El Chasque Nº20

Carlos Marx, a 202 años de su nacimiento

5 de mayo de 1818 -5 de mayo de 2020

Un homenaje no debe ser el frío recuerdo de un hecho, colgar una placa, hacer un discurso, repetir frases.

El mejor homenaje, para alguien como Marx, es recoger su pensamiento, aprender de aciertos y errores, «la duda» como defensa permanente y «la lucha» por aquel sueño, de poner fin a «la prehistoria de la humanidad».

Esta pandemia que nos acosa a nivel planetario deja al desnudo, una vez más, la incapacidad del sistema capitalista para administrar los «asuntos humanos» y proteger la naturaleza que los contiene, como lo mostrara junto a Engels hace más de 150 años.

El 5 de mayo nos da una excusa para rescatar sus ideas, en este caso del «asalto al cielo» del proletariado de París en 1871:

“…, el primer decreto de la Comuna fue para suprimir el ejército permanente y sustituirlo por el pueblo armado.

La Comuna estaba formada por los consejeros municipales elegidos por sufragio universal en los diversos distritos de la ciudad. Eran responsables y revocables en todo momento. La mayoría de sus miembros eran, naturalmente, obreros o representantes reconocidos de la clase obrera.

La Comuna no había de ser un organismo parlamentario, sino una corporación de trabajo, ejecutiva y legislativa al mismo tiempo.

En vez de continuar siendo un instrumento del Gobierno central, la policía fue despojada inmediatamente de sus atributos políticos y convertida en instrumento de la Comuna, responsable ante ella y revocable en todo momento. Lo mismo se hizo con los funcionarios de las demás ramas de la administración.”

…“el antiguo Gobierno centralizado tendría que dejar paso también en las provincias a la auto administración de los productores.

En el breve esbozo de organización nacional que la Comuna no tuvo tiempo de desarrollar, se dice claramente que la Comuna habría de ser la forma política que revistiese hasta la aldea más pequeña del país” (Marx – la Guerra Civil en Francia)

Aquella primera experiencia de poder obrero y popular plantea la autonomía local y de los productores, pero a su vez,   complementarse, coordinar y colaborar entre si. Reflexionemos sin prejuicios ni idealismo, para comprender cuanto de aquello existe hoy y qué podemos aprender:

«. . . Contra (la) transformación del Estado y de los órganos del Estado de servidores de la sociedad en señores situados por encima de la sociedad, transformación inevitable en todos los Estados anteriores, empleó la Comuna dos remedios infalibles. En primer lugar, cubrió todos los cargos administrativos, judiciales y de enseñanza por elección, mediante sufragio universal, concediendo a los electores el derecho a revocar en todo momento a sus elegidos. En segundo lugar, todos los funcionarios, altos y bajos, sólo estaban retribuidos como los demás obreros. El sueldo máximo abonado por la Comuna no excedía de 6.000 francos. Con este sistema se ponía una barrera eficaz al arribismo y la caza de cargos, y esto aun sin contar los mandatos imperativos que introdujo la Comuna para los diputados a los organismos representativos. . .» (F. Engels OE 1T. Pag 331 -V.I.Lenin)

….“Engels llega aquí a este interesante límite en que la democracia consecuente se transforma, de una parte, en socialismo y, de otra parte, reclama el socialismo, pues para destruir el Estado es necesario transformar las funciones de la administración del Estado en operaciones de control y registro tan sencillas, que sean accesibles a la inmensa mayoría de la población, primero, y a toda la población, sin distinción, después. Y la supresión completa del arribismo exige que los cargos «honoríficos» del Estado, aunque sean sin ingresos, no puedan servir de trampolín para pasar a puestos altamente retribuidos en los Bancos y en las sociedades anónimas, como ocurre constantemente hoy hasta en los países capitalistas más libres”(OE 1T. Pag. 331 -V.I.Lenin )

¡Vaya si estos párrafos nos dan en que pensar!

– servidores de la sociedad, no señores por encima del pueblo.
– elección de todos los cargos mediante sufragio universal y derecho a revocarlos en cualquier momento
– con sueldo de un obrero, para “barrer el arribismo y la caza de cargos”
– funciones de administración, operaciones de control y registro sencillas y accesibles.

¡Cómo es posible que pensadores de esa talla, dieran tal relevancia a simples normas y procedimientos!

Nada menos que la destrucción del Aparato Burocrático-Militar, depende de “operaciones de control y registro”:

“pues para destruir el Estado es necesario transformar las funciones de la administración del Estado en operaciones de control y registro tan sencillas, que sean accesibles a la inmensa mayoría de la población, primero, y a toda la población, sin distinción, después.”

La Comuna nos legó una enseñanza invalorable; las grandes transformaciones son una suma de pequeños hechos, cambios casi imperceptibles. Para cambiar la sociedad, deben cambiar los individuos que la conforman. Los trabajadores, los productores directos, protagonistas de esos cambios, hacia la superación del capitalismo, no los dueños del capital. En la gestión de las empresas, de los distintos niveles de gobierno, en su elección, en planificar, dirigir y ejercer el control permanente.

Avanzar hacia una democracia radical, a través de la participación popular en cada barrio y localidad con la Comunidad organizada. No esperar las soluciones “de arriba”, sino actuar.

” … la nueva sociedad se basará en el trabajo y en la coordinación de las energías de los productores, entonces los lugares en los que se trabaja, en los que los productores viven y obran en común, serán mañana los centros del organismo social y tendrán que ocupar la posición de las entidades directivas de la sociedad de hoy. ” (A. Gramsci – 13/09/1919 A los comisarios de seccion de los talleres Fiat-Centro y patentes.)

Si aspiramos a una sociedad democrática, la Comunidad debiera ser el órgano de deliberación y acción popular en cada territorio. Encarar los grandes temas nacionales a través de lo local. Unir el gran entramado social que se mueve tras las mil y un actividades que se desarrollan hoy. En los sindicatos, comisiones de vecinos, clubes deportivos, comisiones de fomento de escuelas, liceos, centros culturales, teatros, murgas, comparsas, bibliotecas, cines, clubes juveniles, Iglesias, parroquias, gremiales varias, instituciones que interactúan, de enseñanza, seguridad, gobiernos locales.

Nuevas formas de gestión social.

Iniciativas productivas, desarrollando la capacidad para administrar la economía y la sociedad. Proyectos económica y socialmente sustentables para mejores condiciones de vida y de trabajo. Distintas formas de organización del trabajo, de la propiedad y la gestión social de los bienes, a través de los trabajadores, comisiones de vecinos, cooperativas, pequeños y medianos propietarios de la ciudad y el campo, gobiernos locales. Atendiendo también la formación, la educación.

“La propiedad y gestión comunitaria no puede ser implantada por el Estado. Lo comunitario es la antítesis de todo estado. Lo que un Estado revolucionario, socialista puede hacer, es ayudar a que lo comunitario que brota por acción propia de la sociedad, se expanda, se fortalezca, pueda superar obstáculos más rápidamente. Pero la comunitarización de la economía solo puede ser una creación heroica de los propios productores que deciden exitosamente asumir el control de su trabajo a escalas expansivas.”
…“Los revolucionarios no hemos venido para administrar de mejor forma o más humanitariamente el Capitalismo. Estamos aquí, hemos luchado y seguiremos luchando para construir la Gran Comunidad Universal de los pueblos.” (Alvaro García Linera. Discurso de asunción, 22 de enero de 2015)

No habrá democracia si los ciudadanos no ejercen sus derechos y participan activamente en la toma de decisiones sobre sus necesidades inmediatas. Y aprenden, en el ejercicio de su libertad.

            Y el Frente Amplio, el Comité de Base a la cabeza por soluciones en cada lugar, conocer la realidad para transformarla, que sintetice en un programa local el debate en la sociedad. El desarrollo y el éxito de una democracia radical, estará dado por la participación de los ciudadanos en ese proceso, de su compromiso, del cambio, de una nueva hegemonía cultural, social y política por parte de los sectores populares.

Pues, esos cambios casi imperceptibles, un día se acumulan y estallan, y es deber de todos estar preparados para la batalla decisiva de trabajadores y pueblo contra sus opresores. Un nuevo orden social para la salvación de la Humanidad y el Planeta.

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