Rosana Porteiro
El Chasque 228
12/03/2026
En una segunda entrega de la entrevista que le realizamos a representantes de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercios y Servicios (Fuecys), abordamos el panorama general actual de los trabajadores del sector comercio nucleados en Fuecys. Dialogamos con Jessie Heredia, militante de la Federación hace más de una década, responsable del grupo 11 en la negociación colectiva (sector minorista) y en esta última ronda de los consejos de salarios además representante del grupo 10 0 5 (distribuidoras mayoristas) y con Juan del Valle, desde hace dos décadas secretario del interior del Sindicato.
“Cuando empieza a crecer el desempleo en el país, los pequeños comercios, que nacieron cuando un trabajador cobró su despido y con ese dinero instaló primero un almacén, el comercio se agrandó, luego se convirtió en un autoservicio y después fue creciendo poco a poco, son productivos gracias a la gente del barrio y son las primeras empresas que se ven afectadas cuando en una crisis económica los vecinos comienzan a quedar sin trabajo. Es frecuente que no se visualice este impacto porque queda oculto por el cierre de grandes empresas, pero cuando estos pequeños comercios cierran sus puertas quedan tres, cuatro, diez trabajadores sin su fuente de trabajo y eso hoy lo vemos todos los días en Uruguay, un claro ejemplo son las carnicerías del barrio”.
Principales problemáticas
Heredia hizo la distinción entre las problemáticas enmarcadas en situaciones como la precarización laboral, la falta de pago de salario, de regularización, de horario de descanso, que se discuten con el Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (CAMBADU), gremial empresarial que nuclea a las empresas minoristas, y las que emanan de los comercios totalmente informales como un puesto de pescado en el Buceo o en una feria, donde no hay organización sindical. En el caso de los trabajadores de estos comercios el Sindicato tiene mayores dificultades, “no sabes cuánto cobran en realidad y cuando cierran sus puertas y el trabajador viene a pedir ayuda para cobrar lo que le deben, buscas en la historia laboral y te das cuenta que además del salario, hace 2 o 3 meses que tampoco le están pagando sus aportes al BPS”.
La salud mental de trabajadores y trabajadoras es una gran preocupación para el Sindicato, cada vez son más frecuentes entre ellos personas con ataques de pánico, depresión angustia, intentos de autoeliminación y suicidios consumados dentro del lugar de trabajo. En ese sentido Fuecys solicitó al Banco de Previsión Social (BPS) un estudio sobre la incidencia de esta problemática en el sector comercio y servicios. Este análisis reveló que el crecimiento de los problemas de salud mental en esta población es exponencial y el número de certificaciones médicas por esta causa viene creciendo año a año.
“Los trabajadores del comercio son un sector muy femeneizado y eso agudiza algunas problemáticas en especial en los supermercados, no solo existen impedimentos para la continuidad educativa de las trabajadoras sino por ejemplo recortes de derechos cuando quedan embarazadas. Es frecuente que al reintegrarse a la empresa luego de haber nacido su bebé si la trabajadora antes entraba a las 7 de la mañana, le corran el horario para las 19 horas y tenga que quedarse al cierre del local, con los impactos negativos que eso causa a su vida, como la extensión del horario, trastornos en la rutina familiar y en las tareas de cuidados«.
Otro de los problemas que enfrentan es la persecución sindical, no obstante cuando el Sindicato plantea a los empresarios el reclamo por despidos por causas gremiales enseguida contestan: «No, existe persecución sindical, nosotros con los sindicatos no tenemos ningún tipo de problema, estamos despidiendo o enviando personal al seguro de paro por reestructura”. “Pero al mismo tiempo se da la “casualidad” que si hay 10 trabajadores y cinco son afiliados, son esos cinco los que pasan al seguro de paro o son despedidos”. Otra táctica frecuente es no enviar al seguro de paro a uno de los trabajadores sindicalizados pero lo citan a las oficinas de los jefes y lo presionan e interrogan con preguntas como “¿por qué te afiliaste al sindicato?¨ Por eso entienden que es tan importante que Uruguay ratifique el acuerdo del artículo 158 de la Organización Internacional de Trabajadores (OIT) que establece que se requiere una causa real y justificada para el despido y regula el preaviso, indemnizaciones y el derecho a la defensa de los trabajadores y las trabajadoras.
A esto se suma que los comercios de distintos rubros en Uruguay están en su mayoría en manos extranjeras. Un ejemplo son los frigoríficos que en Uruguay se encuentran todos en manos de capitales brasileños. De igual manera la firma de los supermercados Disco, Devoto y Giant hoy pertenece a empresarios colombianos, y supermercados Tata, que hasta hace unos meses era propiedad de Narváez, un capital argentino, ahora es de una empresa paraguaya. Lo mismo sucedió con los supermercados Tienda Inglesa que en su origen pertenecían al empresario uruguayo Henderson y luego de su fallecimiento vendieron parte de sus acciones “y ahora hay capitales variados ahí adentro que no sabemos cuáles son porque se dividió en paquetes accionarios”. Otro ejemplo son los molinos de la marca Samán “de los que Uruguay se enorgullece”, la empresa en la actualidad es del grupo Camil, de propiedad brasileña.
En el caso de los frigoríficos, además, se están comprando entre ellos por lo que están tendiendo cada vez más al monopolio, lo que permite que la empresa que subsista fije los precios y condiciones de comercialización. Lo que ha protegido en parte a Uruguay de esto es la ley N. 18.159 de Defensa de la libre competencia comercial, que regula la situación del oligopolio, no obstante no evita que un empresario, tanto sea del comercio como de los servicios, aunque no pueda comprar todas las empresas del rubro a su nombre, haga un acuerdo con otra persona que figure como dueña, con lo que la empresa tendrá otro Rut y una independencia legal pero él será quien maneja el negocio y por tanto el propietario real.
Asimismo el Sindicato se enfrenta a la falta de regularización de empresas y trabajadores “desde Fuecys defendemos que todas y todos deberíamos estar regularizados pero también entendemos que la reglamentación vigente genera condiciones que no favorecen esto, muchas veces las empresas chicas pagan lo mismo que las cadenas multinacionales que llegan a América Latina, se enriquecen en el país y, aunque tenían conocimiento del mercado laboral interno, cuando se encuentran con una realidad que no es la que ellos esperaban y con normativa que desconocían, levantan sus petates y se van».

Por otra parte existen nuevas modalidades de consumo que se incorporaron a la sociedad uruguaya en 2020 con la pandemia y quedaron instaladas hasta hoy, las compras por plataforma como Mercado Libre y más recientemente Temu, e impactan en las condiciones laborales. En el caso del sector tiendas la modalidad de compra a través de la web hace que hoy sea difícil que encuentres cinco vendedores por turno, a lo sumo hay tres y esas ganancias no se trasladan después a los trabajadores.
Los free shops instalados en ciudades fronterizas como Chuy, parte también del sector tiendas, tienen además de estas, sus problemática específicas, los trabajadores manejan diferentes monedas e idiomas y el salario es el mismo. “Estas particularidades generan un problema para los trabajadores y sin embargo cuando los compañeros y las compañeras de Free Shops han solicitado abrir dentro del grupo tiendas, una sub bandeja para contemplar estas específicidades en la negociación colectiva, la respuesta de las cámaras de comercio en ese sentido, ha sido un no rotundo”.
Negociación colectiva
Al tratarse de un sindicato con realidades laborales tan heterogéneas, las dificultades y logros de la última negociación colectiva en cada grupo del sector comercio variaron. En el grupo 11, por ejemplo, si bien se firmaron sin dificultad numerosos acuerdos en distintas áreas, como salud mental y derecho a horas por cuidado, que en otros grupos fueron más difíciles de conseguir, otros no se logran todavía como una canasta estudiantil. Lo que responde Cambadu con respecto este reclamo es “después de los 45 años, ¿para qué vas a estudiar?”, sin tener en cuenta que la educación a lo largo de la vida es un derecho constitucional en Uruguay, señaló Heredia.
“El problema es que discutir con una empresa o con una cámara el salario, una canasta estudiantil para los trabajadores es más o menos como esperar un transplante porque es muy difícil que se genere empatía, los que ponemos el pienso y los que llevamos las propuestas somos los trabajadores”. Por un lado existe una ley de educación que establece que todos los trabajadores uruguayos tienen derecho a una formación continua, por otro lado están las empresas que se niegan a dar estos beneficios y cuando se lleva adelante un conflicto y una empresa cierra, quedan trabajadores en la calle.
Existen varios cambios recientes que complejizan la negociación colectiva, entre ellos que en muchos casos, con excepción del sector de distribuidoras mayoristas en el que es más factible que los propietarios estén presentes en la negociación, los representantes sindicales no conocen quiénes son los dueños de las empresas. Otra dificultad es que hay una zona oscura entre lo que es un autoservicio y un supermercado o la mercadería que corresponde a un bazar, ni tampoco se lleva adelante una monitorización global de qué es lo que vende el local. Se encuentra vigente alguna reglamentación que limita lo que puede comercializar cada rubro por ejemplo está prohibido que los autoservices, sean una cadena o no, corten carne, solo pueden venderla ya cortada y envasada, tampoco pueden tener rosticerías dentro del local, pero en muchos casos no se cumplen y es algo que Fuecys denunció en la última mesa de negociación.
En cuanto a los caminos de salida de las problemáticas de los trabajadores del sector entienden que la voluntad para la transformación real de la sociedad tiene que ser política y el Estado debe cumplir un papel fundamental, no puede apostar la salida económica solo a esperar las inversiones extranjeras, “está todo bien con el acuerdo con China y con la comunidad europea, pero tenemos que mirar también un poco para dentro porque de nada nos sirve el crecimiento económico si después el Estado no lo vuelca en solucionar los problemas sociales y en una mejor distribución de los recursos, eso depende de las voluntades políticas y hoy lamentablemente se niegan totalmente a ir por ese rumbo”, afirmó.
En lo que se refiere a propuestas para atenuar el impacto de la incorporación de la tecnología y la Inteligencia Artificial en el ámbito laboral señaló que tanto en el sector Comercio como en el de Servicio en cada empresa que coloca una máquina para que realice una tarea que desempeñaban tres personas, estas van a quedar sin trabajo y esa máquina no va a significar ningún aporte económico. “Frente a esto la discusión que planteamos desde Fuecys es que esa máquina tiene que aportar como un trabajador, ¿Por qué? Porque si mañana me quedo sin trabajo recurro a INEFOP para realizar cualquier curso y así tratar de reubicarme, con las dificultades que esto presenta si soy mujer de más de 50 años de edad, es justo plantear que si la empresa va a avanzar tecnológicamente, debe preparar a los trabajadores, en especial a los jóvenes, para el mundo que se viene”.
“Basados en una ideología de izquierda, apostamos a que ese cambio realmente suceda, que no sea una utopía cada vez más lejana, sino que cada vez estemos más cerca, concluyó Heredia.
Son unos minutos disfrazarte de hombre fuerte
y después sufrí pasar la vida.
Dale rienda suelta a tu locura intransigente,
harta de tristeza reprimida;
triste embrollo de lo que no entiende,
miedo de perder lo que más tiene.
Ver un hombre solo caminar por la cornisa,
verse festejando algún minuto de sonrisa,
llenarse la boca de pastillas que te salvan,
de esas charlas paranoicas, solo y hasta el alba.
Veinte mil hectáreas de cabeza en latifundio
son un territorio inexplorable;
no encontrar respuestas en el lado más profundo,
eso hace sentirse miserable.
Ver como un amigo no te miente,
verse reflejado en lo que siente.
“Caminar por la cornisa” El Alemán (fragmento).
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