Fuente: People’s World
El Chasque
6/10/2026
El XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam en Hanoi.
Por Amiad Horowitz – Vive en Hanoi, Vietnam. Estudió en la Academia de Periodismo y Comunicaciones en la Academia Nacional de Política de Ho Chi Minh con un enfoque específico en Vietnam y Ho Chi Minh.
Traducción: Gonzalo Scarpa Landoni Traducido y reproducido con permiso de People’s World. (c) People’s World. Todos los derechos reservados.
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HANOI—Durante los últimos cinco años, Vietnam se ha consolidado como una potencia media en ascenso en el mundo. El crecimiento de su economía es de los más rápidos —sino el más rápido— del mundo. Pero apenas hace cuarenta años, antes de embarcarse en una serie de políticas de renovación económica conocidas como Đổi Mới , Vietnam se encontraba entre los países más pobres del mundo.
Desde entonces, millones de vietnamitas han salido de la pobreza y Vietnam se ha transformado en una potencia económica bajo un modelo con orientación socialista.
Hacer balance de ese crecimiento y planificar para el período siguiente fue la tarea del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, que concluyó exitosamente en la capital, Hanoi, el 23 de enero.
El congreso, órgano supremo del Partido, se reúne cada cinco años para establecer su agenda y elegir a su Comité Central. El XIV Congreso Nacional es el primero de la denominada «Era del Ascenso Nacional de Vietnam» y ha suscitado un interés internacional mayor al de anteriores congresos del PCV.
Los medios extranjeros y los diplomáticos internacionales se han encontrado en Hanoi para presenciar e informar sobre este importante evento vietnamita.
Los documentos del congreso señalaron que Vietnam forma parte de 17 acuerdos multilaterales de libre comercio, aproximadamente media docena de acuerdos bilaterales y se encuentra actualmente negociando su entrada incluso a más acuerdos.
Vietnam se encuentra entre los líderes en la producción textil y es un importante productor agrícola. La república socialista se ha convertido en parte integral de la economía mundial. Aunque estos acuerdos han ayudado al crecimiento de las exportaciones e inversiones, no están exentos de riesgos. La participación en regímenes mundiales de comercio determinados por los intereses capitalistas pueden exacerbar la desigualdad, ejercer presión sobre las normativas laborales y medioambientales, y limitar la soberanía económica.
La dirigencia vietnamita ha enfatizado que para navegar estas contradicciones se necesita un Estado fuerte, de orientación socialista, capaz de dirigir el desarrollo en beneficio de la mayoría trabajadora y no únicamente del capital. Con este objetivo, el 13° Politburó saliente aprobó la Resolución 79, en la que se reafirma el papel protagonista de la economía pública en Vietnam.
La integración de Vietnam al mundo está tomando lugar en un momento de agravamiento constante de la crisis del sistema capitalista internacional. Las guerras comerciales y el uso de aranceles como arma se han vuelto algo habitual desde el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. De hecho, algunos de los aranceles más severos han sido apuntados contra Vietnam debido al auge de su economía y a su creciente rol como centro neurálgico de la industria manufacturera china.
Mientras Hanoi y Washington llevan meses negociando sobre este asunto y han alcanzado un marco de acuerdo, aún no se ha concretado un acuerdo definitivo.
Vietnam también ha elevado su perfil diplomático. Es participante activo de más de 60 organizaciones diplomáticas multilaterales y suele desempeñar un rol de liderazgo en importantes organismos internacionales como las Naciones Unidas y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). También mantiene fuertes vínculos bilaterales —incluyendo a grandes potencias como China, Rusia y Estados Unidos— y recientemente ha aumentado a 12 el número de sus asociaciones estratégicas integrales.
Esto explica claramente por qué el mundo ha prestado especial atención al XIV Congreso Nacional. Estaba previsto que el mismo durase seis días, del 19 al 25 de enero. Sin embargo, en lo que se ha calificado como una muestra de consenso y de toma de decisiones colectiva eficiente, el congreso concluyó exitosamente sus trabajos un día y medio antes de lo previsto, el día 23.
Entre los 200 miembros elegidos para el nuevo Comité Central se encontraba el secretario general en funciones, To Lam, quien fue elegido para continuar con su cargo. Otros miembros destacados del actual gobierno no resultaron electos para formar parte del nuevo Comité Central, entre ellos el primer ministro Pham Minh Chinh y el presidente Luong Cuong.
De cara al futuro, el congreso estableció objetivos ambiciosos para Vietnam. Se dice que el gobierno considerará la diplomacia multilateral en conjunto con la defensa y la seguridad nacional. Con cada vez más guerras alrededor del mundo, la creciente volatilidad y una competencia cada vez más intensa entre las principales potencias, el PCV ha reforzado su antiguo ideal sobre la diplomacia y la autonomía como el único camino hacia la paz y la estabilidad.
En cuanto a la economía, el país apunta al crecimiento anual de dos dígitos durante los próximos cinco años. Para 2030, Vietnam aspira a convertirse en un país de ingresos medio-altos, y para el centenario de su independencia en 2045, a ser un país socialista próspero de ingresos altos.
Lo próximo en Vietnam son las elecciones nacionales para la legislatura del país, la Asamblea Nacional, programadas para marzo. Una vez electa, la Asamblea Nacional votará un nuevo primer ministro, presidente y presidente de la Asamblea Nacional, roles que, juntos con el secretario general Lam, guiarán a Vietnam durante el próximo mandato. Estos roles conforman lo que se denomina «los cuatro pilares» del liderazgo, los cuales operan bajo un modelo de gobernanza basado en el consenso.
Tras el congreso, muchos líderes extranjeros enviaron sus felicitaciones a Lam y al PCV. Aún está por verse si Vietnam alcanzará los ambiciosos objetivos fijados durante el XIV Congreso Nacional, pero la opinión entre la mayoría de sus participantes e invitados es que ya es de por sí extraordinario que Vietnam haya pasado de ser un país empobrecido y embargado a ser una potencia media en apenas unas décadas.
Vietnam desempeña un rol mundial cada vez más importante, tanto económica como diplomáticamente, y la dirigencia del país apunta incluso más alto.
