Se fortalece el Eje de la Resistencia

Gonzalo Alsina
El Chasque 240
5/06/2026

La guerra provocada por EE.UU e Israel entre varias consecuencias, puso de manifiesto el fortalecimiento del Eje de la Resistencia, conformado por la República Islámica de Irán, las milicias chiítas iraquíes y sirias, el partido político-militar Hezbollah en Líbano, la Resistencia Palestina y la de los Huties de Ansaralá en Yemen.

Queda demostrado una vez más que una guerra de desgaste bien planificada y ejecutada, logra impedir que el enemigo logre sus objetivos estratégicos.

El Eje de la Resistencia fue una respuesta de guerra de desgaste en una guerra asimétrica, una de las más refinadas de este siglo XXI.

Ha quedado demostrado una vez más que en la guerra asimétrica contra una superpotencia, la experiencia Vietnamita marcó un antes y un después.

Los vietnamitas demostraron que las bombas contra la profundidad debajo de la tierra, no tienen el mismo efecto que en la superficie. Los túneles vietnamitas fueron parte de la victoria de la guerra de todo el pueblo y de una guerra prolongada de desgaste.

Los estrategas del Eje aprendieron de esa experiencia victoriosa y la desarrollaron. Ciudades y túneles bajo las montañas de Irán. Túneles en Yemen, túneles en Gaza y túneles en el sur del Líbano.

Los vietnamitas solían hacerlos en tres niveles, de 3, 6 y 9 metros bajo tierra con elementos distorsivos para hacer emboscadas al enemigo, previendo incluso los ataques con gases.

Hoy el poder de fuego de misiles es mayor que hace 50 años. Por lo tanto los túneles según el terreno, en el caso de Líbano son a varios niveles y llegan hasta los 25 metros de profundidad.

Lo más importante es la filosofía que está detrás de la guerra. No puede ser la misma filosofía la del imperialismo saqueador y criminal que la de fuerzas independentistas, soberanistas y antimperialistas. Hay guerras injustas como la que provocó USA-Israel contra Irán y hay guerra justas cuando son para defenderse de una agresión como es la que está haciendo el Eje de la Resistencia, que tienen en común la lucha contra el imperialismo yanqui y el gobierno genocida de Netanyahu.

De una filosofía justa se desprende una doctrina defensiva, con capacidad de contraataque y poder de fuego ofensivo. De la doctrina se deriva una estrategia con objetivos claros y anticipados, que privilegia un formato de guerra, la guerra de desgaste o de resistencia prolongada apoyándose en el pueblo. Como la guerra es asimétrica hay que saber administrar los recursos para esa guerra de desgate prolongada. No tengo para F35, hago drones. No tengo portaviones –que son carísimos- porque sirven para atacar a distancia como hace el imperialismo, construyó mejores misiles hipersónicos. Tengo inferioridad área y naval y busco armas más baratas y efectivas, para contrarrestar.

Para eso el diseño industrial varía. Los imperialistas quieren guerras rápidas de un solo o pocos golpes. Para eso aviones, portaviones y misiles carísimos, pero más lentos de reponer y fabricar.

Los mejores misiles defensivos del mundo – de una parte- no pudieron con la saturación con drones. Irán y sus aliados del Eje de la Resistencia están ganando, no solo porque luchan por algo justo, sino porque ganan la guerra de recursos. La cantidad le gana a la calidad cara. ¿Si no cómo se explica que Irán con un PBI 80 veces menor que el de USA, le ha ganado la guerra?

Los drones y misiles iraníes no le envidian a ningún país. Son de los mejores.

Bint Jbeil
Es la capital de la resistencia o de la firmeza en el sur del Líbano a 4 km de la frontera con Israel. Ciudad de mártires. Es estratégica y simbólica. Tiene 30.000 habitantes, con un terreno muy pedregoso e ideal para construir túneles a prueba de los F35.

Esta ciudad fue atacada reiteradas veces por las tropas invasoras israelíes. Entre 1982-2000, en esta ciudad después de que fueron obligados a retirarse, fue que habló Hassan Nasrallah en un estadio repleto.

En marzo de 2006 resistió el asedio israelí y ahora en 2024 y 2026 los están volviendo a derrotar.

Las reglas del combate vienen cambiando. Y la mejor brigada de elite israelí, Golani, no puede con la elite de Hezbollah en los túneles a 25 metros de profundidad, donde el combate es cuerpo a cuerpo. Aquellos muchachos de 18 años que lucharon en 2006, hoy son los mejores combatientes de elite con 38. Son los que construyeron una ciudad con túneles a distintos niveles debajo de la ciudad.

Los F35 contra 25 metros bajo tierra son irrelevantes.
Los guerrilleros de Hezbollah no estaban acabados como dijeron los israelíes en 2024. Son miles. Y muchos fogueados en varias guerras. Con experiencia en la larga guerra de Siria y entrenados por la Fuerza Quds dirigida hasta 2020 por el mismísimo Soleimani. Son verdaderos maestros de las emboscadas, como los cubanos en Angola.

Según fuentes libanesas en la guerra de 2006 que duró 34 días murieron 121 soldados israelíes. Afines de abril de 2026, en 24 horas murieron cientos de soldados.

La brigada Golani fue derrotada en los túneles de Bint Jbeil y los guerrilleros de Hezbollah penetraron en el norte de Israel.

Los supremacistas subestimaron al enemigo. Con confianza excesiva en la superioridad tecnológica y en el desprecio a la capacidad de adaptación de Hezbollah. Nunca habían experimentado una derrota tan grande. Bajo tierra no te salvan los F35, ni los helicópteros, ni los tanques Merkava, ni la guerra electrónica ni la mismísima IA de Palantir.

La táctica del más débil es llevarte a su terreno de combate. Todo estaba pensado con mucha antelación para neutralizar cada ventaja operativa que Israel había acumulado.

Como los iraníes, tienen otro sentido de la victoria. El israelita se juega a una victoria rápida y contundente. Y bombardea a mansalva a los civiles. Hezbollah para alcanzar el objetivo estratégico, solo necesita demostrar que el costo de cada metro cuadrado de su territorio es enorme para el enemigo. Hezbollah no necesita ganar en el sentido clásico, solo necesita demostrar que no puede ser derrotado en términos políticos por parte de Israel y EE.UU., a largo plazo.

Es la lógica de la guerra asimétrica que te recuerda las lecciones de Vietnam. Irán y Hezbollah habían estudiado esa historia profundamente. Y ahora aplicaban esas lecciones contra la unidad Golani, la más condecorada. Aprendieron de un pueblo que había derrotado al imperialismo.

Pérdida de credibilidad estratégica
Israel, el aliado más capaz que tiene USA en Asia Occidental, no puede lograr victorias decisivas, a pesar de las masacres de civiles que ocasiona.

La credibilidad de la disuasión yanqui en la región sufrió un golpe decisivo. Se quedaron sin bases militares. Si el “mejor” ejército del Oriente Medio no puede con Hezbollah ni con Hamas, con el apoyo de EE.UU; el mensaje para las petromonarquías no entusiasma y las obliga a negociar con la nueva potencia regional del Golfo Pérsico. O sea, reconocer el poder del Eje de la Resistencia.

Sin bases yanquis, ¿quién va a querer invertir en Israel, Jordania o Egipto?

La continuación de la guerra impacta en la economía mundial y en todas las Bolsas.

El problema de fondo es que USA e Israel han confundido superioridad tecnológica con superioridad estratégica.

Ningún análisis estaría completo sin comprender el papel jugado por el Eje de la Resistencia.
El Eje de la Resistencia no agota sus respuestas de una sola vez. Las despliega estratégicamente capa a capa, con paciencia y precisión. Ante la persistencia de los crímenes sionistas en el Líbano, para el Eje terminó el tiempo de las advertencias graduales. Irán advirtió a USA e Israel ante las amenazas de atacar Beirut. Fue el preludio de una acción combinada planificada. Es una alianza militar funcional.

Las declaraciones y acciones simultáneas de Irán y de las fuerzas armadas yemenitas delinean un nuevo mapa de la Resistencia. Si los crímenes en Gaza y Líbano continúan, se activan nuevas opciones entre ellas el cierre del estrecho de Bab El-Mandev, uno de los puntos estratégicos más importantes del mundo.

La guerra se extendería geográficamente. El Eje le está diciendo en el lenguaje que entiende el enemigo imperialista-sionista, que la agresión en cualquier parte entre el Levante y el Golfo Pérsico, se considera un ataque contra la totalidad.

Por ejemplo, un ataque a Beirut, llevaría al bloqueo del Mar Rojo.

Esta advertencia coordinada, desubica la estrategia genocida. Si dejan de atacar Irán y atacan Yemen o Líbano, la guerra es contra todo el Eje de la Resistencia.

No habrá acuerdo que intercambie la seguridad de Beirut por el sur del Líbano. El único resultado aceptable será el fin de la agresión y el cese total de la ocupación isarelí.

La disuasión creíble y coordinada, es tan creíble que empiezan a producirse algunas contradicciones entre Trump y Netanyahu, por temor a las consecuencias de la potencia de fuego del Eje y a las consecuencias económicas.

La maquinaria de guerra de EE.UU ya no puede amenazar a Irán aisladamente, pensando que el Eje no va a actuar.

Estamos en un cambio de época, que se expresa, en que el Eje de la Resistencia o frente unido antimperialista ha transformado el equilibrio del poder regional, donde el centro de gravedad dejó de estar en USA y pasó a la iniciativa del Eje de la Resistencia.

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