Gonzalo Alsina
El Chasque 228
13/03/2026
En una guerra se pueden tener éxitos tácticos y terminar en una derrota estratégica.
El asesinato del Ayatola Alí Jamenei, el sábado 28 de febrero de 2026, fue un éxito táctico de la coalición genocida. Pero a la vez un error estratégico. El martirio es fundamental porque lo es en honor de la patria. El pueblo se unió más aún, y hay millones de musulmanes dispuestos a morir peleando contra los genocidas.
¿Quién gana la guerra? El que logra el objetivo estratégico.
El verdadero objetivo estratégico, de USA con Trump, e Israel con Netanyahu, fue derribar al gobierno islámico iraní.
La coalición genocida logró un objetivo táctico porque decapitó el liderazgo religioso y parte del político-militar; pero no logró el objetivo estratégico porque el gobierno legítimo iraní sigue, a pesar de la decapitación.
Si Estados Unidos e Israel no lograron el objetivo perseguido y el pueblo y gobierno siguen resistiendo; la guerra la está ganado la República Islámica de Irán.
A 12 días de la agresión contra Irán, USA e Israel están sufriendo un fracaso, con consecuencias negativas para ambos.
Los medios dominados por el imperialismo y/ o sionismo ocultan la verdad de lo que está pasando, incluso en Israel ponen 5 años de cárcel a quien muestre los efectos de los misiles y drones iraníes; mientras la Cadena CNN trasmite directamente desde Teherán bombardeada, donde se suceden las manifestaciones multitudinarias iraníes, mientras los israelíes pasan horas en los bunkers.
El Domo de Hierro, pasó por segunda vez a la historia, en menos de nueve meses.
La fortaleza del gobierno iraní se puso de manifiesto a la media hora del asesinato del Ayatola Jamenei. Fueron atacadas con absoluta precisión las 27 bases yanquis de la región –primera vez que pasa en la historia-. Esto es en sí mismo un aporte del pueblo iraní a la lucha antimperialista.
El sábado 28 de febrero de 2026, la agresión bélica contra un estado soberano, con el objetivo de un cambio de régimen, o sea, la destrucción de Irán vía decapitación, buscaba producir un shock y colapso del gobierno iraní, romper la cadena de mando y así provocar un golpe de Estado, a cargo del cual iban a poner al Tte. Gral., de la Guardia Revolucionaria Esmail Qaani, que dio cinco minutos antes del ataque las coordenadas para que asesinaran a Jamenei y su grupo más cercano.
Este traidor que era espía del Mossad fue detenido y ejecutado.
En 48 hs esta Operación fue un fracaso porque Irán con toda la cadena de mandos funcionando, respondió de manera tremenda y precisa contra los objetivos preestablecidos. Con seguimiento y ayuda satelital y de inteligencia, de los objetivos a atacar. Se cohesionaron más los iraníes y los chiíes de toda la región.
Por ejemplo, el 2º líder religioso del chiismo que vive en Irak, Alí-al-Sistani, ya declaró la guerra santa contra el Imperialismo y el Sionismo genocida. Emitió una Fatwa para defender a Irán. Las milicias iraquíes chiitas – 2.000.000- están en pie de guerra, realizando aprox. de 30 a 40 operaciones militares diarias, atacando las bases yanquis, la embajada de USA en Bagdad que opera como centro de espionaje en la región, y se atacó el aeropuerto de Bagdad, etc.
Dentro de los primeros 4 días de la guerra, además, entró en acción en el norte de Israel los milicianos de Hezbollah, que están combatiendo a las FDI, y este lunes 9 de marzo, atacaron con éxito la estación de comunicación satelital con 150 antenas, que quedó destrozada. Y casi al mismo tiempo se produjeron oleadas de misiles y drones iraníes, que la prensa “libre” occidental oculta.
La guerra inicial contra Irán rápidamente se trasforma en una guerra regional.
Después de los primeros 4 días; Irán empieza una guerra de desgaste, con defensa en mosaico donde los comandantes con autonomía completa con planes prefijados donde cada uno sabe lo que tiene que hacer, atacaron las 27 bases yanquis más importantes, de las cuales tenían las coordenadas y detalles para atacarlas con éxito. Cientos de bajas yanquis entre muertos y heridos.
Las fuerzas armadas iraníes han gestionado la escalada de manera inteligente, agotando las defensas antiaéreas y agotando a la propia flota yanqui, que tuvo que retirarse a municionar y a repostar.
Mientras Irán elije objetivos militares, la pandilla criminal bombardea en masa al estilo Dresde (escuelas, hospitales, mezquitas, supermercados, bancos, centros policiales, centros deportivos y culturales). Como ha dicho el propio criminal, Donald Trump, que no queda más que bombardear, reconociendo su fracaso.
El sábado 7 de marzo fue elegido en medio de grandes manifestaciones el nuevo líder religioso Mojtaba Jamenei, el hijo del Ayatola asesinado, que fue herido cuando mataron a su padre. Tiene 56 años y una sólida formación político-religiosa y militar. A los 17 años combatió en la guerra contra Irak, cuando su padre comandaba en el terreno a las Fuerzas Armadas. Es la demostración de la derrota agresora.
A partir del mismo sábado, USA-Israel empezaron con las operaciones de falsa bandera, para arrastrar a Turquía, y Azerbaiyán a la guerra, que no lo han conseguido. El ataque con dos drones contra la base de G. Bretaña en Chipre no fue iraní como dijo el propio gobierno británico.
En síntesis, fracasaron los ataques de falsa bandera.
Como aparentemente han fracasado también los intentos de realizar una invasión terrestre a Irán con kurdos iraquíes o con la minoría que está entre Irán, Afganistán y Pakistán, los Baluchis.
La “bomba atómica” iraní en realidad no era una bomba. Fue el bloqueo del estrecho de Ormuz –un cierre más político que militar- por donde pasa el 20% del petróleo y gas mundial. Al destruir todas las bases del Golfo Pérsico, el bloqueo previsto, se hizo sin inconvenientes. Las consecuencias ya se saben. La principal es la crisis energética en ciernes que obliga a la resolución rápida del conflicto.
Las proyanquis petromonarquías del Golfo están apuradas para que esto termine, porque se han quedado sin la “seguridad” imperialista y sin poder vender el petróleo. Están retirando inversiones en EE.UU. Suben los fletes de los barcos y los seguros.
Se está interrumpiendo la compleja cadena de producción, almacenamiento y producción de petróleo.
En lo estricto militar, Irán está tomando la iniciativa estratégica por lo menos desde el domingo 8 de marzo para el lunes 9 y ha golpeado con mucha precisión con misiles y drones varios lugares estratégicos en Haifa, Jerusalén y Tel Aviv. Son oleadas tras oleadas que perforan el Domo de Hierro. Se facilita porque no están funcionando las 27 bases yanquis con sus respectivos radares e Israel no tiene los suficientes misiles antiaéreos. Lo que en la guerra de los 12 día demoraban en detectar, 30 minutos, ahora cuando los radares israelíes los ven están a menos de un minuto de su territorio.
El escenario del colapso de Irán no ocurrió y parece no ocurrir.
El escenario más probable – de acuerdo a las negociaciones en marcha- e inteligente, podría ser que Trump diga que ya bombardeó todo y que ganó la guerra.
Todo parece indicar que las condiciones que ponga Irán para un alto al fuego sería exigir la seguridad de que no los ataquen de nuevo. Para eso no puede haber más bases yanquis en el Golfo Pérsico. USA tiene que salir del mismo. Y esto de acuerdo a las correlaciones de fuerzas actuales, regionales y mundiales, sería un triunfo estratégico indiscutible para Irán.
Los iraníes antes del ataque estaban dispuestos a reducir el enriquecimiento del Uranio con la inspección de la OIEA y los misiles mayores a los 3000 km.
El eje de la resistencia se va a ver fortalecido una vez terminada la guerra. Con consecuencias abiertas.
Siria estará en peligro para los intereses imperialistas. La petromonarquías saldrán debilitadas, y algunos con muchas dificultades para reponerse –Bahréin y EAU, incluida Dubái-.
Se fortalecería el RIC 3.0-Rusia-Irán-China-.
De no llegarse a un acuerdo. Irán tiene otras cartas a jugar: las desalinizadoras de agua –muy fáciles de atacar-; y el minado con sistema ruso de Ormuz, que puede colocar de 10 a 15 minas en menos de un minuto. Muy difíciles de sacar después, con lo que implicaría.
Esto está en movimiento. De los agresores de la coalición Epstein se puede esperar cualquier cosa.
