Por un desarrollo libre de las Plataformas dominantes

031 00 02A Hacia la soberanía tecnológica

N.º 10 – 20/04/2026

Corré la Voz

En El Chasque 233, Los algoritmos no son neutrales, se toca un tema cada vez más trascendente para nuestra vida. Allí se dice:

“…la tecnología se presenta como una solución superior: neutral, objetiva, exacta. Los algoritmos no discuten, no se equivocan, y lo más importante: ocultan la responsabilidad política…”

“…la ultraderecha golpea frontalmente y tiene como objetivo instalar un mundo libre para la circulación del capital sin control alguno” en el que sobrevivan los más fuertes.

En Corré la Voz Nº 9, hacíamos ver la contradicción entre la propiedad social y la privada, entre las Empresas Públicas y las Privadas, en especial con los grandes conglomerados multinacionales, condicionando a los Estados y los pueblos con su inmenso poder. Vimos como Antel obtuvo ganancias por USD 250 millones en 2025, que pasaron en su totalidad a rentas generales, como en otros años y otras empresas públicas, se realizaron inversiones que aumentan el patrimonio del estado, enriquecen a todos los uruguayos, aún cuando no somos concientes de ello. Mientras tanto, del otro lado, en los primeros meses de 2026 (sin ir más atrás), media docena de multinacionales, cierran, recortan, despiden trabajadores, afectando gravemente a la economía nacional.

Estas experiencias, repetidas mil veces en la historia, muestran como las ideas dominantes imponen un discurso anti social, anti estatal y en favor del gran capital privado, que plantea que conoce, sabe, cuenta con recursos, experiencia y gestiona mejor. En cambio sabemos que estas empresas privadas gestionan bien su capital y cuando les va mal recurren al Patrimonio Público como sucedió en la crisis de 2008 en el mundo, los Estados financiando con billones de dólares a los grandes conglomerados (¡demasiado grandes para caer!). En Uruguay nuestras Empresas Públicas son la mejor demostración de esa falacia, por su buen funcionamiento (siempre se puede mejorar claro) y los enormes beneficios que traen al país y a sus habitantes.

La Ciencia, la tecnología y la Inteligencia Artificial (IA) son un factor productivo cada vez más importante, hoy son parte esencial del proceso de producción. La tecnología es una herramienta, no es ella la que es mala, es su uso y quien la maneje lo que la vuelve positiva o negativa para la sociedad. Hoy los propietarios se llevan las ganancias, el resto que sobreviva como pueda. Los trabajadores, los sectores populares, deben dar la batalla para disputar la hegemonía en todos los frentes.

Se plantea una Estrategia Nacional de Desarrollo, pero no habrá desarrollo nacional si las herramientas están en manos del gran capital, entonces no seremos nosotros, serán ellos quienes determinen hacia donde va el país, su economía, su riqueza.

La soberanía tecnológica

Coordinar esfuerzos en lo nacional e impulsar una complementación con la región para el desarrollo de plataformas capaces de competir con los grandes conglomerados multinacionales es una tarea imposible para un solo país excepto para Uruguay donde sí se puede comenzar. Es posible gestar Plataformas a partir de Empresas Estatales (por ejemplo Antel, Ute, Correo, Banco República), la Academia, la Universidad de la República (Udelar), desarrolladores, cooperativas, pequeñas empresas y la necesaria complementación con otras organizaciones e instituciones de países de la región, del Sur global.

Esta no es solo la lucha política e ideológica, sino que debe darse también en el ámbito material, en el terreno tecnológico, económico, productivo, comercial, financiero. Existe un amplio en abanico en la sociedad que se ve perjudicado por las plataformas dominantes, objetivamente están arrasando, con otras empresas más pequeñas, con los trabajadores, con la cultura, el consumidor, dueños de la información y la comunicación, condicionando al Estado, etc.

Es posible y necesario, a partir de tomar conciencia de este fenómeno que condiciona nuestras vidas, encontrar los ámbitos para comenzar una acción común de los trabajadores, productores, comerciantes, desarrolladores de software, logística, etc.

La cooperación para una Logística de Distribución Nacional que implique a todos los sectores interesados

Es necesario desarrollar un sistema que reúna a sectores que puedan coordinar y cooperar para la producción y servicios, evitando la intermediación y los grandes capitales, en beneficio de quienes trabajan en ese proceso y de los consumidores. Asimismo afirmar la soberanía nacional, tecnológica, alimentaria, del trabajo, de la canasta familiar, etc.

Sabemos que en este siglo y los próximos, todo desarrollo estará soportado por un salto revolucionario en las tecnologías aplicadas a diferentes áreas del desarrollo humano. Por lo tanto es hora de preguntarnos ¿Uruguay puede ser parte de esta tendencia?

Estamos convencidos que Uruguay puede hacerlo. Es una definición política estratégica que propone como objetivo impulsar un desarrollo independiente y soberano. Se trata de desplegar todos nuestros recursos humanos y tecnológicos para desarrollar aplicaciones y programas vinculados a mejorar la gestión de la producción agropecuaria, de la energía, en la investigación biotecnológica, en la capacidad de prospección a futuro de los desafíos que tenemos por delante, es decir en aquellas áreas claves que nos permitan dar un salto hacia delante. La clave es coordinar los recursos públicos existentes en esta área para evitar que se dispersen, creando un comité capaz de establecer las áreas tecnológicas estratégicas para el país.

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