El «Negro» Félix Ortiz

Un árbol de Angola (seudónimo)

El Chasque 253

11/09/2026

En setiembre de 2026 se cumplen 45 años de la detención y desaparición a manos de la dictadura cívico militar en Uruguay, del «Negro» Félix Ortiz. Félix había nacido en el Departamento de Río Negro, vivía en Montevideo, era Empleado de Casa Soler, militante y dirigente de la Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y la Industria (FUECI) y fundador de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT).

En 1973, cuando se produjo el golpe de Estado cívico militar en Uruguay, Felix pasó a la clandestinidad y estuvo en esta situación hasta 1981, año en que los militares lo detuvieron y desaparecieron. Durante este período fue Secretario de Organización en la clandestinidad de la Departamental de Montevideo del Partido Comunista y Jefe de la Resistencia.

Compartimos a continuación dos relatos acerca de Félix Ortiz.

“Tito”, el “Negro” y el general Álvarez

“Tito” hincha de River, sanitario y amigo del “Negro” Félix. Se conocían de muchachos jóvenes. De los bailes y de la vida.

Félix Ortiz, dirigente del Partido, buscado y recontra buscado por los servicios de la dictadura. Valiente y audaz, como pocos. Organizador nato. Había leído las 21 condiciones. La Nº 4 la sabía bien, como corresponde a un revolucionario.

“Tito” no es del Partido, pero no es anticomunista y menos conociendo a Félix. Sanitario de “película en colores”. Laburo no le faltaba. Hacía cientos de visitas al mes. Uno de sus clientes: el general Álvarez.

Si, leyó bien. Pero otro general. Héctor Sergio Álvarez. Militar que a diferencia del otro, se opuso al golpe de Estado. Y el “Negro” lo sabía. Sabía que lo estaban desplazando, por patriota y constitucionalista.

Félix quería charlar con él, mirarlo a los ojos, hacer un tanteo, y hablar…”Tito” nunca supo de qué hablaron. Lo que sí sabe que su amigo le pidió para ir como empleado a la casa del general. Se puso un mameluco de laburante, le pidió una llave bien grande de esas que usan los sanitarios, y cuando llegaron a la casa del general, no bien lo vió lo encaró y se pusieron a  hablar. “Nunca trabajé con tantos nervios y nunca supo ni me animé a preguntar de qué charlaron. Me quedó en la retina aquel día, en plena dictadura, como si lo estuviera viendo…, al “Negro” con total soltura, hablando con un general que no sabía, supongo, que hablaba con un dirigente del Partido de la Resistencia”.

Imbondeiro

El “Negro” en ambulancia…

Cuenta “Tito”, que una tarde tomando mate con el “Negro” Félix Ortiz, le contó cómo sortear una posible pinza.

En dictadura era común que las fuerzas represivas pararan los autos para chequear que no llevaran materiales de propaganda “subversiva” o viajara alguna persona buscada. En él, las dos cosas. El “Negro” estaba buscado y tenía que llevar La Carta clandestina- órgano del Partido Comunista- atravesando todo Montevideo.

¿Cómo hacerlo, para no ser detenido y cumplir con la tarea?

¡Una ambulancia!

En la resistencia a la dictadura, la lucha de los trabajadores era el cogollo de la misma. Félix tenía contactos con compañeras y compañeros en Salud Pública. Habló con “Pope” Alberto Ortiz y planificaron- eso lo supe después por “Pope”- llevar la Carta en una ambulancia. Se precisaban cuatro personas. Un “enfermo”, una enfermera, el chofer de la ambulancia y un médico.

El “médico” era el “Negro”.

Cuando van por Garibaldi, a dos cuadras de Bvar Artigas, una pinza, dos camionetas del ejército. En medio de tanta tensión, Félix le dice al chofer bajá la velocidad, no apagués la sirena, que voy a bajar…Encara y va directo con su estampa y su túnica blanca, derecho al teniente a cargo del operativo. Se presenta como el doctor fulano de tal y en tono de queja le dice al oficial: ¿qué hacemos con el enfermo…? ¡Siga, siga!, le contesta el teniente.

Imbondeiro

Deja un comentario