Atentado de falsa bandera en la AMIA

Gonzalo Alsina

El Chasque

23/04/2026

Atentado de falsa bandera en la AMIA

El atentado a la embajada de Israel en Buenos Aires fue el 17 de marzo de 1992.

El 18 de julio de 1994 se produce el atentado terrorista contra la AMIA, con 86 muertos y 300 heridos.

Por conocer su trayectoria y seriedad, me baso fundamentalmente en Stella Calloni. Tuve el altísimo honor de conocerla cuando trabajó en el diario La Hora. Fue corresponsal del diario en Managua y luego trabajó en el diario cooperativo uruguayo.

Publicó en Ediciones La Hora el libro: “NICARAGUA EL TERCER DIA”, diciembre de 1986, Montevideo.

El 11 de marzo de 2015 en un artículo escribía: “Estadounidenses e israelíes manipularon desde un inicio la investigación de un cruento atentado en Argentina. Por casi dos décadas buscaron acusar a Irán, pero, ni una sola prueba presentó. El último fiscal del caso reportaba secretamente a la inteligencia estadounidense los avances en la investigación y le consultaba el rumbo que tomarían […]”

Estados Unidos, según Calloni, realizó maniobras a tres bandas aprovechando el suicidio de Nisman en enero de 2015. Primero implicar a Irán, como siempre. Segundo golpear a Cristina Fernández en un año electoral y tercero ir por Venezuela. Así debilitar al bloque de países suramericanos.

Agrega: “El pasado 18 de enero, el fiscal Alberto Nisman, al frente de la Unidad especial que investigaba la causa sobre el cruento atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) el 18 de junio de 1994, fue encontrado muerto con un disparo en la cabeza, en el baño de su departamento y con todas las puertas de su casa cerradas por dentro. Cuatro días antes había presentado una denuncia, sin prueba alguna, mal redactada y con serias contradicciones, en la que acusaba a la presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, al canciller Héctor Timerman, y a otras personas, de intentar encubrir a funcionarios iraníes acusados –sin pruebas- de ser culpables del atentado.”

[…] “El fiscal había sido colocado al frente de la investigación en 2004, después de 10 largos años, cuando se cerró el más escandaloso e irregular juicio de la historia sin lograr encontrar a los culpables del atentado que dejó 85 muertos y centenares de heridos. Este hecho aparece como un eslabón más de un golpe en desarrollo, en el que participan un sector del aparato judicial argentino, la oposición, los medios masivos de comunicación junto a la CIA y el Mossad de EE.UU e Israel, respectivamente.”

La AMIA ilustra las irregularidades por entregar la investigación a los servicios de inteligencia de USA, Israel y a la SIDE de Argentina.

La investigación quedó a cargo del juez Juan José Galeano.

“En sólo 24 horas, la inteligencia israelí y la CIA acusaron a la República Islámica de Irán y a Hezbollah de Líbano, sin pruebas.”

Los testigos falsos

La CIA y el Mossad presentaban testigos falsos. Por ejemplo, la CIA y el Mossad le vendieron a la justicia argentina un testigo falso, como Manouchhr Moatamer un ex funcionario iraní huido de su país, que acusaba al gobierno iraní, sin ninguna prueba. El testigo se fue de Irán con su familia en 1993 y en 1994 estaba en Venezuela, terminando en Los Ángeles, como testigo protegido de la CIA. En 2008 confesó que había mentido para obtener la visa estadounidense.

Testigo C

“En 1998, nuevamente la CIA y el Mossad ofrecieron otro supuesto testigo, radicado en Alemania, Abolghasem Mesbahi el “testigo C”. Mesbahi había sido desplazado en 1989 de algunas tareas menores para la inteligencia iraní, sospechoso de ser agente doble. Se dedicó a la actividad privada y realzó una serie de estafas, tras lo cual se fue a Alemania donde se radicó en 1996. En ese tiempo, Mesbahi acusó a Irán de cada uno de los “atentados terroristas”, que no se esclarecían en el mundo -lo que siempre sucede con los atentados de falsa bandera. Como el de Lockerbie, Escocia, y otros.

El “testigo C”, que ganó fama por el misterio que rodeaba su nombre, vio una nueva oportunidad acusando a Irán, con la anuencia de los servicios alemanes, estadunidenses e israelíes de la voladura de la AMIA. ´Mesbahi declaró 5 veces bajo juramento en la causa, y en los puntos esenciales dio 5 versiones distintas y contradictorias de éstos, que no podrían servir nunca como prueba. Sólo dichos y palabras, y por supuesto, conjeturas y deducciones de inteligencia´, resume el abogado Juan Gabriel Labaké en su libro AMIA-Embajada, ¿verdad o fraude?”

Este abogado viajó a Irán, Alemania y EE.UU. y de su investigación concluyó que no existían pruebas contra Irán en el juicio de la AMIA, ni con Galeano ni con el fiscal Nisman, quien sólo recopiló y reescribió los expedientes de su predecesor, y les dio cierto orden pero siempre acusando a Irán, por orden de Washington y Tel Aviv.

Que yo sepa no hay ninguna evidencia real de la participación iraní. Nunca probaron nada.”

“El periodista Gerth Porter, de The Nation, escribió el 16 de mayo de 2010 que el embajador de Estados Unidos en Argentina en el momento del atentado a la AMIA, James Cheek, le dijo en una entrevista: “Que yo sepa no hay ninguna evidencia real de la participación iraní. Nunca probaron nada.”

Cheek fue embajador en Argentina entre 1993-1996), era el embajador cuando ocurrió el atentado.

Lo “conocí” cuando fue 2º jefe de la embajada yanqui en el Uruguay entre 1977 y 1979. No recuerdo el año y mes preciso. Gritaron los milicos ¡Atención! en la barraca 4B del Penal de Libertad. Entraron varios diplomáticos entre ellos el embajador de España y adelante con dos oficiales – los dos torturadores, uno de ellos Romanelli, asesor en seguridad de Guido Manini Ríos-, y el estadounidense James Richard Cheek. Estábamos formados a ambos lados de las cuchetas, cuando preguntó por el Luigi Bazzano y se dio un diálogo en español que Luigi lo cambió al inglés, donde denunciaba el rigor antes y durante la detención y la reclusión. El oficial de caballería un teniente que no recuerdo el nombre lo reprendió al yanqui por hablar en inglés con Luigi, cuando esa no eran las condiciones. Luigi no le dio pelota y siguió haciendo las denuncias de los malos tratos y condiciones de reclusión y agradeció a los que habían sido solidarios con los presos políticos. En USA, donde había estudiado Luigi, habían realizado una campaña por los presos políticos y por Luigi.

A qué viene todo esto. Era el período de Jimmy Carter cuando se cuestionó a la dictadura por la violación de los DD.HH., que si bien no cambio la situación, servía para aislarla más. Cheek fue el embajador en Argentina cuando la CIA y el Mossad digitaron el atentado de la AMIA. Por eso es muy importante cuando dijo que los iraníes no tuvieron nada que ver.

Ex embajador iraní en Argentina

Sigue Stella: “Lo extraño es que cuando Nisman acusa a Irán en 2006 ya se sabía que ambos testigos no eran creíbles y la justicia británica incluso había rechazado, por falta de pruebas, un pedido de extradición contra el ex embajador iraní en Argentina, Hadi Soleimanpour. El diplomático había estaba haciendo un curso en Londres cuando lo detuvieron en 2003 hasta que llegara el exhorto de extradición. Pero hubo que liberarlo en 2004 y pagarle una indemnización de 189.000 libras esterlinas.”

Nisman hizo “Su primer pedido de alerta roja contra 12 iraníes, diplomáticos y funcionarios acusados, fue devuelto por falta de pruebas. Como sucedió con el pedido de extradición enviado a Londres contra el ex embajador iraní en la Argentina, Hadi Soleimanpour, cuando la justicia británica devolvió la solicitud por falta de pruebas, indemnizando al diplomático en 2004.”

Todo falso

“Durante 10 largos años, los expedientes que investigaba Nisman siguieron incorporando informes basados en deducciones y armados sin prueba real, imposibles de comprobar, que provenían de la CIA y el Mossad, al igual que hicieron al proporcionar los falsos testigos.”

En 2010 nos enteramos por los cables secretos referidos a AMIA revelados por Wikileaks, que el fiscal Nisman anticipaba las medidas que iba a tomar en la causa, a diplomáticos iraníes. Ni así lo sacaron al fiscal que trabajaba subordinadamente para Estados Unidos e Israel. Nisman que estuvo desde el inicio en las investigaciones en 1994, junto a los fiscales Barbaccia y Mullen, se salvó de ser procesado –ayudita mediante- cuando estalló el escándalo del encubrimiento reconocido por la propia justica argentina. Que se produjo cuando se supo de todas las violaciones al debido proceso. El fallo de la justicia destituyó y procesó al juez Galeano y a los fiscales Mullen y Barbaccia.

Al final, el Tribunal Oral absolvió al delincuente Carlos Telleldín, a quien el propio juez Galeano con la complicidad del presidente de la DAIA Barajas, entregó 400.000 dólares para que acusara a funcionarios iraníes y a policías de la provincia de Buenos Aires en donde Duhalde como gobernador, aparecía como el rival de Menem para las elecciones. Más podrido imposible.

Nisman quedó a cargo de la Unidad Especial para concentrar todas las investigaciones vinculadas al atentado. Rescató a Antonio Stiuso desplazado por las irregularidades en la causa AMIA. Con Nisman recuperó su poder en los servicios de inteligencia argentinos. Los dos trabajaban para la CIA y el Mossad. Stiuso fue destituido recién al final del segundo gobierno de Cristina Fernández.

Se comprobó que la camioneta Traffic fue un invento como la camioneta Ford del atentado en la embajada de Israel en 1992. En la AMIA la bomba estaba adentro del edificio.

Está demostrado que los dos atentados fueron de falsa bandera. Los terroristas fueron los servicios de la CIA y el Mossad. Ni Irán ni Hezbollah hicieron los atentados. Irán no es la verdadera conexión de los atentados en la embajada de Israel y la AMIA.

La semana que viene ampliaremos el tema.

23/04/2026

Gonzalo Alsina

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