares, si son el peldaño para profundizar los cambios con la participación protagónica del pueblo, decidiendo sobre su futuro y enfrentando con firmeza a quienes le niegan ese derecho inalienable (a ser felices realmente) de satisfacer sus necesidades.
Implica enfrentar a “esos centros de poder que siguieron intactos”, “determinando nuestra economía ..apropiándose y desviando el esfuerzo nacional”.
Implica la lucha por un nuevo orden social, entre otras cosas un Estado presente, el orden en las cuentas públicas, la participación activa de los funcionarios en la administración central y las empresas, la máxima eficiencia, bajar los costos, mejorar productos y servicios.
La política económica -de la izquierda- basada en el incentivo a la propiedad privada, que desvió miles de millones de dólares, no hace más que fortalecer al enemigo, darle más armas (capital, trabajo acumulado) para presionar a los trabajadores y al gobierno con su poder económico, mediático, ideológico.
En la economía, su poder financiero (Banca privada extranjera), Industria frigorífica, celulosa, producción agrícola, Molinos arroz, etc. En el comercio minorista, grandes superficies (en su mayoría extranjeras), el oligopolio atenta contra soberanía alimentaria, (está el ejemplo de Argentina donde hacen imposible los acuerdos de precios), con el agravante que estos grandes capitales que no aportan nada son estimulados por el Estado con exoneraciones de impuestos por millones de dólares y terminan tributando en porcentajes mucho menores que los empresarios pequeños y medianos. Lo dice Mujica: “Trajimos a Ta-Ta, le prestamos plata, le pusimos el mercado,…no multiplicó la riqueza, porque mató un montón de boliches chicos.”3
Bien. Pero la experiencia, entonces, no sirvió, nada distinto se plantea hoy. Los fundamentos actuales son los mismos de antes, ¿esperamos resultados distintos? ¿No es hora de que los hechos sigan a las palabras?
En las propuestas de Bases Programáticas 2025-2030 se dice:“la política fiscal y tributaria está llamada a cumplir un papel fundamental….La atracción de capitales debe basarse en la generación de auténticas ventajas competitivas y los capitales deben contribuir, como el conjunto de la sociedad, a construir esas ventajas competitivas. ..la promoción de inversiones deben focalizarse en promover actividades en las que se identifique un fuerte impacto deseado.” Respecto a la macroeconomía también reitera conceptos anteriores.
Parece que las experiencias y la autocrítica no cruzaron las bases programáticas. Quizás nos espera una tercera frustración, repitamos la advertencia del General Seregni:
“¿Por qué se frustraron? En la última instancia la contestación es muy sencilla: las dos vías tomadas no enfrentaron el obstáculo decisivo para el desarrollo nacional, y ese obstáculo es la oligarquía” (IR)
Hay que cuestionar una idea que se toma como verdad irrefutable: “las empresas públicas no deben producir ganancias”, a lo sumo cumplir un servicio público y tomar aquellos sectores de la economía que por no generar ganancias, no interesan al sector privado.
En resumen se quiere un Estado como simple apéndice, que facilita medios e infraestructura y cuando las crisis, provocadas por la ineficiencia, ambición extrema, especulación del capital, lo llevan a la quiebra, esperan que el “ineficiente” Estado los financie y subsidie con dinero público.
No hay razón valedera para que el Estado abandone la economía productiva, obtenga utilidades (dividendos por su inversión) para atender los gastos sociales y nuevas inversiones, salvo la oposición de las grandes fortunas (internas y externas), a las que arrebata sus negocios. Por otra parte son ejemplo, para que al fin, los pueblos se den cuenta del engaño que significa la existencia de una clase parasitaria para administrar los recursos, y termine de una buena vez con sus privilegios.
¿No resulta sospechoso que las condiciones de los organismos internacionales (FMI, BM, BID), los “consejos” de las calificadoras de riesgo y catedráticos del primer mundo, los grandes medios de comunicación, insistan a coro con la “libertad de mercado” la libre circulación de capitales, la no intervención del Estado, la independencia del Banco Central, etc.?
Esa libertad, no por casualidad solo defiende la propiedad privada, la empresa, el mercado, la competencia, mientras demoniza lo colectivo, la propiedad y la gestión social, el único ámbito donde los que viven de su trabajo estarían protegidos. Si bien para los teóricos neoliberales tiene cierta lógica que una persona que vive bajo un puente y Bill Gates hayan tenido “igualdad de oportunidades”, seguramente para al menos 7.000 de los 8.000 millones de habitantes del planeta, ese razonamiento es falso y saben que no tienen oportunidad sobre la tierra y están condenados a una vida modesta en el mejor de los casos, o miserable para muchos.
Para éstos, los desheredados, la única opción es mayor democracia, que en la propiedad y la gestión social de los recursos participen trabajadores y pueblos. Para evitarlo, los propietarios de la riqueza han empleado todos los medios, comenzando por la palabra y el engaño, pasando por la compra de conciencias, hasta llegar a la violencia, al terrorismo de Estado, último “argumento” que encuentran para mantener sus privilegios.
El poder económico hace suyo al Estado, ya sea con fondos públicos para aumentar sus ganancias o evitar la quiebra, ya sea utilizando al aparato armado como mercenario en defensa de sus intereses, reprimiendo a los trabajadores y al pueblo, cuando se atreven a enfrentarlo.
Una conclusión interesante que que plantean los autores es:
“Discusión sobre el rol de la sociedad civil organizada en los programas sociales”.
“Definir claramente el rol de la sociedad civil en el diseño, implementación y evaluación de las política resulta fundamental para construir una red de protección sostenible y efectiva” (pag. 113)
Diríamos que no solamente en torno a las política sociales.
En el mundo miles de millones reciben menos de USD 7, por día. En Uruguay más de 300.000 orientales tienen ingresos por debajo de la linea de pobreza y 600.000 trabajadores salarios menores a $ 25.000.
Vivimos un Período de Transición y, si se quiere evitar un retroceso, el proceso debe ser conducido por los trabajadores y el pueblo organizado. La burguesía no puede hacerlo. Se ha mostrado incapaz de llevar adelante un proceso democrático que contemple las necesidades de la mayoría del pueblo.
Vemos, que por el contrario, la derecha republicana tiene cada vez más dificultades para gobernar y sostener los derechos de los trabajadores a un salario, condiciones de trabajo y una vida digna. Se ve superada por la ultraderecha, sectores fascistas que con demagogia se presentan como anti sistema, cuando en realidad son la última reserva de la clase dominante para mantener sus privilegios.
Los pueblos de Nuestra América encaran este particular período de transición, que debe llevarnos hacia un nuevo orden social, superando las vacilaciones y derrotando a los sectores fascistas.
Un Programa de transformaciones profundas con la participación creativa de las masas en la toma de decisiones
El gobierno popular debe ser punto de apoyo para nuevos avances, no simple administrador de los negocios del gran capital, consolidando las conquistas.
Finalizamos con estas palabras de Wladimir Turiansky (La maldita antinomia):
“¿Queremos profundizar, radicalizar, el programa, este programa que en su momento definimos como el “programa mínimo” de la revolución uruguaya? No lo lograremos en debates entre “los que sabemos”, lo lograremos fortaleciendo y ampliando la alianza política y social y desplegando en su seno el debate programático, procurando la participación de cientos de miles de hombres y mujeres y en todo el país, en ese debate. Esta es la vía, nuestra “vía de aproximación”
En este proceso, repito, que hoy nos ha llevado al Gobierno, sigue siendo verdad que avanzaremos tanto como logremos avanzar en la conciencia social de las grandes mayorías, ni un milímetro más.”
1La Economía del primer ciclo progresista. Libro coordinado por Juan Ignacio Dorrego, Ferando Esponda y Santiago Soto. Editado por Fin de Siglo, agosto de 2023.
2Mujica: “si caemos en una nacionalización cerrada y todo eso nos tenemos que bancar la burocracia. Y no tenemos capacidad” (pag. 156)
3Mujica: “estamos perdiendo soberanía sobre el excedente…Premiamos la inversión, trajimos a Ta-Ta, le prestamos plata, le pusimos el mercado,¿y que negocio? En realidad, no multiplicó la riqueza, porque mató un montón de boliches chicos. Es decir, entramos a confundir gordura con hinchazón.” pag. 152)

4 comentarios en “La economía del primer ciclo progresista. Un análisis político.”