Artigas: una ideología vigente y la urgencia de un giro a la izquierda

Rosana Porteiro

El Chasque 242

19/06/2026

“La independencia es otro nombre de la dignidad” (fragmento)

Eduardo Galeano

Y fíjense ustedes lo que ha ocurrido con otro perdedor, José Artigas, el hombre que hizo la primera reforma agraria de América, antes que Lincoln y antes que Zapata.

Hace casi dos siglos, él fue vencido y condenado a la soledad y al exilio. En años recientes, la dictadura militar del Uruguay le erigió un ampuloso mausoleo, queriendo encerrarlo en cárcel de mármol. Pero cuando la dictadura intentó decorar el monumento con algunas de sus frases, no encontró ninguna que no fuera subversiva. Ahora el mausoleo tiene fechas y nombres de batallas, y ninguna frase. Involuntario homenaje, involuntaria confesión: Artigas no es mudo, Artigas sigue siendo peligroso.

Cosa curiosa: con tantos vivos que hablan sin decir, en nuestras tierras hay muertos que dicen callando.

El 19 de junio se conmemora en Uruguay un nuevo aniversario del natalicio de José Gervasio Artigas, prócer nacional. Esta fecha patria es uno de los únicos tres feriados, junto con el 18 de julio, Jura de la Constitución uruguaya y el 25 de agosto, Declaratoria de la Independencia del país, que no se corren de día ya que se establecen como excepción en las leyes 16.805 de diciembre de 1996 y en las modificaciones que se le introdujeron por la Ley 17.414 en noviembre de 2001, a la resolución que establecen estas leyes, de que los feriados patrios se trasladen de fecha con el objetivo de fomentar el turismo interno y generar fines de semana largos.

Más allá de esta distinción del 19 de junio como fecha histórica, nos preguntamos, ¿qué significado y peso real tienen la ideología artiguista hoy en los discursos y políticas del Estado y cuál es su vigencia y necesidad de aplicación en el Uruguay actual?

¿El fin de la historia?

En 1989, a meses de la previsible caída del Muro de Berlín y del colapso del bloque soviético, hechos que se marcan como el fin de la Guerra fría, el politólogo estadounidense Francis Fukuyama retomó y volvió a colocar sobre la mesa la tesis de los pensadores Hegel y Kojève, del “fin de la historia”. Fukuyama plantea que, con la victoria de la democracia liberal y el capitalismo de mercado, estos se consolidaron como el modelo universal de organización social y la humanidad alcanzó una etapa definitiva en relación a los aspectos políticos e ideológicos. Niega por tanto la vigencia de la época de grandes enfrentamientos ideológicos porque considera que la mayoría de las sociedades aceptarían, tarde o temprano, los valores centrales del liberalismo y la democracia.

Uruguay no fue ajeno a esta tesis que permeó con fuerza en el mundo y que  es funcional al sistema capitalista y al consumismo, siempre creciente, como su principal motor. Lucha de clases e ideología progresivamente se convirtieron en términos implícitamente obsoletos o pasados de moda en la sociedad, fuera de los sectores políticos marxistas. Entendemos que no hay mejor forma de hacer invisible algún hecho, situación o persona que no dándole voz o negando su existencia. No obstante este “barrer abajo de la alfombra”, la lucha de clases y las ideologías continuaron existiendo en tanto subsistieron las desigualdades y la exclusión de poblaciones vulneradas en sus derechos. Pero estas desigualdades, aunque con mejorías en algunos períodos, no solo permanecieron sino que en vez de disminuir se profundizaron en los últimos años y ya no se vieron como producto de la lucha de clases y de la ideología de la economía del mercado sino como una falla de los individuos al no poder insertarse en el sistema.

Entendemos que en el marco de la tesis del “Fin  de la Historia”, el vaciamiento de contenido de la ideología artiguista en Uruguay fue la forma de no enfrentar a la democracia liberal y el capitalismo de mercado, con planteos críticos y cuestionadores que propusieran la aplicación de los postulados de Artigas como herramientas de abordaje y resolución de las cuestiones políticas y socioeconómicas nacionales que se presentaban. Consideramos que este vaciamiento persiste y hoy se vincula con las resignaciones por parte del gobierno y la fuerza política a principios fundamentales, que le dieron origen y que aún se encuentran plasmados en su programa. Estas incoherencias son identificadas por algunos sectores de los militantes de la fuerza política que le reclaman al Frente Amplio “un viraje hacia la izquierda” o en otras palabras, que la ideología artiguista deje de ser solo parte de un discurso cada 19 de junio y se haga carne en la conducción política del país. .

 “Que los más infelices sean los más privilegiados”

La frase  “Que los más infelices sean los más privilegiados”forma parte del Reglamento Provisional de Tierras de 1815 firmado por Artigas y apuntaba a favorecer a los más sumergidos de la época, paisanos, negros libres; mestizos, indios, y criollos pobres a los que se otorgaba “una suerte de estancia” con la condición que la habitaran y trabajaran.

Han pasado siglos desde ese momento pero en la actualidad 1 de cada 3 uruguayos son pobres, la incidencia es mucho mayor en los menores de 18 años, desigualdad estructural que se conoce como la «infantilización de la pobreza». Para atender esta necesidad social urgente la central sindical, PIT-CNT, presentó una propuesta  de aplicar un impuesto del 1% al 1% más rico del país con el objetivo de financiar un plan de erradicación de la pobreza infantil. Este planteo fue rechazado en repetidas oportunidades por el Ministro de Economía Gabriel Oddone. Pero ¿cómo está conformado ese 1% más rico al que la central obrera propone gravar con un 1 % de impuesto y el gobierno no quiere tocar? Se trata de un grupo de unas 25.000 personas que concentra el 80% de la riqueza financiera del Uruguay depositada en los bancos en el exterior y en la plaza financiera nacional y que equivale prácticamente a un Producto Bruto Interno de 80.000 millones de dólares.

Existen otras voces que señalan estas desigualdades y reivindican un estudio del sistema tributario actual, entre ellas el Movimiento Nacional en Defensa de la Seguridad Social (MONDESS), impulsor del plebiscito por el sí a la reforma de la seguridad social. Entre otras condicionantes de desigualdad señalan el alto nivel de exoneración de impuestos que otorga el BPS a grandes empresas, que da una pérdida al país de más de 5.300 millones de dólares por año, el bajo porcentaje de impuestos que pagan los patrones (1,5 %)  en comparación a los trabajadores (15%) y la asistencia financiera de millones de dólares anuales con fondos de rentas generales, a la caja militar

Las últimas declaraciones de Oddone en las que rechazó la propuesta del PIT-CNT fueron el 10 de junio cuando el ministro dio una conferencia de prensa para presentar el “proyecto de ley de competencia y reducción del costo de vida”. Nos queda la duda de si una ley que apunte a la competencia y a la autorregulación del mercado logrará beneficiar a los más pobres de hoy, entre ellos a los “veinticinco mil pesistas”, trabajadores que cobran igual o por debajo de 25.000 pesos uruguayos de salario mensual y en la actualidad suman unos 500.000, alrededor del 30% de los trabajadores. Tampoco parece probable que este proyecto de ley que presentó el gobierno mueva la aguja para las personas con pensiones y jubilaciones más bajas que muchas veces con estos recursos ayudan a sostener los hogares de menores ingresos. En 2026 las pensiones y jubilaciones mínimas con el aumento aprobado por el gobierno serán de  20.935 pesos uruguayos y en los casos que cumplan algunas condiciones establecidas alcanzarán los 21.354 pesos uruguayos.

El reglamento de tierras de 1815 se reconoce hasta hoy como una verdadera reforma agraria que a pesar de los siglos sigue estando vigente, ya que la tierra en Uruguay ha pasado por un proceso sostenido durante décadas de concentración  en pocas manos. A esto se suma un aumento de los complejos agroindustriales asociados a las cadenas agroexportadoras y una clara transnacionalización de las cadenas de comercialización y producción del país, dedicadas principalmente a la forestación, la ganadería, la propia agricultura de secano o el arroz. La consecuencia más importante ha sido la expulsión de muchos de los pequeños productores y productores familiares que no pueden sostenerse ante el avance de estos grandes capitales y terminan emigrando hacia los centros urbanos.

“La causa de los pueblos no admite la menor demora”

Los lineamientos del próximo presupuesto nacional que presentaronel ministro de Economía y Finanzas y el director de la OPP, Rodrigo Arim en la última reunión de ministros y que enviarán el 30 de junio al parlamento para su discusión, no auguran que la justicia social sea el objetivo que marque el rumbo a corto plazo elegido por el gobierno. Oddone informó en esta instancia que se mantendrán las metas fiscales y los compromisos presupuestales previstos para 2027 y aunque anunció que la próxima Rendición de Cuentas priorizará cuatro áreas: infancia, seguridad pública, atención a personas en situación de calle y políticas de empleo, la rendición será con gasto 0 es decir no se incorporarán recursos extra presupuestales o sea que estos se obtendrán de la reasignación de recursos ya existentes.

Por otra parte la partida de 30 millones destinada a la infancia que se anunció, se adjudicará recién en el año 2027. Preocupa la demora en atender un tema tan urgente como la niñez, una etapa vital en la que dos años de carencias alimenticias pueden determinar el desarrollo y las posibilidades futuras de ese niño o niña. Asimismo inquieta también una reasignación de recursos diseñada por un gobierno que se niega rotundamente a instrumentar un impuesto mínimo a los grandes capitales y a cualquier otra medida que implique revisar los privilegios de las empresas multinacionales, entre otras posibles que tiendan a la justicia social, porque si no es de allí que se van a sacar lo recursos podemos llegar a pensar que la redistribución sea, además de escasa, del tenor de “desvestir a un santo para vestir al otro”.

¿No será hora de que los más infelices comiencen a ser los más privilegiados?

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